03 Noviembre 2003 Seguir en 
GAZA.- Israel permitió ayer a más de 6.000 palestinos trabajar en su territorio, en un tentativo alivio de las restricciones sobre movilización que fueron públicamente criticadas por el jefe del ejército hace unos días.
Israel había prohibido a los palestinos viajar dentro y fuera de la Cisjordania ocupada y la Franja de Gaza hace un mes, impidiendo a las personas tener acceso a los centros de trabajo, escuelas y servicios, después de que un atacante suicida palestino causó la muerte de 21 personas en la ciudad de Haifa.
Sin embargo, fuentes políticas israelíes dicen que la creencia en que los grupos militantes palestinos pudieran aprovechar el descontento en los territorios ocupados está creciendo, y que Israel debe apuntalar a la Autoridad Palestina, que está formalmente comprometida con el plan de paz respaldado por Estados Unidos.
El teniente general Moshe Yaalon desconcertó al gobierno la semana pasada, al decir a la prensa que los bloqueos, impuestos después de que el levantamiento por la creación de un Estado estalló hace tres años, estaban conduciendo a más palestinos hacia una resistencia violenta.
Hasta entonces, 150.000 palestinos hicieron su modus vivendi en Israel, y la restauración implementada ayer de 15.000 permisos de trabajo es aún una gota en el océano. "Sólo 6.200 cruzaron la frontera, ya que muchos no sabían que podían hacerlo; pero mañana (por hoy) habrá más. Este es un paso importante tras un mes de no trabajar ni recibir dinero", dijo Zainab al Ghunaimi, funcionario de trabajo palestino.
Protesta
Israel, en tanto, se prepara para una jornada de paro nacional, contra el plan de recortes de gastos planificado por el gobierno de Ariel Sharon, que afectará directamente las jubilaciones. A última hora de ayer, el ministro de Finanzas israelí, Benjamín Netanyahu, pidió a la central obrera Histadrut que aplazara la huelga por 48 horas para permitir una ronda de negociaciones.
Sin embargo, el titular de esa federación de sindicatos israelíes, Amir Peretz, aseguró que no habrá arreglo y que los trabajadores no están interesados en propuestas confusas. A raíz de las advertencias de huelga, se paralizó ayer durante varias horas el aeropuerto de Tel Aviv. Los vuelos internacionales despegaron con retrasos hacia Israel y en este país, miles de pasajeros no pudieron volar por la huelga. (Reuter)
Israel había prohibido a los palestinos viajar dentro y fuera de la Cisjordania ocupada y la Franja de Gaza hace un mes, impidiendo a las personas tener acceso a los centros de trabajo, escuelas y servicios, después de que un atacante suicida palestino causó la muerte de 21 personas en la ciudad de Haifa.
Sin embargo, fuentes políticas israelíes dicen que la creencia en que los grupos militantes palestinos pudieran aprovechar el descontento en los territorios ocupados está creciendo, y que Israel debe apuntalar a la Autoridad Palestina, que está formalmente comprometida con el plan de paz respaldado por Estados Unidos.
El teniente general Moshe Yaalon desconcertó al gobierno la semana pasada, al decir a la prensa que los bloqueos, impuestos después de que el levantamiento por la creación de un Estado estalló hace tres años, estaban conduciendo a más palestinos hacia una resistencia violenta.
Hasta entonces, 150.000 palestinos hicieron su modus vivendi en Israel, y la restauración implementada ayer de 15.000 permisos de trabajo es aún una gota en el océano. "Sólo 6.200 cruzaron la frontera, ya que muchos no sabían que podían hacerlo; pero mañana (por hoy) habrá más. Este es un paso importante tras un mes de no trabajar ni recibir dinero", dijo Zainab al Ghunaimi, funcionario de trabajo palestino.
Protesta
Israel, en tanto, se prepara para una jornada de paro nacional, contra el plan de recortes de gastos planificado por el gobierno de Ariel Sharon, que afectará directamente las jubilaciones. A última hora de ayer, el ministro de Finanzas israelí, Benjamín Netanyahu, pidió a la central obrera Histadrut que aplazara la huelga por 48 horas para permitir una ronda de negociaciones.
Sin embargo, el titular de esa federación de sindicatos israelíes, Amir Peretz, aseguró que no habrá arreglo y que los trabajadores no están interesados en propuestas confusas. A raíz de las advertencias de huelga, se paralizó ayer durante varias horas el aeropuerto de Tel Aviv. Los vuelos internacionales despegaron con retrasos hacia Israel y en este país, miles de pasajeros no pudieron volar por la huelga. (Reuter)







