Pedían préstamos y el empleado falseó los montos
El hombre fue denunciado por estafa por el propietario de la empresa prestamista luego de que una inspección detectara las irregularidades. Hacía constar un importe mayor al crédito solicitado por los clientes y se quedaba con la diferencia, de acuerdo con la denuncia. Garantizarán a los damnificados el empréstito.
25 Enero 2013 Seguir en 
Una vez que un comerciante está en la cartera de clientes de la empresa, un cobrador lo visita en su domicilio para percibir las cuotas del préstamo. Una vez saldado, con el mismo empleado se puede renovar el empréstito, sin necesidad de acudir a la sede de la empresa. Ese es el mecanismo que utiliza "Efectivo Ya Hoy", ubicada en Congreso al 500 de esta ciudad.
La forma de operar le habría permitido a uno de los empleados estafar a la empresa y al menos a cuatro clientes, según denunció el martes en la seccional 2ª el propietario de la firma, José Sebastián Flores.
Ese día a la mañana, realizaron un relevamiento de calle, como se llama al control de las operaciones que realizan los empleados. En Tafí Viejo, un hombre que se dedica a reparar televisores les comentó que había renovado un crédito por $ 1.500. Sin embargo, el empleado había consignado en la empresa que el empréstito era por $ 2.000, y había retirado esa cantidad de dinero.
De acuerdo con los registros, una mujer que tiene su negocio en el centro taficeño había renovado un préstamo por $ 1.000. La comerciante negó haber realizado ese trámite. Otra mujer que vive en Villa Obrera le dijo a Flores que había solicitado un crédito por $ 2.000, pero el empleado había retirado $ 3.000 de la compañía para ese empréstito.
El último caso fue descubierto en Lules. El 10 de diciembre pasado, la dueña de una carnicería del barrio Mercedes había renovado un crédito por $ 500, según le afirmó al propietario de la firma; pero en la nota de renovación constaba que el préstamo era por $ 1.000. De esa forma, el empleado se habría quedado con $ 3.000.
Reconocimiento
Todas las operaciones sospechosas se realizaron en diciembre. La mayoría fueron concretadas en la última semana del año. "Hablamos con los damnificados, y les vamos a reconocer lo que ellos acordaron. Pero vamos a llevar el caso hasta las últimas consecuencias", comentó Flores.
El empresario afirmó que desde el martes, cuando se realizaron la inspección de las operaciones, el empleado no regresó al comercio prestamista. El acusado había comenzado a trabajar hace tres meses en el negocio.
"Utilizamos la metodología de cobrar en las casas, porque de esa manera corroboramos la existencia de los domicilios y de los comercios", explicó Flores, cuya empresa tiene las oficinas principales en la provincia de San Juan.
Los préstamos suelen ser otorgados a pequeños y medianos comerciantes, según el empresario. "Se corren riesgos al manejar dinero en la calle, pero es importante que esto no quede en la nada, para que se den cuenta que no pueden cometer estos delitos", afirmó Flores. En una de las notas, sería evidente que se adulteró el monto asentado, según explicó la abogada Ana Carolina Frezza, representante de Flores.
La forma de operar le habría permitido a uno de los empleados estafar a la empresa y al menos a cuatro clientes, según denunció el martes en la seccional 2ª el propietario de la firma, José Sebastián Flores.
Ese día a la mañana, realizaron un relevamiento de calle, como se llama al control de las operaciones que realizan los empleados. En Tafí Viejo, un hombre que se dedica a reparar televisores les comentó que había renovado un crédito por $ 1.500. Sin embargo, el empleado había consignado en la empresa que el empréstito era por $ 2.000, y había retirado esa cantidad de dinero.
De acuerdo con los registros, una mujer que tiene su negocio en el centro taficeño había renovado un préstamo por $ 1.000. La comerciante negó haber realizado ese trámite. Otra mujer que vive en Villa Obrera le dijo a Flores que había solicitado un crédito por $ 2.000, pero el empleado había retirado $ 3.000 de la compañía para ese empréstito.
El último caso fue descubierto en Lules. El 10 de diciembre pasado, la dueña de una carnicería del barrio Mercedes había renovado un crédito por $ 500, según le afirmó al propietario de la firma; pero en la nota de renovación constaba que el préstamo era por $ 1.000. De esa forma, el empleado se habría quedado con $ 3.000.
Reconocimiento
Todas las operaciones sospechosas se realizaron en diciembre. La mayoría fueron concretadas en la última semana del año. "Hablamos con los damnificados, y les vamos a reconocer lo que ellos acordaron. Pero vamos a llevar el caso hasta las últimas consecuencias", comentó Flores.
El empresario afirmó que desde el martes, cuando se realizaron la inspección de las operaciones, el empleado no regresó al comercio prestamista. El acusado había comenzado a trabajar hace tres meses en el negocio.
"Utilizamos la metodología de cobrar en las casas, porque de esa manera corroboramos la existencia de los domicilios y de los comercios", explicó Flores, cuya empresa tiene las oficinas principales en la provincia de San Juan.
Los préstamos suelen ser otorgados a pequeños y medianos comerciantes, según el empresario. "Se corren riesgos al manejar dinero en la calle, pero es importante que esto no quede en la nada, para que se den cuenta que no pueden cometer estos delitos", afirmó Flores. En una de las notas, sería evidente que se adulteró el monto asentado, según explicó la abogada Ana Carolina Frezza, representante de Flores.







