06 Noviembre 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires encararon acciones conjuntas para capear la crisis desatada a raíz del tema de la inseguridad, cuyo detonante fue el secuestro de Pablo Belluscio. Después de los duros cruces que se produjeron el fin de semana se acordó que ambas jurisdicciones intercambien datos para combatir la delincuencia y la corrupción policial y administrativa.
Entre los primeros frutos de la embestida se encuentran la creación de una Brigada Antisecuestros en la Policía Federal y la habilitación de la línea gratuita 0800-122-5878 para hacer denuncias, en el marco del "Programa nacional Antiimpunidad".
La nueva dependencia de la Policía Federal debutó con la intervención y la resolución favorable del secuestro de Miguel Angel López, un comerciante maderero de 57 años, que había sido raptado el lunes por la noche, en la localidad de Don Bosco.
El caso del joven al que los secuestradores le cortaron dos falanges de un dedo causó una gran conmoción en la sociedad, y el viernes pasado se generaron un cacerolazo y un bocinazo espontáneos en la Capital Federal y en sectores del conurbano para protestar por la ola de inseguridad. También ocasionó un principio de conflicto entre los gobiernos nacional y provincial, cuando ese mismo día el presidente Néstor Kirchner advirtió que en la mayoría de los secuestros estaban involucrados efectivos de la Policía Bonaerense y le reclamó al gobernador Felipe Solá que tome urgentes medidas.
Tormenta en las alturas
Kirchner redobló ayer la embestida, al ratificar la necesidad de depurar lo que calificó como "las instituciones que no estén a la altura de las circunstancias", y enfatizó que la Policía Bonaerense debe mejorar rápidamente.
Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Beliz, desató otra polémica al hablar de una supuesta connivencia entre políticos y policías corruptos. Beliz recibió una dura réplica de su colega del gabinete, el titular de Interior, Aníbal Fernández.Fernández admitió que se sintió tocado por las denuncias de Beliz, aunque reconoció que en el pasado el delito en las fuerzas de seguridad se fortaleció porque el poder político "se hizo el gil", y volvió a exhortar a quienes hagan acusaciones a que las formulen ante la Justicia.
En la misma sintonía, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, señaló que el país "ya no resiste más la corrupción". "Hay que enfrentarla y terminarla", enfatizó.
Después de la reunión con Kirchner para coordinar un plan antisecuestros, Solá dijo que actuará rápidamente frente a cualquier información, "afecte a quien afecte", dijo. "Si se trata de gente de la Policía la voy a separar inmediatamente del cargo", añadió. Sobre la hipótesis de que existe intencionalidad política en los secuestros extorsivos, y de que estos están destinados a crear una mayor sensación de inseguridad, Solá respondió en forma escueta pero contundente. "Eso es lo que piensa el Presidente", sostuvo. (DyN y Télam)
Entre los primeros frutos de la embestida se encuentran la creación de una Brigada Antisecuestros en la Policía Federal y la habilitación de la línea gratuita 0800-122-5878 para hacer denuncias, en el marco del "Programa nacional Antiimpunidad".
La nueva dependencia de la Policía Federal debutó con la intervención y la resolución favorable del secuestro de Miguel Angel López, un comerciante maderero de 57 años, que había sido raptado el lunes por la noche, en la localidad de Don Bosco.
El caso del joven al que los secuestradores le cortaron dos falanges de un dedo causó una gran conmoción en la sociedad, y el viernes pasado se generaron un cacerolazo y un bocinazo espontáneos en la Capital Federal y en sectores del conurbano para protestar por la ola de inseguridad. También ocasionó un principio de conflicto entre los gobiernos nacional y provincial, cuando ese mismo día el presidente Néstor Kirchner advirtió que en la mayoría de los secuestros estaban involucrados efectivos de la Policía Bonaerense y le reclamó al gobernador Felipe Solá que tome urgentes medidas.
Tormenta en las alturas
Kirchner redobló ayer la embestida, al ratificar la necesidad de depurar lo que calificó como "las instituciones que no estén a la altura de las circunstancias", y enfatizó que la Policía Bonaerense debe mejorar rápidamente.
Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Beliz, desató otra polémica al hablar de una supuesta connivencia entre políticos y policías corruptos. Beliz recibió una dura réplica de su colega del gabinete, el titular de Interior, Aníbal Fernández.Fernández admitió que se sintió tocado por las denuncias de Beliz, aunque reconoció que en el pasado el delito en las fuerzas de seguridad se fortaleció porque el poder político "se hizo el gil", y volvió a exhortar a quienes hagan acusaciones a que las formulen ante la Justicia.
En la misma sintonía, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, señaló que el país "ya no resiste más la corrupción". "Hay que enfrentarla y terminarla", enfatizó.
Después de la reunión con Kirchner para coordinar un plan antisecuestros, Solá dijo que actuará rápidamente frente a cualquier información, "afecte a quien afecte", dijo. "Si se trata de gente de la Policía la voy a separar inmediatamente del cargo", añadió. Sobre la hipótesis de que existe intencionalidad política en los secuestros extorsivos, y de que estos están destinados a crear una mayor sensación de inseguridad, Solá respondió en forma escueta pero contundente. "Eso es lo que piensa el Presidente", sostuvo. (DyN y Télam)







