Ranchos de chapa y cartón. Changuitos semidesnudos, descalzos; sonrisas desgarbadas, mujeres con hijos en brazos, caritas cobrizas, ancianos doblegados por la desesperanza... Hombres y mujeres vencidos por la desocupación, por el analfabetismo, por el olvido de quienes los gobiernan. Pero también banderas argentinas, banderines... Gestos que se izan en el viento gritándole a la esperanza. Cientos, miles de comprovincianos que viven en la vía, en la miseria más espantosa. Hay personas a las que les basta un viaje en tren de 80 minutos para darse cuenta de una realidad, para estremecerse con la tragedia que viven los tucumanos. Pero también existe gente que gobierna desde hace años la provincia; que se recicla crónicamente en los distintos cargos del poder, que mira, pero sólo alcanza a ver el hueso (el poder, la impunidad, el propio crecimiento económico) que tiene delante de la nariz. Ojos que no ven, corazón que no siente.
El gobernador Miranda se fastidió por el entusiasta y reiterado abucheo que recibió en los Talleres Ferroviarios de Tafí Viejo. Posiblemente no interpretó el mensaje de la multitud porque seguramente él sospecha que ha realizado una gestión más que digna. El mandatario electo -fue ministro de Economía del actual Gobierno- estaba muy preocupado en aclarar que él era el único destinatario de la visita de Néstor Kirchner y en cosechar los avales presidenciales. No se conocen comentarios de ambos tucumanos sobre la lastimosa realidad que transcurría a través de la ventanilla del tren. Ojos que no ven, corazón que no siente.
El Tribunal de Cuentas no ha podido dar aún con el paradero de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) enviados a Tucumán entre 1990 y 1995. Los vocales del organismo se quejaron por el estado de deterioro de los archivos magnéticos del centro de cómputos de la Contaduría General de la Provincia y del daño producido por el agua a la documentación respaldatoria en Tesorería General de la Provincia. En consecuencia, fue imposible determinar hasta ahora el destino final de $ 27 millones que ingresaron como ATN al erario, pero sobre los que no existe el correspondiente libramiento. El Tribunal de Cuentas está investigando en el sur provincial, qué fue de la vida de un ATN de $ 2,6 millones que recibió el Gobierno y que habría sido distribuido, a través de la Secretaría del Interior, en las comunas rurales. La plata habría arribado el 6 de junio pasado y se habría girado al interior unos días antes de las elecciones provinciales, que se efectuaron el 29 de ese mes. Ojos que no ven, corazón que no siente.
La investigación de las camionetas 4x4 "mellizas" ha puesto nerviosos a los tribunales tucumanos por las derivaciones del caso, en el cual estarían involucrados altos funcionarios. No fue de motu propio que la Justicia local comenzó a indagar en el asunto, sino por presión federal. También hay temas pendientes, como la existencia de una "quinta columna" funcional al poder político, denuncias de tráfico de expedientes judiciales y favores ("avenegras"), o la existencia de desarmaderos clandestinos, cuyas pesquisas descansan en la burocracia tribunalicia, con la esperanza de que la ciudadanía tal vez se olvide. Ojos que no ven, corazón que no siente.
Normas que no se respetan; taxis y remises truchos y en saludable expansión; ilegalidad y corrupción crecientes; investigaciones de ilícitos en el poder que nunca llegan hasta las últimas consecuencias y, por lo tanto, casi nunca hay culpables. Inseguridad, deficiencia sanitaria y educativa; incultura; dineros de planes sociales que se extravían en agujeros negros. Ausencia de obras públicas; niños que se mueren por desnutrición... Ojos que no ven, corazón que no siente.
Elecciones que se suceden; rostros que se repiten; palabras devaluadas; eternas promesas incumplidas; empleomanía; descarado nepotismo; ausencia de ética y de reacción ciudadana. Nadie lo entiende. Sociedad que no ve, Tucumán que agoniza...
05 Octubre 2003 Seguir en 
Por Roberto Espinosa
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