08 Octubre 2003 Seguir en 
LOS ANGELES.- Una cifra récord de electores acudió ayer a las urnas para decir en un referéndum revocatorio si el gobernador, Gray Davis, continuará o no en el cargo, y si no, quién lo sustituirá. El candidato favorito para el reemplazo es el actor Arnold Schwarzenegger, aunque la salida del cuestionado gobernador no era un hecho seguro, según las últimas encuestas. Para las primeras horas de hoy se esperaban algunos resultados preliminares.
Se estima que 10 millones de personas habrán votado en esta ocasión, 2,3 millones más que en las últimas elecciones para la gobernación. Este sería también el mayor porcentaje de votos en la historia de California: el 65% de los electores registrados. Unos dos millones de ciudadanos ya emitieron su voto por correo, pero sólo el recuento de estos sufragios podría definir las votaciones dentro de los próximos días, en caso de ser muy parejos los resultados. Además, en seis distritos electorales -que reúnen el 44% de los electores- las máquinas para recontar los votos son viejas, como las que desataron el caos en las elecciones presidenciales de 2000 en el Estado de Florida que le dieron el triunfo a George W. Bush.
California, Estado de 36 millones de habitantes que por sí solo representa la quinta economía mundial, llegó a esta instancia luego de que los opositores a Davis juntaron más de un millón de firmas para forzar esta elección. Lo acusan de haber llevado al Estado a la bancarrota, con un déficit de U$S 8.000 millones. Si Davis no logra más del 50% de apoyo será reemplazado en pocos días por el candidato que obtenga la mayor cantidad de votos, sin importar el porcentaje. Pese a las múltiples denuncias contra Schwarzenegger por acoso sexual y a las acusaciones de un pasado nazi, el actor cuenta con las mayores posibilidades de recuperar el cargo para los republicanos. El hispano Cruz Bustamente, actual vicegobernador, es el demócrata con más posibilidades si Davis es expulsado.
Si la lucha es tan reñida como se presenta entre Davis y "Terminator" podrían pasar días antes de que se conozcan los resultados oficiales. Y ello sin contar las casi seguras objeciones por presuntas irregularidades, tanto de parte de los demócratas como de los republicanos, que monitorean como nunca el proceso electoral.
Schwarzenegger, a quien los bromistas llaman "governator", ha estado haciendo promesas extravagantes a los electores; en caso de que no no logre concretarlas le espera una reacción tan dura como un referéndum revocatorio. "Terminator" ha prometido, entre otras cosas, que revocaría una medida que triplicó el impuesto a la registración de vehículos unos pocos días antes de los comicios, con la que Davis redujo el déficit, pero a un costo de U$S 4.000 millones. (Reuter)
Fue el gran día para algunos candidatos
LOS ANGELES.- Profesionales de todos los ramos, hombres de negocios y hasta una actriz "porno" -Mary Carey- integran la legión de aspirantes a la gobernación. Incluso hay un estudiante de 21 años y una mujer de 100 en la lista. Otros candidatos son Larry Flynt, el editor de al revista masculina "Hustler"; Gary Coleman, el ex actor del filme "Blanco y Negro"; un predicador "inspiracional" y dos detectives privados. Este es un fiel reflejo de que la política tradicional, representada sólo por demócratas y republicanos, ha sido rebasada en una sociedad tan variada como la californiana.
La increíble gama de postulantes obedece a una razón: para ser candidato oficial se necesitaban nada más que 65 firmas y el pago de U$S 3.500. Hasta un argentino que reside en Los Angeles tentó suerte para dirigir este Estado, cuya población supera a la de Canadá y cuya economía es de igual magnitud que la de Francia. Valga señalar que muchos de estos postulantes abandonaron sus campañas a poco del arranque. Según observadores, en la mayoría de estos casos esta actitud se debió a que con sólo aparecer en las pantallas como candidatos cumplieron con su objetivo real: "saltar a la fama" en el Estado más poblado del país, aunque sea por pocos días y al precio de U$S 3.500.
