Ante el agotamiento del ciclo de políticas sociales

Dos expositores se refirieron al asistencialismo que debe estar dirigido a generar el primer empleo. La lucha contra la pobreza

CLAVE. En la asistencia deben estar el trabajo y la educación, indicó Arroyo. IDEARED.ORG/ CLAVE. En la asistencia deben estar el trabajo y la educación, indicó Arroyo. IDEARED.ORG/
18 Octubre 2013
MAR DEL PLATA.- El asistencialismo social del Estado fue importante para un período en el que se destruyó un amplio tejido social. Durante la última década, la ayuda estatal se mantuvo y permitió que miles de familias abandonaran la indigencia. Pero, como ayer expuso en este coloquio Daniel Arroyo, ex viceministro de Desarrollo Social bonaerense, tal parece que "la Argentina enfrenta un agotamiento del ciclo de políticas sociales". Para prueba basta un botón: una de cuatro personas sigue en la pobreza. Arroyo sugiere "dejar sólo de dar pescado, y ahora enseñar a pescar y garantizar que haya peces en la laguna". En otras palabras, el país debe encaminarse hacia una segunda generación de planes sociales, en los que estén integrados el trabajo y la educación. Propuso, además, la generación de un fondo de $ 9.000 millones anuales, para atender la necesidad de los emprendedores e incentivar fiscalmente a las compañías para que generen el primer empleo. Esa sería la estrategia para reducir la pobreza, otorgando préstamos para la adquisición de maquinarias, herramientas e insumos para alentar el trabajo.

Arroyo fue precedido por Agustín Salvia, investigador de la Universidad Católica Argentina (UCA), que también expuso sobre la integración social. Según el especialista, eso se logrará "sólo si la dirigencia se involucra y logra pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones".

Salvia enfatizó que no se sale de la pobreza solamente aumentando el Producto Bruto Interno (PBI) per cápita. "La pobreza no es vivir de manera humilde sino no poder elegir, desarrollar ni producir todo lo que puede ser, como agentes sociales y parte de la comunidad tenemos que intervenir", enfatizó.

Según el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, en el país hay 10 millones de pobres y dos millones de indigentes. Ese mismo sondeo revela que 8 millones de personas no tienen empleo pleno y casi el 50% de los trabajadores no tiene acceso a la seguridad social. "La dirigencia es fundamental en esto. Hay que comprometer a las empresas en un cambio de rumbo, necesitamos funcionarios comprometidos, políticos proyectando el país, que no espere la dirigencia, que se involucre", indicó.

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