07 Octubre 2003 Seguir en 
SACRAMENTO.- En el tramo final de su carrera hacia el puesto de gobernador de California, Arnold Schwarzenegger hizo caso omiso a las últimas acusaciones de conducta sexual impropia y se dedicó a prometer a sus seguidores que encarrilará al poderoso Estado norteamericano. Miles de seguidores y unos pocos detractores se concentraron ayer frente al Capitolio, donde el actor, en su discurso final de campaña, sujetó una escoba y prometió "barrer a Gray Davis", el cuestionado gobernador demócrata cuya suerte se definirá hoy en un referéndum. La elección revocatoria responde en parte al déficit de U$S 38.000 millones de las cuestas fiscales, que los legisladores estatales redujeron a U$S 8.000 millones en un compromiso que incluyó la triplicación del impuesto del registro automotor.
Al menos 15 mujeres han acusado a Schwarzenegger por acoso sexual y manoseos en distintos años y situaciones. Schwarzenegger, republicano, dijo estar perplejo por el último aluvión de acusaciones en su contra por conducta impropia. "Ninguna me dijo ?no hagas esto?, o ?te estás pasando de la raya?, y de pronto quieren obtener una disculpa", dijo ayer el actor.
Ultimos cambios
Muchas de las mujeres dijeron que no habían dicho nada por temor a enfrentarse a un hombre poderoso de Hollywood, y ninguna de ellas aceptó las disculpas ofrecidas en forma general por el actor. Davis, por su parte, apareció envalentonado por los resultados de una reciente encuesta que le daba el 49% de los votos luego de una semana en la que aparecía como seguro perdedor en el referéndum. Según expertos, el cambio se produjo gracias a la intención de voto de independientes y de las mujeres demócratas. Durante la semana pasada, el público ha estado recibiendo información sobre el supuesto maltrato de Schwarzenegger hacia las mujeres y sobre su presunta simpatía hacia Adolf Hitler formulada en el pasado. Si los californianos deciden hoy expulsar a Davis, su casi seguro sucesor sería Schwarzenegger. (Reuter/Télam)
Al menos 15 mujeres han acusado a Schwarzenegger por acoso sexual y manoseos en distintos años y situaciones. Schwarzenegger, republicano, dijo estar perplejo por el último aluvión de acusaciones en su contra por conducta impropia. "Ninguna me dijo ?no hagas esto?, o ?te estás pasando de la raya?, y de pronto quieren obtener una disculpa", dijo ayer el actor.
Ultimos cambios
Muchas de las mujeres dijeron que no habían dicho nada por temor a enfrentarse a un hombre poderoso de Hollywood, y ninguna de ellas aceptó las disculpas ofrecidas en forma general por el actor. Davis, por su parte, apareció envalentonado por los resultados de una reciente encuesta que le daba el 49% de los votos luego de una semana en la que aparecía como seguro perdedor en el referéndum. Según expertos, el cambio se produjo gracias a la intención de voto de independientes y de las mujeres demócratas. Durante la semana pasada, el público ha estado recibiendo información sobre el supuesto maltrato de Schwarzenegger hacia las mujeres y sobre su presunta simpatía hacia Adolf Hitler formulada en el pasado. Si los californianos deciden hoy expulsar a Davis, su casi seguro sucesor sería Schwarzenegger. (Reuter/Télam)