Otros aspirantes, más serios, se retiraron porque no tenían propuestas para el electorado. Sin embargo, algunos observadores afirman que, en rigor de verdad, ni los principales candidatos la tienen. "Todos hablaron de salud, de la recuperación económica, pero nadie dijo cómo hacerlo específicamente, salvo Schwarzenegger, aunque con dudoso pronóstico", dijo un analista de Chicago. (Especial)
Se estima que 10 millones de personas habrán votado en esta ocasión, 2,3 millones más que en las últimas elecciones para la gobernación. Este sería también el mayor porcentaje de votos en la historia de California: el 65% de los electores registrados. Unos dos millones de ciudadanos ya emitieron su voto por correo, pero sólo el recuento de estos sufragios podría definir las votaciones dentro de los próximos días, en caso de ser muy parejos los resultados. Además, en seis distritos electorales -que reúnen el 44% de los electores- las máquinas para recontar los votos son viejas, como las que desataron el caos en las elecciones presidenciales de 2000 en el Estado de Florida que le dieron el triunfo a George W. Bush.
California, Estado de 36 millones de habitantes que por sí solo representa la quinta economía mundial, llegó a esta instancia luego de que los opositores a Davis juntaron más de un millón de firmas para forzar esta elección. Lo acusan de haber llevado al Estado a la bancarrota, con un déficit de U$S 8.000 millones. Si Davis no logra más del 50% de apoyo será reemplazado en pocos días por el candidato que obtenga la mayor cantidad de votos, sin importar el porcentaje. Pese a las múltiples denuncias contra Schwarzenegger por acoso sexual y a las acusaciones de un pasado nazi, el actor cuenta con las mayores posibilidades de recuperar el cargo para los republicanos. El hispano Cruz Bustamente, actual vicegobernador, es el demócrata con más posibilidades si Davis es expulsado.
Si la lucha es tan reñida como se presenta entre Davis y "Terminator" podrían pasar días antes de que se conozcan los resultados oficiales. Y ello sin contar las casi seguras objeciones por presuntas irregularidades, tanto de parte de los demócratas como de los republicanos, que monitorean como nunca el proceso electoral.
Schwarzenegger, a quien los bromistas llaman "governator", ha estado haciendo promesas extravagantes a los electores; en caso de que no no logre concretarlas le espera una reacción tan dura como un referéndum revocatorio. "Terminator" ha prometido, entre otras cosas, que revocaría una medida que triplicó el impuesto a la registración de vehículos unos pocos días antes de los comicios, con la que Davis redujo el déficit, pero a un costo de U$S 4.000 millones. (Reuter)
Fue el gran día para algunos candidatos
LOS ANGELES.- Profesionales de todos los ramos, hombres de negocios y hasta una actriz "porno" -Mary Carey- integran la legión de aspirantes a la gobernación. Incluso hay un estudiante de 21 años y una mujer de 100 en la lista. Otros candidatos son Larry Flynt, el editor de al revista masculina "Hustler"; Gary Coleman, el ex actor del filme "Blanco y Negro"; un predicador "inspiracional" y dos detectives privados. Este es un fiel reflejo de que la política tradicional, representada sólo por demócratas y republicanos, ha sido rebasada en una sociedad tan variada como la californiana.
La increíble gama de postulantes obedece a una razón: para ser candidato oficial se necesitaban nada más que 65 firmas y el pago de U$S 3.500. Hasta un argentino que reside en Los Angeles tentó suerte para dirigir este Estado, cuya población supera a la de Canadá y cuya economía es de igual magnitud que la de Francia. Valga señalar que muchos de estos postulantes abandonaron sus campañas a poco del arranque. Según observadores, en la mayoría de estos casos esta actitud se debió a que con sólo aparecer en las pantallas como candidatos cumplieron con su objetivo real: "saltar a la fama" en el Estado más poblado del país, aunque sea por pocos días y al precio de U$S 3.500.
Otros aspirantes, más serios, se retiraron porque no tenían propuestas para el electorado. Sin embargo, algunos observadores afirman que, en rigor de verdad, ni los principales candidatos la tienen. "Todos hablaron de salud, de la recuperación económica, pero nadie dijo cómo hacerlo específicamente, salvo Schwarzenegger, aunque con dudoso pronóstico", dijo un analista de Chicago. (Especial)







