15 Febrero 2013 Seguir en 
TEL AVIV/SYDNEY.- Nació en Australia. Emigró a Israel. Se hizo agente secreto del Mossad. Fue detenido por presunta traición. A fines de 2010, fue encontrado ahorcado en su celda en la cárcel de alta seguridad de Ayalon. Y su cuerpo fue trasladado a Melbourne y enterrado en un cementerio judío.
La historia del llamado Prisionero X parece sacada de una película de Hollywood, pero es estrictamente real. Aunque pasó hace más de dos años, recién comienza a ser conocida, luego de que un tribunal israelí levantó el bloqueo informativo sobre la misteriosa muerte en prisión. Ahora se investiga si el deceso fue por posible negligencia.
Israel confirmó, por primera vez oficialmente, la existencia del detenido, que era ciudadano israelí pero que también tenía pasaporte extranjero. Por razones de seguridad, no se mencionó su nombre verdadero, pero la prensa lo identificó como Ben Zygier, quien habría cambiado su nombre por Ben Alon al llegar a Tel Aviv en 2000, donde se casó con una israelí y tuvo dos hijos. Mientras estuvo en el Mossad también usó los nombres Ben Allen y Benjamin Burrows, y realizó numerosos viajes de espionaje a países árabes y a Irán usando su pasaporte australiano y una empresa de electrónica como fachada.
Tel Aviv rompió la estricta censura gubernamental sobre el caso ante la información que difundió la Australian Broadcasting Corporation (ABC). El ministro de Asuntos Exteriores australiano, Bob Carr, admitió que su cartera conocía el caso desde febrero de 2010. Hay otros dos australianos-israelíes en el Mossad, que están siendo investigados por la Organización de Inteligencia y Seguridad Australiana bajo la sospecha de espionaje.
Un hombre equilibrado
Preso e incomunicado en su celda, Zygier fue hallado ahorcado. Tenía 34 años. No habría sido acusado formalmente de ningún delito, y sólo trascendió que habría tenido un supuesto mal comportamiento mientras espiaba para el Mossad. Según medios israelíes, ni sus carceleros conocían su identidad real.
El abogado penal israelí, Avigdor Feldman, se reunió con Zygier un día antes de su muerte. "Me entrevisté con una persona equilibrada, que sopesaba racionalmente sus opciones legales. No había ningún indicio de que podría cometer suicidio. Sus interrogadores le dijeron que podía esperar una larga sentencia de cárcel y ser aislado de su familia y de la comunidad judía. No hubo fibra sensible que no tocaran y supongo que eso finalmente provocó el desenlace", señaló el letrado.
Australia se quejó ante Israel en 2010, luego de que pasaportes australianos falsos fueran encontrados entre los usados en una operación del Mossad para asesinar al líder de Hamas, Mahmud al Mabhuh, en Dubái. También se secuestró documentación británica, irlandesa, francesa y alemana. (Reuters-DPA)
La historia del llamado Prisionero X parece sacada de una película de Hollywood, pero es estrictamente real. Aunque pasó hace más de dos años, recién comienza a ser conocida, luego de que un tribunal israelí levantó el bloqueo informativo sobre la misteriosa muerte en prisión. Ahora se investiga si el deceso fue por posible negligencia.
Israel confirmó, por primera vez oficialmente, la existencia del detenido, que era ciudadano israelí pero que también tenía pasaporte extranjero. Por razones de seguridad, no se mencionó su nombre verdadero, pero la prensa lo identificó como Ben Zygier, quien habría cambiado su nombre por Ben Alon al llegar a Tel Aviv en 2000, donde se casó con una israelí y tuvo dos hijos. Mientras estuvo en el Mossad también usó los nombres Ben Allen y Benjamin Burrows, y realizó numerosos viajes de espionaje a países árabes y a Irán usando su pasaporte australiano y una empresa de electrónica como fachada.
Tel Aviv rompió la estricta censura gubernamental sobre el caso ante la información que difundió la Australian Broadcasting Corporation (ABC). El ministro de Asuntos Exteriores australiano, Bob Carr, admitió que su cartera conocía el caso desde febrero de 2010. Hay otros dos australianos-israelíes en el Mossad, que están siendo investigados por la Organización de Inteligencia y Seguridad Australiana bajo la sospecha de espionaje.
Un hombre equilibrado
Preso e incomunicado en su celda, Zygier fue hallado ahorcado. Tenía 34 años. No habría sido acusado formalmente de ningún delito, y sólo trascendió que habría tenido un supuesto mal comportamiento mientras espiaba para el Mossad. Según medios israelíes, ni sus carceleros conocían su identidad real.
El abogado penal israelí, Avigdor Feldman, se reunió con Zygier un día antes de su muerte. "Me entrevisté con una persona equilibrada, que sopesaba racionalmente sus opciones legales. No había ningún indicio de que podría cometer suicidio. Sus interrogadores le dijeron que podía esperar una larga sentencia de cárcel y ser aislado de su familia y de la comunidad judía. No hubo fibra sensible que no tocaran y supongo que eso finalmente provocó el desenlace", señaló el letrado.
Australia se quejó ante Israel en 2010, luego de que pasaportes australianos falsos fueran encontrados entre los usados en una operación del Mossad para asesinar al líder de Hamas, Mahmud al Mabhuh, en Dubái. También se secuestró documentación británica, irlandesa, francesa y alemana. (Reuters-DPA)







