11 Octubre 2003 Seguir en 
Gaza.- Siete palestinos muertos, entre ellos dos niños, y más de 50 heridos dejó un operativo militar israelí en el campo de refugiados de Rafa, en la Franja de Gaza. Unos 60 carros blindados provenientes de colonias judías cercanas y apoyados por helicópteros artillados participaron de la operación, cuyo objetivo era, según voceros, destruir túneles por donde supuestamente militantes palestinos introducían armas desde Egipto.
El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, condenó el ataque al decir que nuevamente soldados israelíes utilizaron una violencia desproporcionada en una zona densamente poblada. "El ataque no es compatible con el derecho humanitario internacional", subrayó.
Según un vocero israelí, las fuerzas respondieron a un ataque de contrabandistas que intentaban entrar en la Franja de Gaza con cohetes y misiles antiaéreos portátiles. "Durante los combates, decenas de explosivos fueron activados; se dispararon misiles antitanque; se arrojaron decenas de granadas y el fuego estuvo dirigido a la fuerza israelí", declaró un oficial. Fuentes palestinas dijeron que la mayoría de las muertes se produjo por un misil disparado desde un helicóptero; el helicóptero disparó contra hombres armados que se hallaban "cerca de una estructura de la que salía fuego". Desde setiembre de 2000, cuando estalló la Intifada, el Ejército encontró 70 túneles para el contrabando de armas, declaró un oficial.
Reapareció Arafat
Por otra parte, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, participó ayer de las oraciones musulmanas en su cuartel de Ramallah, en el cierre de una semana en la que corrieron rumores sobre un debilitamiento de su salud. También en Ramallah juró ayer el nuevo ministro de Salud palestino, Jawad al Tibi. La ceremonia se cumplió a pesar de las divergencias sobre la composición del nuevo gobierno que se produjeron entre el propio Arafat y el premier Ahmed Qureia, conocido como Abu Alá, quien decidió dimitir. Hasta ayer no había obtenido respuesta de parte del presidente. (Télam-SNI)
El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, condenó el ataque al decir que nuevamente soldados israelíes utilizaron una violencia desproporcionada en una zona densamente poblada. "El ataque no es compatible con el derecho humanitario internacional", subrayó.
Según un vocero israelí, las fuerzas respondieron a un ataque de contrabandistas que intentaban entrar en la Franja de Gaza con cohetes y misiles antiaéreos portátiles. "Durante los combates, decenas de explosivos fueron activados; se dispararon misiles antitanque; se arrojaron decenas de granadas y el fuego estuvo dirigido a la fuerza israelí", declaró un oficial. Fuentes palestinas dijeron que la mayoría de las muertes se produjo por un misil disparado desde un helicóptero; el helicóptero disparó contra hombres armados que se hallaban "cerca de una estructura de la que salía fuego". Desde setiembre de 2000, cuando estalló la Intifada, el Ejército encontró 70 túneles para el contrabando de armas, declaró un oficial.
Reapareció Arafat
Por otra parte, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, participó ayer de las oraciones musulmanas en su cuartel de Ramallah, en el cierre de una semana en la que corrieron rumores sobre un debilitamiento de su salud. También en Ramallah juró ayer el nuevo ministro de Salud palestino, Jawad al Tibi. La ceremonia se cumplió a pesar de las divergencias sobre la composición del nuevo gobierno que se produjeron entre el propio Arafat y el premier Ahmed Qureia, conocido como Abu Alá, quien decidió dimitir. Hasta ayer no había obtenido respuesta de parte del presidente. (Télam-SNI)







