02 Noviembre 2003 Seguir en 
Un cabo de Policía fue asesinado de tres balazos por la espalda por una banda de asaltantes que entró a su casa de San Andrés. El crimen se produjo ayer poco antes de las 2 de la madrugada, luego de que los delincuentes asaltaron a dos familias que viven enfrente de la de Luis Aníbal Villarreal, la víctima. Hay un detenido y habrían sido reconocidos al menos tres hombres más.
"Entraron con todo, diciendo ?rati (policía) hijo de p... dame la pistola?. El se tiró al costado de la cama y se metió debajo. Yo trataba de hacerlos salir para que él pudiera hacer algo, y empezaron a apuntarle a la cabeza a mis hijos", le contó a LA GACETA María Rosa Albornoz, esposa de Villarreal y madre de cinco hijos de entre once y dos años.
La mujer, según su relato, entretuvo a los cuatro delincuentes un rato, hasta que uno de ellos detectó a Villarreal debajo de la cama. "?Salí?, le gritaron; mi marido hizo un disparo para arriba y ellos salieron corriendo", añadió.
Pero uno de los maleantes (afuera de la casa había al menos tres más) se quedó en la habitación de los niños, y cuando el cabo llegó a la calle persiguiendo a los ladrones que se llevaban su moto el delincuente empezó a dispararle.
Fue ejecutado
"Se cayó de rodillas en la calle y me dijo que le pegue con algo al tipo. Agarré el ventilador que iban a llevarse y se lo tiré. El me hizo un disparo que no me pegó", explicó la viuda. Villarreal era un personaje muy querido en San Andrés, por lo que su violenta muerte conmovió a todo el pueblo.
El policía, que vestía el uniforme desde hace siete años, cuando fue transferido desde la comuna a la fuerza, fue boxeador profesional, y en la zona todos lo recuerdan por sus salidas diarias a trotar por las calles.
Ayer a la tarde, el gobernador José Alperovich visitó a la familia del policía asesinado en la humilde vivienda donde lo estaban velando. Lo hizo junto al ministro de Seguridad Ciudadana, Pablo Baillo, acompañados por el jefe y el subjefe de Policía, comisarios Pedro Ledesma y Manuel Melián.
Alperovich no quiso hacer declaraciones públicas, pero se comprometió con la viuda a ayudarla y a impulsar el pronto esclarecimiento de asesinato del cabo.
"Entraron con todo, diciendo ?rati (policía) hijo de p... dame la pistola?. El se tiró al costado de la cama y se metió debajo. Yo trataba de hacerlos salir para que él pudiera hacer algo, y empezaron a apuntarle a la cabeza a mis hijos", le contó a LA GACETA María Rosa Albornoz, esposa de Villarreal y madre de cinco hijos de entre once y dos años.
La mujer, según su relato, entretuvo a los cuatro delincuentes un rato, hasta que uno de ellos detectó a Villarreal debajo de la cama. "?Salí?, le gritaron; mi marido hizo un disparo para arriba y ellos salieron corriendo", añadió.
Pero uno de los maleantes (afuera de la casa había al menos tres más) se quedó en la habitación de los niños, y cuando el cabo llegó a la calle persiguiendo a los ladrones que se llevaban su moto el delincuente empezó a dispararle.
Fue ejecutado
"Se cayó de rodillas en la calle y me dijo que le pegue con algo al tipo. Agarré el ventilador que iban a llevarse y se lo tiré. El me hizo un disparo que no me pegó", explicó la viuda. Villarreal era un personaje muy querido en San Andrés, por lo que su violenta muerte conmovió a todo el pueblo.
El policía, que vestía el uniforme desde hace siete años, cuando fue transferido desde la comuna a la fuerza, fue boxeador profesional, y en la zona todos lo recuerdan por sus salidas diarias a trotar por las calles.
Ayer a la tarde, el gobernador José Alperovich visitó a la familia del policía asesinado en la humilde vivienda donde lo estaban velando. Lo hizo junto al ministro de Seguridad Ciudadana, Pablo Baillo, acompañados por el jefe y el subjefe de Policía, comisarios Pedro Ledesma y Manuel Melián.
Alperovich no quiso hacer declaraciones públicas, pero se comprometió con la viuda a ayudarla y a impulsar el pronto esclarecimiento de asesinato del cabo.







