Siguen las protestas estudiantiles y Zecca instó a levantar las tomas

La facultad de Artes se convirtió anoche en la cuarta unidad ocupada por alumnos

19 Sep 2013
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REFUERZO. En el Rectorado se adoptaron medidas de seguridad para evitar que el predio sea "tomado". LA GACETA / FOTO DE ROBERTO DELGADO

Docentes de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) decidieron endurecer reclamos y aunar esfuerzos con el movimiento estudiantil. Los miembros de la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT (Adiunt), que cumplieron entre el martes y ayer un paro, votaron ayer realizar nuevas huelgas el jueves 26 y viernes 27.

Además, propondrán a los alumnos que mantienen tomadas cuatro facultades (Filosofía y Letras, Psicología, Ciencias Naturales y Artes) que se unan en una "mesa de enlace" para tomar medidas conjuntas. "Dentro de esa coordinadora, propondremos hacer una concentración el jueves del paro en el Rectorado y el viernes en la Quinta", adelantó el secretario general del gremio, Oscar Pavetti.

También analizarían la posibilidad de tomar todas las facultades por un día junto al alumnado. Recordó que el principal reclamo docente es la regularización de los interinos, que sumarían entre el 10% y el 40% del plantel en algunas facultades. Con respecto al paro de ayer, informó que el acatamiento fue de entre el 80% y el 100% en los colegios preuniversitarios y que en algunas unidades alcanzó hasta el 80%. Adiunt afirma que cuenta con 2.100 afiliados (en la UNT hay 5.000 educadores).

Por otro lado, de acuerdo con fuentes del Rectorado, se habría aumentado la seguridad en el edificio por posibles tomas. Algunos de los ingresos, por ejemplo, permanecen cerrados.

Actividades de la toma

En la Facultad de Filosofía y Letras, que lleva 23 días ocupada, se desarrolló ayer la primera jornada del Congreso Argentino de Filosofía, pese a la manifestación. Las asambleas que tomaron edificios habían ratificado la medida en los últimos días. Al cierre de esta edición, en el "Lillo" los estudiantes participaban de un plenario "intertomas". Definirían detalles internos de las protestas.

Por su parte, la asamblea de estudiantes de la Facultad de Artes decidió anoche seguir en el edificio de Bolívar y Chacabuco.

En principio, los manifestantes había decidido una toma por 48 horas, que se extendió desde el martes y hasta ayer, en apoyo a las otras unidades académicas. La toma se había iniciado en Filosofía y Letras tras dos denuncias de alumnas de presuntos abusos sexuales en inmediaciones de la Universidad. Se había extendido luego a Psicología y a Ciencias Naturales. El alumnado exige que se sancione una ley en la provincia que declare la emergencia por violencia sexual y doméstica, la apertura de comedores y la implementación del boleto estudiantil.

En Psicología, ayer se realizó una reunión de la que participaron diversos estamentos. La decana de esa unidad académica, Adela Estofán, se mostró preocupada. Explicó que convocó al encuentro en el que estuvieron consejeros, alumnos de la toma, del Centro de Estudiantes e independientes. "La intención es seguir dialogando. Fue muy constructivo. Tenemos que trabajar todos juntos, dentro del marco institucional, para dar soluciones a los pedidos. Pero hay algunos que exceden a la unidad académica", expresó.

Un grupo de estudiantes de esa facultad se acercó a LA GACETA para expresar su repudio a la inactividad en el predio. Matías Zurita, secretario general del Centro, aclaró que concuerdan con los pedidos de sus compañeros, pero no con el modo de protesta. La alumna Florencia Haurane -dijo ser independiente- consideró que la facultad debe funcionar para que se gestionen las soluciones requeridas. Lucía Roncedo, consejera directiva por Franja Morada (FM), afirmó que defienden el "derecho a estudiar" de cientos de alumnos. Mauricio Abadie, secretario de FM, advirtió que de la medida participan grupos que "están buscando un rédito político".

La opinión del arzobispo

El arzobispo de Tucumán, Alfredo Zecca, opinó sobre las medidas de fuerza que llevan adelante los estudiantes. En declaraciones a radio Lv12, monseñor criticó la medida. "La toma de facultades es un modo violento de actuar, no es el camino conducente", dijo. Afirmó que las instituciones educativas "deben manejarse con un equilibrio donde cada uno cumpla su función. Los directivos tienen que dirigir, y los estudiantes, que estudiar". Además, manifestó que probablemente haya mucha "politización". "Argentina tiene una de las mayores tasas de población universitaria, pero también de las menores tasas de graduación. No soy elitista, pero la Universidad no puede ser para todo el mundo", expresó a la emisora. Explicó que vivió dos años en Alemania y que allí al terminar el colegio, los chicos tienen múltiples oportunidades laborales "pero a la Universidad no van todos". "No se trata de discriminar, se trata de que llegue el que tiene la capacidad", añadió

Por último, consideró que para mejorar la calidad educativa "no podemos perder días de clase alegremente".

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