El dirigente campesino Felipe Quispe le dio un plazo de 90 días al presidente boliviano para solucionar las demandas del pueblo

Quispe indicó que si su sector no se enfrenta con el actual gobierno, lo harán otros

19 Octubre 2003
LA PAZ.- El dirigente campesino Felipe Quispe le dio un plazo de 90 días al flamante presidente boliviano, Carlos Mesa, para solucionar las demandas del pueblo, informó la agencia Bolpress.
"Sabemos que él (Mesa) tiene compromiso con los gringos, no es más que otro caballito que está ahí. Va a tener problemas y lo decimos públicamente", dijo el dirigente campesino al tiempo que indicó que si su sector no se enfrenta con el actual gobierno, lo harán otros.
Mallku, como se lo llama al dirigente, también indicó que la huelga de hambre continúa en la zonas del Altiplano y que el bloqueo "está intacto". Además, anunció que mañana el sector que representa tomará nuevas decisiones en torno al trabajo del nuevo presidente.
Quispe, principal referente de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSTUCB), dijo que Mesa engaña al pueblo porque no podrá cumplir las promesas anunciadas en su asunción.
El líder campesino predijo que Mesa no anulará la Ley de Hidrocarburos, ni tampoco el Decreto 21060, "porque es sagrado para el modelo neoliberal", ni tampoco anularía la Ley de Seguridad Ciudadana, ni el nuevo Código Tributario, situación que provocará nuevamente problemas sociales.
Quispe recordó que otros puntos que están pendientes con el sector son la dotación de tierras y tractores para los campesinos, servicios básicos para el campo, además de la autonomía de la Universidad Pública de El Alto, entre otros. (Télam-SNI)

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