09 Febrero 2013 Seguir en 
Pasaron de prestar servicio en una comisaría a estar detenidos en el penal de Villa Urquiza. Así, sin escalas. Se trata de dos policías de la seccional 13ª, acusados de abuso sexual simple, privación ilegítima de la libertad, vejaciones y apremios ilegales. La denuncia en su contra fue realizada por un matrimonio, hace menos de una semana.
Franco Massian (27) y Patricia Salas (24)
denunciaron que fueron interceptados por los uniformados el domingo a la madrugada, cuando llegaban en auto a Inca Garcilaso, entre Amador Lucero y Chiclana. A partir de allí, según dijeron, comenzó una odisea que terminó con los padres de Massian pagando $ 1.000 en la comisaría para que los liberaran.
Además, durante ese lapso, los policías abusaron de Salas y le robaron un celular y $ 1.200 a Massian, de acuerdo a lo denunciado por el matrimonio.
A Villa Urquiza
El ambiente era tenso ayer en la seccional 13ª. Oficialmente, se decía poco. Y por debajo, se comentaba mucho. Nadie tenía muy claro qué era lo que pasaba, pero todos sabían que el personal se iba a reducir y pronto.
La fiscala María de las Mercedes Carrizo les tomó declaración ayer al sargento Ramón Quiroga y al cabo Silvio de Jesús. Después de escucharlos, ordenó que sean trasladados directamente a Villa Urquiza. "No voy a permitir que sean llevados a Bomberos", afirmó a LA GACETA.
Además, la fiscala citó a declarar en calidad de imputados por incumplimiento al subcomisario Manuel Vargas y al oficial Matías Juárez, quienes se habrían negado a tomarles la denuncia a Massian y a Salas.
La imagen de la Policía
El secretario de Seguridad, Paul Hofer, confirmó a LA GACETA que son seis los policías involucrados en el hecho: los dos detenidos y cuatro sumariados, entre oficiales y suboficiales. "Que estén sumariados implica que se los excluye de la acción efectiva de la fuerza hasta que se determine su participación en el hecho, después se resolverá si continúan en la fuerza o pasan a retiro", explicó.
En ese sentido, el funcionario remarcó que todavía hay que esperar que los uniformados sumariados hagan su descargo. "Nosotros queremos dar una buena imagen de la Policía, una imagen cercana y agradable. Los últimos casos que tuvimos -como el del cartero, la pianista y la maestra de Marti Coll- están resueltos y hubo un trabajo efectivo en los sectores que se dedican a investigar delitos complejos. Pero siempre queda lo malo y no queremos que eso suceda en las comisarías", expresó.
Temor
La noticia de las detenciones alegró a la familia de las víctimas, pero no los conformó. "Queremos que se hagan cargo y vayan presos. No nos alcanza con que los destituyan, pedimos la cárcel para ellos", reclamó Juana Acosta, madre de Salas.
Asimismo, la mujer destacó que su hija continúa en estado de shock después de la situación vivida y que tiene miedo por lo que pueda pasarle a ella, a su marido o a su hija de tres años. "Esa noche la amenazaron, le dijeron que se quede piola porque ellos tenían su dirección y todos sus datos y se iban a vengar", aseguró Acosta.
La mujer también exigió que se realice una rueda de reconocimiento para que el matrimonio pueda identificar a los policías que los agredieron. "Como mamá, pido seguridad. Este flagelo ya se ha vuelto algo común en Tucumán", denunció.
Informes médicos
Massian aseguró que fue golpeado de manera violenta en la comisaría. Después de ser revisado en el hospital Centro de Salud, los médicos informaron que presentaba múltiples contusiones en el rostro y el pecho, además de hematomas en el ojo izquierdo. Según el informe del forense, tiene daños en el párpado y las cejas, hematomas en el brazo izquierdo y excoriaciones en la rodilla izquierda. Respecto a la mujer, presenta golpes en el brazo y la muñeca izquierda, en las manos y los nudillos.
denunciaron que fueron interceptados por los uniformados el domingo a la madrugada, cuando llegaban en auto a Inca Garcilaso, entre Amador Lucero y Chiclana. A partir de allí, según dijeron, comenzó una odisea que terminó con los padres de Massian pagando $ 1.000 en la comisaría para que los liberaran.
Además, durante ese lapso, los policías abusaron de Salas y le robaron un celular y $ 1.200 a Massian, de acuerdo a lo denunciado por el matrimonio.
A Villa Urquiza
El ambiente era tenso ayer en la seccional 13ª. Oficialmente, se decía poco. Y por debajo, se comentaba mucho. Nadie tenía muy claro qué era lo que pasaba, pero todos sabían que el personal se iba a reducir y pronto.
La fiscala María de las Mercedes Carrizo les tomó declaración ayer al sargento Ramón Quiroga y al cabo Silvio de Jesús. Después de escucharlos, ordenó que sean trasladados directamente a Villa Urquiza. "No voy a permitir que sean llevados a Bomberos", afirmó a LA GACETA.
Además, la fiscala citó a declarar en calidad de imputados por incumplimiento al subcomisario Manuel Vargas y al oficial Matías Juárez, quienes se habrían negado a tomarles la denuncia a Massian y a Salas.
La imagen de la Policía
El secretario de Seguridad, Paul Hofer, confirmó a LA GACETA que son seis los policías involucrados en el hecho: los dos detenidos y cuatro sumariados, entre oficiales y suboficiales. "Que estén sumariados implica que se los excluye de la acción efectiva de la fuerza hasta que se determine su participación en el hecho, después se resolverá si continúan en la fuerza o pasan a retiro", explicó.
En ese sentido, el funcionario remarcó que todavía hay que esperar que los uniformados sumariados hagan su descargo. "Nosotros queremos dar una buena imagen de la Policía, una imagen cercana y agradable. Los últimos casos que tuvimos -como el del cartero, la pianista y la maestra de Marti Coll- están resueltos y hubo un trabajo efectivo en los sectores que se dedican a investigar delitos complejos. Pero siempre queda lo malo y no queremos que eso suceda en las comisarías", expresó.
Temor
La noticia de las detenciones alegró a la familia de las víctimas, pero no los conformó. "Queremos que se hagan cargo y vayan presos. No nos alcanza con que los destituyan, pedimos la cárcel para ellos", reclamó Juana Acosta, madre de Salas.
Asimismo, la mujer destacó que su hija continúa en estado de shock después de la situación vivida y que tiene miedo por lo que pueda pasarle a ella, a su marido o a su hija de tres años. "Esa noche la amenazaron, le dijeron que se quede piola porque ellos tenían su dirección y todos sus datos y se iban a vengar", aseguró Acosta.
La mujer también exigió que se realice una rueda de reconocimiento para que el matrimonio pueda identificar a los policías que los agredieron. "Como mamá, pido seguridad. Este flagelo ya se ha vuelto algo común en Tucumán", denunció.
Informes médicos
Massian aseguró que fue golpeado de manera violenta en la comisaría. Después de ser revisado en el hospital Centro de Salud, los médicos informaron que presentaba múltiples contusiones en el rostro y el pecho, además de hematomas en el ojo izquierdo. Según el informe del forense, tiene daños en el párpado y las cejas, hematomas en el brazo izquierdo y excoriaciones en la rodilla izquierda. Respecto a la mujer, presenta golpes en el brazo y la muñeca izquierda, en las manos y los nudillos.







