14 Febrero 2013 Seguir en 
WASHINGTON.- Estados Unidos recogió el guante lanzado por Corea del Norte en su prueba nuclear del martes, que no pasó desapercibida para ningún Gobierno del mundo.
En su discurso ante el Parlamento sobre el Estado de la Nación, que se centró en temas económicos y sociales (ver "El cambio..."), el presidente, Barack Obama, afirmó en la noche del martes que la detonación fue una amenaza que llevará a Washington a encabezar los esfuerzos internacionales para emitir una severa respuesta.
"Provocaciones de este tipo no sólo los aíslan más; puesto que nosotros apoyamos a nuestros aliados, reforzamos nuestra propia defensa de misiles y lideramos al mundo en tomar una acción firme en respuesta a estas amenazas", sostuvo. El temor es que Corea del Norte pueda fabricar un misil nuclear capaz de impactar en EEUU, aunque por el momento no se cree posible.
Obama agregó que el régimen que lidera Kim Jong-un "debe saber que sólo logrará seguridad y prosperidad cumpliendo con sus obligaciones internacionales". En un año en el poder, el mandatario norcoreano aprobó dos lanzamientos de misiles de largo alcance y una prueba nuclear. Su país es uno de los más severamente sancionados en el mundo y cuenta con pocos lazos económicos externos, que pueden ser suspendidos atento a la dura reacción de China, su aliado histórico, ante el estallido.
Puerta abierta
A diferencia de la situación coreana, Obama abrió la puerta para negociar con Irán en lo referido a su programa atómico. "Deben reconocer que ahora es el momento para una solución diplomática. Pero haremos todo lo que sea necesario para evitar que consigan un arma nuclear", afirmó en su mensaje anual, dirigiéndose a los referentes iraníes.
El Presidente prometió "permanecer resuelto" junto a Israel en la defensa de la seguridad y en la búsqueda de "una paz duradera"; al tiempo que adelantó que intentará comprometer a Rusia en "una mayor reducción de nuestros arsenales atómicos" y liderará los esfuerzos globales por influir sobre otros países para que aumenten las medidas de control sobre el material fisible.
"Tras una década de guerra demoledora, nuestros valientes hombres y mujeres en uniforme están volviendo a casa", sostuvo Obama, en medio de aplausos tanto de demócratas como de republicanos, al anunciar formalmente que dio la orden para que 34.000 soldados apostados en Afganistán (casi el 50% de la tropa total en el lugar) retorne a EEUU antes de 2014.
El mandatario alabó los esfuerzos militares que diezmaron a la red Al Qaeda, a la que llamó "sombra de lo que era antes", pero advirtió que la amenaza del terrorismo requiere una estrategia diferente que la guerra tradicional, con asistencia en la lucha contra extremistas a países como Yemen, Libia, Somalia y Mali; y puso como ejemplo la intervención francesa en este último país. (DPA-Reuters-Télam)
En su discurso ante el Parlamento sobre el Estado de la Nación, que se centró en temas económicos y sociales (ver "El cambio..."), el presidente, Barack Obama, afirmó en la noche del martes que la detonación fue una amenaza que llevará a Washington a encabezar los esfuerzos internacionales para emitir una severa respuesta.
"Provocaciones de este tipo no sólo los aíslan más; puesto que nosotros apoyamos a nuestros aliados, reforzamos nuestra propia defensa de misiles y lideramos al mundo en tomar una acción firme en respuesta a estas amenazas", sostuvo. El temor es que Corea del Norte pueda fabricar un misil nuclear capaz de impactar en EEUU, aunque por el momento no se cree posible.
Obama agregó que el régimen que lidera Kim Jong-un "debe saber que sólo logrará seguridad y prosperidad cumpliendo con sus obligaciones internacionales". En un año en el poder, el mandatario norcoreano aprobó dos lanzamientos de misiles de largo alcance y una prueba nuclear. Su país es uno de los más severamente sancionados en el mundo y cuenta con pocos lazos económicos externos, que pueden ser suspendidos atento a la dura reacción de China, su aliado histórico, ante el estallido.
Puerta abierta
A diferencia de la situación coreana, Obama abrió la puerta para negociar con Irán en lo referido a su programa atómico. "Deben reconocer que ahora es el momento para una solución diplomática. Pero haremos todo lo que sea necesario para evitar que consigan un arma nuclear", afirmó en su mensaje anual, dirigiéndose a los referentes iraníes.
El Presidente prometió "permanecer resuelto" junto a Israel en la defensa de la seguridad y en la búsqueda de "una paz duradera"; al tiempo que adelantó que intentará comprometer a Rusia en "una mayor reducción de nuestros arsenales atómicos" y liderará los esfuerzos globales por influir sobre otros países para que aumenten las medidas de control sobre el material fisible.
"Tras una década de guerra demoledora, nuestros valientes hombres y mujeres en uniforme están volviendo a casa", sostuvo Obama, en medio de aplausos tanto de demócratas como de republicanos, al anunciar formalmente que dio la orden para que 34.000 soldados apostados en Afganistán (casi el 50% de la tropa total en el lugar) retorne a EEUU antes de 2014.
El mandatario alabó los esfuerzos militares que diezmaron a la red Al Qaeda, a la que llamó "sombra de lo que era antes", pero advirtió que la amenaza del terrorismo requiere una estrategia diferente que la guerra tradicional, con asistencia en la lucha contra extremistas a países como Yemen, Libia, Somalia y Mali; y puso como ejemplo la intervención francesa en este último país. (DPA-Reuters-Télam)







