El conflicto con ambulantes tendrá una tregua - LA GACETA Tucumán

El conflicto con ambulantes tendrá una tregua

Los vendedores callejeros aceptaron no trabajar ni cortar calles, a cambio de que el municipio mantenga abierta las negociaciones. Seguirán los controles en el microcentro. Ofrecen un predio en la ex Terminal. Encuentro, el lunes, en el Concejo Deliberante.

20 Jul 2013
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SIN PROTESTAS. Los comerciantes callejeros se mantuvieron expectantes y movilizados, pero no cortaron calles como ocurrió el miércoles y el jueves. LA GACETA / FOTO DE ANALIA JARAMILLO

El conflicto entre la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y los vendedores ambulantes atraviesa una tregua, tras la reunión que las partes mantuvieron ayer en la sede de la Intendencia. El secretario de la Gobernación del municipio, Marcos Díaz, les informó a los comerciantes callejeros que, en los próximos días, continuarán los controles para erradicar la venta ilegal del microcentro, y les pidió que no corten más calles. Al término de la entrevista, los cuentapropistas afirmaron que aceptaron las condiciones a cambio de que se mantenga el diálogo para avanzar hacia una solución definitiva del conflicto.

Ayer, los ambulantes habían anunciado nuevos cortes de tránsito, tal como ocurrió el miércoles y el jueves, para resistir los desalojos de la Dirección de Tránsito y Vía Pública. Las protestas convirtieron al microcentro en un caos e impactaron en las ventas de los negocios. El vocero de los cuentapropistas, Claudio Robledo, afirmó que la decisión de levantar los cortes anunciados se tomó tras el llamado del secretario de la Gobernación. Esto permitió que el tránsito recupere la normalidad. Luego del encuentro, el delegado de los ambulantes explicó que aceptaron las condiciones que impuso el municipio para mostrar que están abiertos al diálogo hasta el lunes, cuando se entrevisten con el presidente del Concejo Deliberante, Ramón Santiago Cano. "En un gesto de agradecimiento por recibirnos, votamos en asamblea no trabajar en la calle. El lunes no habrá cortes y esperamos dar otro paso para conseguir que el Concejo estudie alguno de los cinco proyectos que presentamos para ordenar nuestro trabajo en la vía pública", explicó. Por su parte, Díaz subrayó que durante la reunión reiteró la decisión de la Intendencia de sostener en el tiempo los controles para erradicar del microcentro a los comerciantes callejeros. "Les manifestamos que la posición del Departamento Ejecutivo no cambiará", remarcó.

Soluciones discordantes
Los vendedores ambulantes aseguraron que la solución definitiva para el conflicto que mantienen con el municipio es que se apruebe una ordenanza, que regule su actividad. "Es la única forma de que nos dejen trabajar. Nosotros queremos pagar el impuesto para tener la autorización. Además, eso evitaría que se sumen comerciantes que no pertenecen al Sindicato de Vendedores Ambulantes", opinó el cuentapropista Matías Roldán.

Por su parte, el secretario de la Gobernación afirmó que la única alternativa es que los vendedores se ubiquen fuera del microcentro. "La Municipalidad dispone de espacios en el predio de la ex Terminal de Ómnibus. La salida es avanzar para que se instalen allí", insistió Díaz. El concejal Cano manifestó que la decisión del Concejo Deliberante está sujeta a la posición que tomó el Departamento Ejecutivo. "Hay que analizar si los proyectos que presentaron los ambulantes se pueden aplicar, teniendo en cuenta los reclamos de los comerciantes que tienen locales en el microcentro", analizó el edil. En tanto, el titular de la Federación Económica de Tucumán, Raúl Robín, manifestó que la decisión del municipio es correcta, ya que responde al fallo de la Justicia provincial, que en 2006 resolvió que se erradique la venta callejera del centro de la capital. "Esta actividad es ilegal, porque genera trabajo en negro y porque se vende mercadería sin factura", señaló.

Recuperar ventas
Pese a la decisión de no trabajar en la calle, luego de acatar las condiciones que dispuso la Municipalidad, algunos ambulantes decidieron ubicarse en el centro con el propósito de recuperar las ventas perdidas durante las protestas. "Me arriesgué a colocar un poco de mercadería porque no tengo plata", contó una vendedora callejera que solicitó la reserva de su identidad. El mismo argumento expuso otro vendedor. "Cuando se acerquen los inspectores tengo que levantar las cosas e irme. Hago esto por necesidad", afirmó el hombre, quien también pidió no ser identificado.

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