Una mujer causó revuelo en EE.UU.

Nuevo incidente contra la seguridad, esta vez durante un acto proselitista de Bush. Un automóvil traspasó a toda velocidad la barrera de seguridad y se estrelló contra un muro.

DESPUES DEL SUSTO. Bush continuó con su jornada proselitista en Kentucky, luego del incidente.
DESPUES DEL SUSTO. Bush continuó con su jornada proselitista en Kentucky, luego del incidente.
02 Noviembre 2003
Washington.- Una mujer logró atravesar con su automóvil las medidas de seguridad durante un acto electoral de George W. Bush, en el sureño Estado de Mississippi, y chocó su vehículo en el vestíbulo del edificio donde se encontraba el presidente. El coche atravesó a toda velocidad una barrera y terminó su carrera estrellado contra un muro.
La mujer, que viajaba con sus tres hijos, se resistió a ser abordada por agentes de seguridad, por lo que fue conducida por la fuerza. Poco después se supo que la automovilista venía siendo perseguida por policías de tránsito, por desplazarse a gran velocidad.
Se trata del segundo incidente de seguridad en tres días en Estados Unidos. El pasado jueves, una empleada del Senado fue la circunstancial protagonista de un revuelo que mantuvo en vilo durante dos horas al país, por haber ingresado a un edificio del Capitolio con un disfraz y un revólver de juguete en su mochila.
Ambos casos no representaron peligro para la vida humana, pero volvieron a tocar la sensibilidad de los estadounidenses, temerosos por un nuevo atentado terrorista como el del 11 de setiembre de 2001, y ante posibles represalias islamitas por la ocupación de Irak.

Ataque en Mossul
La Casa Blanca subrayó que el incidente de ayer en ningún momento representó una amenaza para el presidente, quien poco después pasó con su caravana de vehículos junto al lugar del hecho en su camino hacia el aeropuerto. Poco después, Bush recibió informes de un nuevo ataque de la resistencia iraquí contra las tropas estadounidenses. En ese marco, dos soldados murieron y otros dos resultaron heridos en Mossul por acciones atribuidas al derrocado líder iraquí Saddam Hussein, en el llamado "Día de la Resistencia", que conmemora el anuncio de EE.UU. del fin de la guerra, hace seis meses. Desde entonces hasta ayer murieron 120 estadounidenses por acción de la guerrilla iraquí.

Un nuevo ejército
Ayer, en su habitual mensaje radial, Bush dijo que se están acelerando las gestiones para entrenar y desplegar un nuevo ejército iraquí y más fuerzas iraquíes de defensa civil "para lidiar con los asesinos seguidores de Saddam". Por su parte, el administrador norteamericano en Irak, Paul Bremer, anunció que la nueva partida de dinero aprobada por el Congreso se destinará a entrenar a unos 200.000 soldados y policías iraquíes hasta setiembre de 2004. La máxima autoridad de las fuerzas de ocupación en Irak afirmó que se duplicará el tamaño de las fuerzas de defensa para marzo de 2004 y se acelerará el entrenamiento de nuevos policías y soldados. En lo que puede considerarse una señal de disenso con lo afirmado por Bush, Bremer en cambio admitió que las fuerzas de ocupación no cuentan con indicaciones claras de que Saddam esté personalmente detrás de los recientes atentados. (Reuter/Télam)

Tamaño texto
Comentarios