30 Octubre 2003 Seguir en 
"Yo no robé ningún caballo... hay cuestiones personales de estos dos hombres que me acusan", aseguró el comisario Raúl Osvaldo Simón, quien fue acusado de haberse llevado 54 caballos de la Sección Caballería, de la que fue jefe hasta hace un mes.
Junto al abogado Washington Navarro Dávila, Simón se presentó ayer al mediodía ante la Fiscalía Anticorrupción, donde se le informó que no hay ninguna causa en su contra. De todos modos, el letrado solicitó que se abra un expediente de oficio ante la publicación de la denuncia en LA GACETA, para que se aclare la situación del policía.
Simón dijo que los comisarios mayores Ramón Páez y Guillermo del Lugo, quienes le hicieron el sumario que derivó en denuncia, tienen animosidad en su contra. Los dos comisarios lideraban, hasta ayer, la Unidad Regional Capital."Tenemos diferencias de criterios en la metodología de trabajo. Por ejemplo, no me parece bien lo que hizo Del Lugo -detener a piqueteros adentro de la Catedral- o lo que hizo Páez durante los festejos de Boca, cuando le quemaron una patrulla en la plaza Independencia", aclaró el comisario. Simón comentó que cuando hace seis meses se hizo cargo de la sección, lo hizo sin contar con un inventario sobre los bienes que había. "Pero cuando me fui, dejé todo debidamente documentado", aclaró. Sin embargo, no pudo precisar cuántos caballos había cuando fue trasladado a la sección Personal. El afirmó que ese traslado, ocurrido hace un mes, fue parte de una persecución en su contra. "Me aplicaron muchas sanciones por supuestas faltas disciplinarias", dijo. Por su parte, Fernando Simón, hermano del acusado, solicitó que se aclare inmediatamente la situación del acusado. "Somos una familia honorable, de trabajadores, y es injusto que acusen así al comisario más joven de la Policía de Tucumán, quien llegó hasta ahí por mérito propio", dijo.
En disponibilidad
A pesar de todo esto, la situación de Simón no es fácil. El jefe de Policía saliente, Roberto Vallejo, en su último acto firmó su pase a disponibilidad, por lo que ahora deberá esperar sin trabajar lo que decida la Justicia. De los 54 caballos que desaparecieron, 26 habían sido donados por la Caja Popular. También se detectó el faltante de elementos de los camiones que hay en Caballería. Según Vallejo, en su descargo Simón dijo que había entregado los caballos para pastoreo, pero que cuando le preguntaron a la persona que se encargaba de ese trabajo, esta negó los dichos del jefe de Caballería.
Junto al abogado Washington Navarro Dávila, Simón se presentó ayer al mediodía ante la Fiscalía Anticorrupción, donde se le informó que no hay ninguna causa en su contra. De todos modos, el letrado solicitó que se abra un expediente de oficio ante la publicación de la denuncia en LA GACETA, para que se aclare la situación del policía.
Simón dijo que los comisarios mayores Ramón Páez y Guillermo del Lugo, quienes le hicieron el sumario que derivó en denuncia, tienen animosidad en su contra. Los dos comisarios lideraban, hasta ayer, la Unidad Regional Capital."Tenemos diferencias de criterios en la metodología de trabajo. Por ejemplo, no me parece bien lo que hizo Del Lugo -detener a piqueteros adentro de la Catedral- o lo que hizo Páez durante los festejos de Boca, cuando le quemaron una patrulla en la plaza Independencia", aclaró el comisario. Simón comentó que cuando hace seis meses se hizo cargo de la sección, lo hizo sin contar con un inventario sobre los bienes que había. "Pero cuando me fui, dejé todo debidamente documentado", aclaró. Sin embargo, no pudo precisar cuántos caballos había cuando fue trasladado a la sección Personal. El afirmó que ese traslado, ocurrido hace un mes, fue parte de una persecución en su contra. "Me aplicaron muchas sanciones por supuestas faltas disciplinarias", dijo. Por su parte, Fernando Simón, hermano del acusado, solicitó que se aclare inmediatamente la situación del acusado. "Somos una familia honorable, de trabajadores, y es injusto que acusen así al comisario más joven de la Policía de Tucumán, quien llegó hasta ahí por mérito propio", dijo.
En disponibilidad
A pesar de todo esto, la situación de Simón no es fácil. El jefe de Policía saliente, Roberto Vallejo, en su último acto firmó su pase a disponibilidad, por lo que ahora deberá esperar sin trabajar lo que decida la Justicia. De los 54 caballos que desaparecieron, 26 habían sido donados por la Caja Popular. También se detectó el faltante de elementos de los camiones que hay en Caballería. Según Vallejo, en su descargo Simón dijo que había entregado los caballos para pastoreo, pero que cuando le preguntaron a la persona que se encargaba de ese trabajo, esta negó los dichos del jefe de Caballería.







