Sepultaron en Tucumán a los jóvenes fallecidos en Río Grande

Llegaron los cuerpos de Juan y Diego Bulacio. La hermana de las víctimas acusó de impericia a la Policía fueguina.

05 Octubre 2003
Los cuerpos de Juan y Diego Bulacio, los dos tucumanos fallecidos en un incendio en Río Grande, Tierra del Fuego, llegaron a Tucumán el jueves y el viernes pasados, y fueron sepultados. Viviana Bulacio, hermana de los jóvenes, que viajó a la provincia austral para rescatar los cadáveres y poder enterrarlos en esta capital, acusó a la Policía fueguina de no hacer nada para salvar a los muchachos de las llamas. Cuando los efectivos llegaron al lugar, detuvieron a Walter Alderete, quien había estado bebiendo junto a las víctimas. Se demoraron preguntándole qué estaba ocurriendo, pese a que Alderete les gritaba que había gente dentro de la casa ardiente. Lo esposaron y lo metieron al patrullero, según Bulacio.

"No puedo entender"
"No puedo entender cómo no los rescataron antes", afirmó Viviana Bulacio. "Diego logró salir, pero se volvió a buscar a Juan, que estaba durmiendo, y allí perdió la vida", agregó. Según el relato de Bulacio, los chicos llegaron a la casa de Obligado 842, de la ciudad fueguina, alrededor de las 14 del domingo pasado. "Juan se acostó a dormir porque habían tomado unas cervezas. Diego y Alderete se pusieron a escuchar música", contó Bulacio. "Juan era inquilino en el lugar, que es una pensión. El fuego provino de un cuarto aledaño. No fueron los chicos los que causaron el fuego. Justamente mi hermano Juan fallece porque estaba durmiendo y nunca pudo despertarse a tiempo", añadió la joven. Viviana insiste en que la Policía de Río Grande no habría hecho todos los esfuerzos necesarios para rescatar a sus hermanos.

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