Dientes blancos y perfectos: nuevos objetos de deseo

Los reclamos estéticos llegaron al sillón del odontólogo. Todos quieren sonreír sin complejos. ¿Qué es lo que más piden?

03 Oct 2013

La historia y las malas experiencias se encargaron de divulgar que el odontólogo era sinónimo de pánico, de tornos amenazantes, de estrés y de sufrimiento. Muchos esperaban hasta no dar más del dolor de muelas o haberse roto un diente por la presión del bruxismo antes de aparecer por la sala de espera.

Hoy en día eso va cambiando y muchos se someten voluntariamente, buscando alcanzar una sonrisa perfecta.

El boom de la estética también alcanza los dientes. De nada vale una cara sin arrugas, un cuerpo torneado y un pelo brillante si al momento de sonreír aparecen unos dientes picados, chuecos o amarillos. O peor, algún hueco.

Los odontólogos consultados coinciden en que los pacientes llegan pidiendo soluciones estéticas a viejos arreglos de amalgamas color metal o recién en la adultez deciden someterse a la ortodoncia para alinear la sonrisa.

En los últimos 10 años se han duplicado las demandas por blanqueamiento dental, según datos de la Asociación Implantodontológica Argentina. En su vuelta a la televisión, Susana Giménez, dio mucho que hablar sobre el color blanco impoluto de sus dientes. La diva explicó que se había sometido a un blanqueamiento dental, pero algunos odontólogos desmintieron esta versión.

Lo que sucede es que el blanqueamiento no "pinta" los dientes de blanco, sino que los aclara. Patricio Duhart, odontólogo, señala que el término correcto sería "aclaramiento", como se lo llama en Brasil.

Los profesionales coinciden en que los pacientes exigen cada vez más terminaciones estéticas. Esa es una de las razones - además de la evolución de las técnicas- por las que cada vez más gente se coloca implantes y carillas (una lámina que cubre el diente, tapando imperfecciones) o hace un tratamiento de ortodoncia.

Eso sí, hay que tener en cuenta que la mayoría de las obras sociales no cubre estos tratamientos, ya que no tienen que ver estrictamente con la salud bucal. No son económicos, pero para algunas personas son vitales. Los especialistas explican que hay casos en los que la falta de un diente, por ejemplo, afecta la vida social. Por eso, algunos son capaces de vender un auto o sacar un préstamo para alcanzar la sonrisa de publicidad de pasta dentífrica.

Ortodoncia
Andar con brackets ya no es cosa de adolescentes

Cada vez más adultos regresan al odontólogo para enderezarse los dientes, algunos por una cuestión estética y otros por necesidad. "En los últimos años aumentaron casi un 90% los tratamientos en adultos, o sea, de 18 para arriba", señala Aída Palazzo, odontóloga especializada en ortodoncia. Son varias las razones, explica la especialista. Muchos dejaron tratamientos por la mitad cuando eran adolescentes y ahora, arrepentidos, vuelven. Otros necesitan corregir para luego colocarse un implante y no lo quieren hacer con los dientes en mala posición. Otro porcentaje va en busca de los brackets por necesidad, por ejemplo, mejorar la mordida. "Hay opciones estéticas, como los brackets transparentes de porcelana, también los que no se ven porque van por detrás o las placas de acrílico", cuenta Palazzo. Optar por uno u otro dependerá del tipo de tratamiento, aunque los mejores resultados los dan los brackets.

Terminaciones estéticas
Láminas que cubren los dientes y arreglos invisibles

Antes una sonrisa delataba la cantidad de arreglos que tenía esa boca por culpa de esas amalgamas de color metálico. Pero ahora, entre las opciones estéticas, están las resinas que son del color del diente, por lo tanto imperceptibles a simple vista. Otra opción para emparejar el color es la carilla. "Se necesita un desgaste y luego se coloca una lámina que cubre el diente", explica el odontólogo Patricio Duhart. A diferencia del blanqueamiento, con la carilla se consigue un color parejo porque cubre el diente propio y tapa cualquier degradado o imperfección. La longevidad, comenta Duhart, dependerá del cuidado y la higiene bucal del paciente. "En la carilla se conserva la raíz y solo se modifica la parte coronaria (la que se ve). Son muy estéticas y si lo cuidan es eterno", indica Ana Negrillo, odontóloga. Como en cualquier tratamiento, la prevención es la que va posibilitar soluciones definitivas.

BLANQUEAMIENTO
En busca de la sonrisa perfecta

Muchos buscan no sólo tener los dientes derechos, sino que quieren esa sonrisa de dientes blancos y brillantes. Pero hay que saber que esta técnica no es para blanquear, sino para aclarar el color propio, que en cada persona es diferente. "Entre los 20 y los 50 años quieren hacerse un blanqueamiento, sobre todo los que dejaron de fumar", explica el odontólogo Patricio Duhart. El tratamiento en consultorio es de una hora y media; también se lo puede hacer en casa o combinado (caso y consultorio). "Hoy el gel que se aplica contraindica la colocación de una lámpara para poner calor", cuenta Duhart. Es un tratamiento conservador y exitoso, ya que no desgasta el esmalte y es de por vida si el paciente cuida su higiene dental. El tratamiento se realiza en dientes sin caries ni inflamación de las encías (gingivitis), no aclara el color de otros arreglos (cerámicas, porcelanas y resinas), sólo de los dientes propios, indica el especialista. Se lo hace en la línea de la sonrisa, o sea, sobre los dientes que se ven.

CURIOSIDADES

- Decorar la sonrisa.- Hay casos extremos en los que el look se cuela hasta en los dientes. Fue lo que lució la cantante Katy Perry durante la alfombra roja de los MTV Music Awards. Se podía leer "ROAR", el nombre de una canción de su nuevo álbum. Antes ya lo había hecho Madonna con unas coronas de oro. Hay varias opciones de placas con brillantes y oro removibles. Atención: sólo para excéntricos. 

- Obsesión por los dientes blancos.- Además de Susana Giménez, otra que tiene la sonrisa color blanco como pregona un jabón en polvo es Luli Salazar. 

- Ella quería un tatuaje.-
 La conductora tucumana Lourdes Ganin confesó que en el último año de la secundaria quería hacerse un tatuaje, pero no la dejaron. "Mi mamá se opuso, entonces un día vi un recital de Mariah Carey y ella tenía un brillante en el diente. La llamé a una tía que es odontóloga y le pedí que me pusiera uno", contó. Otra tucumana que también decoró uno de sus dientes es Gladys, La Bomba. 

- Un cambio abismal.- 
El actor Nicolas Cage tenía una dentadura amarillenta. De un día para el otro apareció con unos dientes impecables. ¿Cómo hizo? Con las carillas. 

- Un spa.- Una clínica odontológica española ofrece masajes Shiatsu, cabinas con aromaterapia y auriculares con chill out para relajarse antes de un tratamiento. 

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