12 Febrero 2013 Seguir en 
LONDRES.- Gran Bretaña aumentó la presión para evitar la independencia de Escocia, al publicar ayer un documento en el que asegura que si se toma esa decisión tras el referéndum de 2014, el nuevo Estado perderá su inclusión en unos 14.000 tratados internacionales, incluidas la pertenencia a la Unión Europea (UE), la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) y las Naciones Unidas, todo lo cual deberá ser renegociado. Para la viceministro escocesa, Nicola Sturgeon (foto), el argumento que una Escocia independiente no tendría derechos "delata una actitud colonial" y "desmiente cualquier sugerencia de aquellos que nos ven como un socio igualitario en el Reino Unido". La representante del Partido Nacional Escocés le preguntó al Gobierno central en Londres: "si están dispuestos a reclamar todos los activos del Reino Unido, ¿también lo están en asumir toda la deuda nacional?". A mediados de octubre de 2012, el primer ministro británico, David Cameron, y el líder escocés, Alex Salmond, firmaron el acuerdo por el cual los escoceses de más de 16 años podrán votar si desean la separación de Gran Bretaña o seguir dependiendo de Londres. (Télam)







