05 Noviembre 2003 Seguir en 
Buenos Aires.- La liberación de Pablo Belluscio, secuestrado hace 43 días, luego de que su familia pagó un rescate de $100.000, puso de relieve en mayor medida las diferencias que existen entre las autoridades sobre el tema de la seguridad. Tanto desde la Policía Bonaerense como desde el Gobierno provincial se subrayó que, por ahora, no hay miembros de fuerzas de seguridad involucrados en el caso. Pero desde el Gobierno nacional se encontró sugestivo que el secuestro se haya resuelto justo después de las fuertes palabras del presidente Néstor Kirchner.
Obligación política
Por la mañana, el gobernador de la provincia Felipe Solá se reunió con el presidente Néstor Kirchner y le prometió mayor dureza con los policías corruptos; mientras que el ministro del Interior, Aníbal Fernández, sostuvo que no es casualidad que la liberación se haya producido luego de las fuertes declaraciones de Kirchner. El presidente afirmó que "el gobierno tiene la obligación política y moral de purificar las fuerzas policiales del país". "Donde uno toca salta pus", agregó.
La reunión entre el Presidente y Solá sirvió para enfriar el enfrentamiento. El gobernador dijo que obtuvo el respaldo absoluto, pero opinó que los dichos del ministro de Justicia de la Nación, Gustavo Beliz, acerca de una supuesta relación entre jefes políticos bonaerenses y policías corruptos fueron generales y que irritaron a hombres políticos. "Fueron poco felices y desacertadas", dijo. Así, Solá se refirió a la reacción del titular del PJ bonaerense e intendente de Lanús, Manuel Quindimil, quien amenazó con renunciar a su cargo partidario si el Presidente no retira a Beliz de su gabinete. A su vez, el ministro de Seguridad bonaerense, Juan José Alvarez, aclaró: "por ahora no se ha detectado ninguna relación entre miembros de esta banda (de secuestradores) y fuerza de seguridad de ningún tipo". Belluscio fue liberado ayer en la localidad bonaerense de Benavídez, luego de que su familia pagó un rescate de $100 mil. Por el caso fueron detenidos cinco hombres y dos mujeres. Su padre, Gustavo Belluscio, dijo que su hijo estaba en un estado emocional muy delicado, por lo que fue internado en una clínica privada. (Télam-Dyn)
Obligación política
Por la mañana, el gobernador de la provincia Felipe Solá se reunió con el presidente Néstor Kirchner y le prometió mayor dureza con los policías corruptos; mientras que el ministro del Interior, Aníbal Fernández, sostuvo que no es casualidad que la liberación se haya producido luego de las fuertes declaraciones de Kirchner. El presidente afirmó que "el gobierno tiene la obligación política y moral de purificar las fuerzas policiales del país". "Donde uno toca salta pus", agregó.
La reunión entre el Presidente y Solá sirvió para enfriar el enfrentamiento. El gobernador dijo que obtuvo el respaldo absoluto, pero opinó que los dichos del ministro de Justicia de la Nación, Gustavo Beliz, acerca de una supuesta relación entre jefes políticos bonaerenses y policías corruptos fueron generales y que irritaron a hombres políticos. "Fueron poco felices y desacertadas", dijo. Así, Solá se refirió a la reacción del titular del PJ bonaerense e intendente de Lanús, Manuel Quindimil, quien amenazó con renunciar a su cargo partidario si el Presidente no retira a Beliz de su gabinete. A su vez, el ministro de Seguridad bonaerense, Juan José Alvarez, aclaró: "por ahora no se ha detectado ninguna relación entre miembros de esta banda (de secuestradores) y fuerza de seguridad de ningún tipo". Belluscio fue liberado ayer en la localidad bonaerense de Benavídez, luego de que su familia pagó un rescate de $100 mil. Por el caso fueron detenidos cinco hombres y dos mujeres. Su padre, Gustavo Belluscio, dijo que su hijo estaba en un estado emocional muy delicado, por lo que fue internado en una clínica privada. (Télam-Dyn)







