01 Noviembre 2003 Seguir en 
TUCUMAN.- Un cabo de la policía tucumana fue acribillado hoy a balazos ante la presencia de sus hijos y su esposa, cuando se resistió a ser asaltado por un grupo de delincuentes que ingresaron a su vivienda de la localidad de San Andrés, informaron fuentes policiales.
La víctima, quien murió horas después cuando era intervenido quirúrgicamente, fue indentificada como el cabo Luis Anibal Villarreal, de 34 años, quien se desempeñaba en la sección Caballería de la Policía de Tucumán.
Villarreal, su esposa y los cinco hijos menores de edad de la pareja descansaban esta madrugada en su vivienda ubicada en San Andrés, a unos veinte kilómetros al noroeste de la capital tucumana, cuando los delincuentes ingresaron en forma sorpresiva.
El policía se resistió y peleó con uno de los malvivientes, quien logró despojarlo de su arma reglamentaria, según contaron las fuentes.Cuando el cabo se quedó indefenso, los asaltantes efectuaron seis disparos con diferentes armas y todos impactaron en el cuerpo de Villarreal, quien quedó muy mal herido.
Los delincuentes se escaparon de la casa con la moto y el arma reglamentaria de Villarreal, además de otros elementos que habían robado en viviendas vecinas.
El cabo herido fue trasladado al Hospital Padilla, donde murió poco después cuando era intervenido quirúrgicamente, de acuerdo al informe oficial suministrado a Télam por el comisario José Díaz.
La esposa y el mayor de los hijos de Villarreal reconoció a uno de los delincuentes, quien fue detenido por personal policial que en las últimas horas realizaba varios allanamientos tratando de ubicar a los otros integrantes de la banda. (Télam)
La víctima, quien murió horas después cuando era intervenido quirúrgicamente, fue indentificada como el cabo Luis Anibal Villarreal, de 34 años, quien se desempeñaba en la sección Caballería de la Policía de Tucumán.
Villarreal, su esposa y los cinco hijos menores de edad de la pareja descansaban esta madrugada en su vivienda ubicada en San Andrés, a unos veinte kilómetros al noroeste de la capital tucumana, cuando los delincuentes ingresaron en forma sorpresiva.
El policía se resistió y peleó con uno de los malvivientes, quien logró despojarlo de su arma reglamentaria, según contaron las fuentes.Cuando el cabo se quedó indefenso, los asaltantes efectuaron seis disparos con diferentes armas y todos impactaron en el cuerpo de Villarreal, quien quedó muy mal herido.
Los delincuentes se escaparon de la casa con la moto y el arma reglamentaria de Villarreal, además de otros elementos que habían robado en viviendas vecinas.
El cabo herido fue trasladado al Hospital Padilla, donde murió poco después cuando era intervenido quirúrgicamente, de acuerdo al informe oficial suministrado a Télam por el comisario José Díaz.
La esposa y el mayor de los hijos de Villarreal reconoció a uno de los delincuentes, quien fue detenido por personal policial que en las últimas horas realizaba varios allanamientos tratando de ubicar a los otros integrantes de la banda. (Télam)







