Matan a 15 soldados de EE.UU. en Irak

Una multitud festejó cerca de los restos del vehículo. Para el ataque más violento desde la invasión de las fuerzas lideradas por Washington se usaron misiles tierra-aire. Confiscan las películas de los fotógrafos

TERROR. Arriba, una nave Chinook similar a la derribada. Abajo, soldados buscan sobrevivientes entre los restos humeantes del helicóptero.
TERROR. Arriba, una nave Chinook similar a la derribada. Abajo, soldados buscan sobrevivientes entre los restos humeantes del helicóptero.
03 Noviembre 2003
BAISA, Irak.- Al menos 15 soldados estadounidenses murieron y 21 resultaron heridos ayer en Irak cuando su helicóptero fue derribado por guerrilleros, en el ataque más violento desde que fuerzas lideradas por Washington invadieron Irak en marzo para derrocar a Saddam Hussein, informaron autoridades militares.
El helicóptero Chinook que fue derribado cayó sobre una granja, cerca de la localidad de Baisa, al sur de Falluja, una población antiestadounidense que está ubicada a 50 kilómetros de la capital Bagdad.
Varios helicópteros sobrevolaban el lugar y vehículos Humvees estaban estacionados junto con los restos de la nave.
El coronel William Darley, portavoz del ejército de Estados Unidos, dijo a periodistas que la causa del accidente está siendo investigada, pero otros oficiales del ejército de EEUU y testigos dijeron que la nave fue derribada por guerrilleros.
El ejército norteamericano dijo que el helicóptero era uno de dos CH-47 Chinooks que volaban hacia al aeropuerto de Bagdad con personal que regresaba en un viaje de descanso y recreación.
En una entrevista, el secretario de Defensa de EEUU Donald Rumsfeld, dijo al programa "This Week", de la cadena ABC: "hoy -por ayer- es un día trágico para los estadounidenses, pero en una guerra prolongada, vamos a tener días trágicos".

Jubilosos
Residentes de Falluja dijeron que dos misiles tierra-aire fueron disparados contra el helicóptero y uno dio en el blanco.
"Eran dos helicópteros estadounidenses. Lanzaron un misil que falló; un segundo que hizo impacto, y la nave estalló en llamas", dijo el testigo Dawoud Suleiman.
Los soldados mantuvieron a los reporteros alejados del sitio mientras otro helicóptero militar con una cruz roja en un lado aterrizaba entre nubes de polvo del terreno desértico.
Los soldados estadounidenses dijeron a los periodistas que abandonaran el área y confiscaron película de fotógrafos en el lugar. También en Falluja, los residentes dijeron que una bomba estalló en una calle por donde pasaba una caravana de soldados estadounidenses en vehículos civiles.
Al menos uno de los vehículos estaba en llamas en el lugar del ataque y una multitud de jubilosos iraquíes se había reunido alrededor. (Reuter-DPA)

Afirman que los ataques son inevitables
WASHINGTON.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, lamentó en una entrevista con el programa de televisión "Meet the Press", de la cadena NBC, la muerte de los 15 soldados.
"Podemos ganar esta guerra... vamos a ganar esta guerra", dijo, y agregó, al comentar el más sangriento ataque contra tropas estadounidenses desde que fue derrocado Saddam Hussein a principios de abril, que el trabajo en Irak es difícil y duro, y va a tomar tiempo. "Pero hemos hecho progresos", resaltó el funcionario. "Nuestro corazón está con las familias de esos soldados", dijo Rumsfeld, y explicó que lo que esos soldados están haciendo es importante. "Están haciendo la guerra a los terroristas", señaló.
"El presidente George W. Bush ha dicho que vamos a permanecer (en Irak) el tiempo que sea necesario, pero ni un día más", apuntó Rumsfeld. Y agregó que en Irak este tipo de ataques es inevitable.
El atentado de ayer no sólo es un duro golpe para el Ejército de EEUU sino también para aquellos iraquíes que esperan poder volver pronto a la normalidad. La apertura del aeropuerto de Bagdad a la aviación civil, anunciada en mayo, que había sido pospuesta una y otra vez por el riesgo de los ataques, tenía como objetivo dar a Irak una puerta al mundo, algo extremadamente importante para el desarrollo económico.
Al mismo tiempo, aumentan las presiones sobre el presidente Bush. Entre las decenas de miles de manifestantes que pidieron hace una semana el rápido fin de la ocupación también había familiares de soldados estacionados en Irak o que han muerto durante los combates.
A pesar de que las muertes casi diarias de soldados en Irak comienzan a alimentar la oposición a la ocupación de Irak en EEUU, Bush explicó el sábado pasado en su discurso radial semanal que una retirada anticipada de Irak no era posible, ya que esto alentaría, según el mandatario, a los terroristas, y aumentaría con ello la amenaza del terrorismo en los Estados Unidos. (Reuter-DPA)

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