06 Noviembre 2003 Seguir en 
En un caso extraño, un hombre se suicidó ayer al mediodía aparentemente luego de enterarse de que otro hombre, a quien había golpeado el martes pasado, había fallecido a raíz de las heridas sufridas.
El primer episodio ocurrió el sábado en la zona conocida como Reartes Sur, 20 kilómetros al sur de San Pedro de Colalao. Allí, según denunció Graciela López, su padre, Reyes Raúl López, de 64 años, mantuvo una discusión con su vecino Bonifacio Toribio Córdoba, de 46 años. Ambos, según los testigos, eran muy amigos y estaban en la casa de una familia de apellido García. Allí habrían estado bebiendo y, por razones que se desconocen, comenzaron a pelear. López quedó malherido, pero recién el lunes aceptó ir al hospital de Trancas. Desde allí, al ver la gravedad de las lesiones, lo trasladaron al hospital Padilla, donde falleció el martes. Había sufrido politraumatismos encefalocraneanos.
Ante esto, una comisión policial supervisada por el comisario Alfredo Jiménez fue a buscar al acusado. Luego de un extenso recorrido lo encontraron atado con un cinto de cuero, colgando de un árbol.
El primer episodio ocurrió el sábado en la zona conocida como Reartes Sur, 20 kilómetros al sur de San Pedro de Colalao. Allí, según denunció Graciela López, su padre, Reyes Raúl López, de 64 años, mantuvo una discusión con su vecino Bonifacio Toribio Córdoba, de 46 años. Ambos, según los testigos, eran muy amigos y estaban en la casa de una familia de apellido García. Allí habrían estado bebiendo y, por razones que se desconocen, comenzaron a pelear. López quedó malherido, pero recién el lunes aceptó ir al hospital de Trancas. Desde allí, al ver la gravedad de las lesiones, lo trasladaron al hospital Padilla, donde falleció el martes. Había sufrido politraumatismos encefalocraneanos.
Ante esto, una comisión policial supervisada por el comisario Alfredo Jiménez fue a buscar al acusado. Luego de un extenso recorrido lo encontraron atado con un cinto de cuero, colgando de un árbol.







