Apelando a una máxima peronista, los funcionarios nacionales llegaron ayer a Jujuy con una batería de anuncios para tranquilizar los ánimos de los industriales. Pese a que fue él mismo quien pidió que se postergara la tradicional reunión, el presidente Néstor Kirchner "plantó" a todo el arco dirigencial de la Unión Industrial Argentina en la más norteña de las provincias. No asistió a la cita.Durante el segundo encuentro de la cúpula industrial los participantes reprocharon la actitud presidencial y, en los comentarios de pasillos, se escuchó decir a más de uno que a Kirchner le fue más sencillo subirse a un tren en Tucumán para hacer política que escuchar, en vivo y en directo, los padecimientos del Noroeste Argentino y de su sector productivo.
"Tuvo un problema de agenda; estaba cansado de tantos viajes, pero no hay problemas con los industriales", se excusó el ministro de Planificación de la Nación, Julio de Vido, ante cuanto dirigente se le acercó a pedirle una explicación.
El estrecho colaborador del santacruceño puso así paños fríos al desplante y contraatacó desde el panel con aquello de "hechos, no palabras". Así desarrolló su exposición sobre los emprendimientos oficiales para sacar de la postergación al NOA.
Necesidad de capitales
Claro que para que se concreten definitivamente esos anuncios se necesitará una fuerte inyección de capitales privados, como por ejemplo para reactivar el ramal ferroviario Belgrano Cargas o construir redes viales transversales que abaraten el costo de los fletes a la producción regional sin llegar a los puertos de Buenos Aires.
Lo positivo de la reunión de la Unión Industrial Argentina fue la completa consonancia de pensamientos entre el sector público regional y los industriales. De hecho los gobernadores sentaron ayer bandera para pelearles a las provincias grandes (Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba) un espacio de poder fundamental para la atracción de nuevos inversores y para el nuevo régimen de reparto de la coparticipación federal. En uno y en otro campo de batalla es imprescindible recuperar el terreno perdido por la región.
Crudas cifras
Las estadísticas dan cuenta de la necesidad de salir del pozo. El Producto Bruto Interno (PBI) per cápita en el Noroeste Argentino es equivalente a la mitad del promedio nacional ($ 7.093); el 71% de la población está por debajo de la línea de pobreza y casi el 33% de los hogares del norte del país tienen Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI).
Ayer este diagnóstico de la UIA fue expuesto ante los funcionarios nacionales, quienes indicaron que los planes habitacionales anunciados (2.000 viviendas por provincia); las 700 escuelas a construir; la reconversión laboral de casi dos millones de beneficiarios de planes sociales y la prioridad en el plan de inversión pública intentarán compensar parte del olvido histórico de los gobiernos centrales para con el NOA.
Pero, paralelamente a esos efectos multiplicadores de la economía del país, la gestión de Kirchner deberá tener presente que, como sucede en los países desarrollados, las políticas oficiales deben orientarse a la disminución de las naturales desigualdades de las regiones que integran una nación; sólo así se podrá detener la fuerte migración de jóvenes y de adultos que buscan en Buenos Aires una solución laboral para vivir dignamente.
Por ahora, como sucedió con otras cámaras empresariales, la UIA le dio un nuevo respaldo condicionado a Kirchner. Ese crédito a la administración nacional estará dado en función de las respuestas que brinde la Casa Rosada al planteo de políticas activas que sonó con fuerza en Jujuy.







