18 Octubre 2003 Seguir en 
Bruselas.- Los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) concluyeron ayer la cumbre de Bruselas sin superar sus divisiones sobre la estructura militar que tendrá el bloque después de 2004, con 10 nuevos miembros, y sin lograr cerrar las diferencias sobre la futura Carta Magna del eurogrupo.
En lo que fue considerado un retroceso para la concepción europeísta de Defensa, el primer ministro británico, Tony Blair, aseguró que no permitirá que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y sus fuertes lazos con Washington se vean cuestionados por ninguna iniciativa de defensa europea independiente. "Nunca pondré en peligro a la OTAN. La Alianza es la base y la piedra angular de nuestra defensa", puntualizó. Así rechazó de plano la iniciativa de algunas naciones de desarrollar determinadas capacidades defensivas de manera autónoma respecto de la OTAN. Blair se refería concretamente a la iniciativa planteada en abril pasado por Alemania, Francia, Bélgica y Luxemburgo.
El político británico se vio obligado a explicar la postura del Reino Unido en este tema tras las presiones de Estados Unidos. Reafirmó que Londres es un aliado estrecho y fiel de EEUU y que la UE podría actuar de manera independiente del país del Norte sólo en aquellos casos en los que Washington no quiera intervenir.
Por su lado, el presidente francés, Jacques Chirac, quiso suavizar las tensiones con Londres, se mostró conciliador y pidió al Reino Unido que se sume a la iniciativa de "los cuatro". "La defensa europea sin Gran Bretaña no puede ser muy coherente", remarcó Chirac.
Disidencias
Otro de los puntos de fricción en los dos días de cumbre se dio en la Conferencia Intergubernamental (CIG), por la redacción de la Carta Magna del bloque. Con la incorporación de 10 nuevos miembros a partir del 1 de mayo de 2004, la UE se ve presionada a agilizar su funcionamiento interno, especialmente en el proceso de toma de decisiones a través de la futura Constitución, cuyo borrador fue presentado en julio. "Tenemos dificultades para iniciar verdaderas negociaciones, porque todos siguen repitiendo sus viejas posturas", se lamentó el premier de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker. (DPA-Reuter)
En lo que fue considerado un retroceso para la concepción europeísta de Defensa, el primer ministro británico, Tony Blair, aseguró que no permitirá que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y sus fuertes lazos con Washington se vean cuestionados por ninguna iniciativa de defensa europea independiente. "Nunca pondré en peligro a la OTAN. La Alianza es la base y la piedra angular de nuestra defensa", puntualizó. Así rechazó de plano la iniciativa de algunas naciones de desarrollar determinadas capacidades defensivas de manera autónoma respecto de la OTAN. Blair se refería concretamente a la iniciativa planteada en abril pasado por Alemania, Francia, Bélgica y Luxemburgo.
El político británico se vio obligado a explicar la postura del Reino Unido en este tema tras las presiones de Estados Unidos. Reafirmó que Londres es un aliado estrecho y fiel de EEUU y que la UE podría actuar de manera independiente del país del Norte sólo en aquellos casos en los que Washington no quiera intervenir.
Por su lado, el presidente francés, Jacques Chirac, quiso suavizar las tensiones con Londres, se mostró conciliador y pidió al Reino Unido que se sume a la iniciativa de "los cuatro". "La defensa europea sin Gran Bretaña no puede ser muy coherente", remarcó Chirac.
Disidencias
Otro de los puntos de fricción en los dos días de cumbre se dio en la Conferencia Intergubernamental (CIG), por la redacción de la Carta Magna del bloque. Con la incorporación de 10 nuevos miembros a partir del 1 de mayo de 2004, la UE se ve presionada a agilizar su funcionamiento interno, especialmente en el proceso de toma de decisiones a través de la futura Constitución, cuyo borrador fue presentado en julio. "Tenemos dificultades para iniciar verdaderas negociaciones, porque todos siguen repitiendo sus viejas posturas", se lamentó el premier de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker. (DPA-Reuter)







