04 Octubre 2003 Seguir en 
Días pasados, en este comentario, nos referíamos a la necesidad de que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán instruya a sus inspectores para que mantengan libres de estacionamiento las arterias que se recargan de tránsito a causas de obras en ejecución. Dábamos como ejemplo ilustrativo lo que ocurre en 25 de Mayo al 200.
Es oportuno mentar un caso similar. En Catamarca al 100 se han realizado excavaciones hasta la mitad de la calle, y hay obreros trabajando. En consecuencia, el espacio para el paso de los autos se ha reducido. Pero se convierte directamente en un cuello de botella por el hecho de que justo frente a las obras se estacionan vehículos, lo que estrecha aún más la calzada.
Parece lógico que los inspectores municipales dispongan la erradicación de esos automotores, de modo que la circulación se haga más fluida que en la actualidad. Como lo dijimos anteriormente, si no es posible evitar todas las perturbaciones que los trabajos en la calle suscitan a los conductores, sí es factible, por lo menos, adoptar disposiciones que reduzcan el impacto de tales molestias.
Es oportuno mentar un caso similar. En Catamarca al 100 se han realizado excavaciones hasta la mitad de la calle, y hay obreros trabajando. En consecuencia, el espacio para el paso de los autos se ha reducido. Pero se convierte directamente en un cuello de botella por el hecho de que justo frente a las obras se estacionan vehículos, lo que estrecha aún más la calzada.
Parece lógico que los inspectores municipales dispongan la erradicación de esos automotores, de modo que la circulación se haga más fluida que en la actualidad. Como lo dijimos anteriormente, si no es posible evitar todas las perturbaciones que los trabajos en la calle suscitan a los conductores, sí es factible, por lo menos, adoptar disposiciones que reduzcan el impacto de tales molestias.







