07 Octubre 2003 Seguir en 
POMPEYA, Italia. - Pese a encontrarse gravemente enfermo, el papa Juan Pablo II viajó hoy al santuario mariano de Pompeya, en el sur de Italia, para rezar ante la Virgen del Rosario y emitir un mensaje por la paz, con duras palabras para "los conflictos y dramas en los cinco continentes". "Este milenio fue sacudido por guerras y en muchos lugares del mundo fue atravesado por un rastro de sangre", se quejó antes miles de fieles.
Estas declaraciones alimentan las especulaciones que se escuchan en Italia según las cuales Juan Pablo II podría ser galardonado este año con el Premio Nobel de la Paz, que se dará a conocer el 10 de octubre.
Unos 30.000 fieles vitorearon al Sumo Pontífice, de 83 años,cuando el jefe de la Iglesia católica llegó al santuario, al pie del Vesubio, en un automóvil descapotable. Previamente, se había trasladado del Vaticano a Pompeya a bordo de un helicóptero.
La segunda visita del Papa a Pompeya, su viaje número 143 dentro de Italia y el último programado para este año, tiene una duración prevista de sólo dos horas. Pompeya no sólo es conocida por sus ruinas romanas, sino tambiéncomo santuario mariano, al que millones de peregrinos llegan cada año en procesión para venerar a la Virgen del Rosario.
El Papa, de 83 años, sufre de Parkinson y ya no puede caminar ni hablar con fluidez. Durante la visita sonrió y pareció estar de bastante buena forma, apenas dos días después de las beatificaciones en Roma. Leyó con voz clara el discurso, de alrededor de un cuarto de hora de duración. "°Gracias Pompeya! Recen por mí hoy y siempre", pidió a los creyentes, antes de bendecirlos.
En su mensaje, el Papa llamó en Pompeya a todos los cristianos a ser "constructores y testigos de la paz en colaboración con las personas de buena voluntad". Junto a los fieles, pidió por la paz y rezó el rosario.
El santuario, que se encuentra junto a las ruinas romanas, está dedicado a la "Virgen del Rosario". Con su viaje, el Sumo Pontífice quiso manifestar su profunda devoción por la Virgen María. En su vehículo hay una gran M de María, la madre de Jesús. Su lema, "Totus tuus" (Todo tuyo) está dedicado a María, a la que ha atribuido más de una vez el que haya sobrevivido al atentado del 13 de mayo de 1981 en la Plaza San Pedro de Roma.
El Papa tiene pensado pasar dos horas en Pompeya, cerca de la antigua ciudad romana que fue sepultada por la lava del volcán Vesubio en el año 79 antes de Cristo. El viaje a Pompeya se produce pocos días antes de los agotadores festejos por el 25 aniversario en el pontificado del Papa, el 16 de octubre, para las cuales son esperadas cientos de miles de fieles.
El 19 de octubre será la beatificación de la Madre Teresa deCalcuta. Dos días después Juan Pablo II nombrará a nuevos cardenales, que podrán participar en la elección del nuevo Papa. (DPA)
Estas declaraciones alimentan las especulaciones que se escuchan en Italia según las cuales Juan Pablo II podría ser galardonado este año con el Premio Nobel de la Paz, que se dará a conocer el 10 de octubre.
Unos 30.000 fieles vitorearon al Sumo Pontífice, de 83 años,cuando el jefe de la Iglesia católica llegó al santuario, al pie del Vesubio, en un automóvil descapotable. Previamente, se había trasladado del Vaticano a Pompeya a bordo de un helicóptero.
La segunda visita del Papa a Pompeya, su viaje número 143 dentro de Italia y el último programado para este año, tiene una duración prevista de sólo dos horas. Pompeya no sólo es conocida por sus ruinas romanas, sino tambiéncomo santuario mariano, al que millones de peregrinos llegan cada año en procesión para venerar a la Virgen del Rosario.
El Papa, de 83 años, sufre de Parkinson y ya no puede caminar ni hablar con fluidez. Durante la visita sonrió y pareció estar de bastante buena forma, apenas dos días después de las beatificaciones en Roma. Leyó con voz clara el discurso, de alrededor de un cuarto de hora de duración. "°Gracias Pompeya! Recen por mí hoy y siempre", pidió a los creyentes, antes de bendecirlos.
En su mensaje, el Papa llamó en Pompeya a todos los cristianos a ser "constructores y testigos de la paz en colaboración con las personas de buena voluntad". Junto a los fieles, pidió por la paz y rezó el rosario.
El santuario, que se encuentra junto a las ruinas romanas, está dedicado a la "Virgen del Rosario". Con su viaje, el Sumo Pontífice quiso manifestar su profunda devoción por la Virgen María. En su vehículo hay una gran M de María, la madre de Jesús. Su lema, "Totus tuus" (Todo tuyo) está dedicado a María, a la que ha atribuido más de una vez el que haya sobrevivido al atentado del 13 de mayo de 1981 en la Plaza San Pedro de Roma.
El Papa tiene pensado pasar dos horas en Pompeya, cerca de la antigua ciudad romana que fue sepultada por la lava del volcán Vesubio en el año 79 antes de Cristo. El viaje a Pompeya se produce pocos días antes de los agotadores festejos por el 25 aniversario en el pontificado del Papa, el 16 de octubre, para las cuales son esperadas cientos de miles de fieles.
El 19 de octubre será la beatificación de la Madre Teresa deCalcuta. Dos días después Juan Pablo II nombrará a nuevos cardenales, que podrán participar en la elección del nuevo Papa. (DPA)







