TENSIÓN. Tras la gresca no hubo ningún detenido. LA GACETA / FOTO DE ARCHIVO
13 Julio 2013 Seguir en 

El boliche "Gitana" reabrió anoche sus puertas en la zona del ex Abasto. Sin embargo, según fuentes policiales, no tenía autorización para cumplir esa actividad y además había menores de edad dentro del lugar. Por esas razones, en horas de la madrugada, se presentó personal policial junto con inspectores del IPLA para proceder a la clausura inmediata.
Fue allí que comenzó un forcejeo entre los guardias y los policías. Según algunos ocasionales testigos, hubo peleas a golpes de puño, insultos y varias corridas. Y hasta se arrojó gas pimienta a los clientes. Todo hasta que se cumplió la orden de desalojar el local y proceder a la clausura.
"Fue todo armado"
Tras la clausura del boliche, Gustavo Ramírez, dueño de "Gitana", le comentó a LA GACETA lo sucedido. "Alrededor de las dos de la madrugada, dos individuos vestidos de civil pagaron sus entradas e ingresaron al local. Una vez adentro, se identificaron como agentes del IPLA y comenzaron a pedir el documento a todos los clientes. Buscaban menores de edad. En su recorrido, según afirman, se toparon con un menor consumiendo alcohol, e inmediatamente, en cinco minutos, cayó un operativo de más de 60 personas".
"Tengo todo los permisos y habilitaciones correspondientes; todo al día. No puede ser que hayan entrado como si nada, pegando a la gente y hasta arrojando gas pimienta para desalojar el boliche. Hasta un policía le cortó la mano a uno de los barman. Estuvo todo armado, ya que en la puerta a cada uno que ingresa se le pide el documento. Todo fue muy raro", se lamentó.
Personal de la comisaría 3° aseguró a LA GACETA que tras la gresca no hubo ningún detenido. Además, se anunció que hoy el personal policial se presentará nuevamente en la zona para constatar que el boliche no abra al público, porque no cuenta con el permiso correspondiente.







