25 Septiembre 2003 Seguir en 
Dubai.- Argentina, Irak, la flexibilización de los tipos de cambio y las diferencias entre países ricos y pobres fueron los temas centrales de la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), clausurada ayer en Dubai. La reunión del FMI y el BM terminó con un llamado en procura de una mayor liberalización comercial en el mundo y con un pronóstico favorable para la economía internacional.
El éxito del acuerdo alcanzado entre Argentina y el FMI depende de las autoridades argentinas, aseguró en Dubai el director del Departamento Hemisferio Occidental de la entidad, Anoop Singh. "Todas las áreas que hacen a la recuperación sustancial de la Argentina, incluso la que hace a la reducción en los niveles de pobreza, están cubiertas por este programa económico", destacó. En este sentido, recordó el compromiso del gobierno de Néstor Kirchner de realizar "importantes pasos" para la recuperación económica definitiva del país durante el primer año de vigencia de este acuerdo, es decir en 2004, que será crucial para testear la evolución, dijo. Asimismo, consideró relevante el desarrollo de una estrategia bancaria más consistente. "Deberá estar lista en los próximos tres meses" y que permitirá que regrese el crédito al país. "Existe un gran interés, hasta ansiedad dentro de la comunidad internacional, de ver a la Argentina de regreso por la senda del crecimiento sostenido", concluyó.
En el mismo barco
En otro orden, el FMI y el BM no alcanzaron un consenso para dar más voz a los países en desarrollo en el seno de sus organizaciones, pero afirmaron que las naciones ricas y pobres declararon que están "en el mismo barco". El presidente del BM, James Wolfensohn, y el director gerente del FMI, Horst Köhler, reiteraron que el reciente fracaso de la cumbre de Cancún fue un llamado de atención de los países en desarrollo a las naciones ricas para que haya un nuevo equilibrio. (Reuter/Télam)
El éxito del acuerdo alcanzado entre Argentina y el FMI depende de las autoridades argentinas, aseguró en Dubai el director del Departamento Hemisferio Occidental de la entidad, Anoop Singh. "Todas las áreas que hacen a la recuperación sustancial de la Argentina, incluso la que hace a la reducción en los niveles de pobreza, están cubiertas por este programa económico", destacó. En este sentido, recordó el compromiso del gobierno de Néstor Kirchner de realizar "importantes pasos" para la recuperación económica definitiva del país durante el primer año de vigencia de este acuerdo, es decir en 2004, que será crucial para testear la evolución, dijo. Asimismo, consideró relevante el desarrollo de una estrategia bancaria más consistente. "Deberá estar lista en los próximos tres meses" y que permitirá que regrese el crédito al país. "Existe un gran interés, hasta ansiedad dentro de la comunidad internacional, de ver a la Argentina de regreso por la senda del crecimiento sostenido", concluyó.
En el mismo barco
En otro orden, el FMI y el BM no alcanzaron un consenso para dar más voz a los países en desarrollo en el seno de sus organizaciones, pero afirmaron que las naciones ricas y pobres declararon que están "en el mismo barco". El presidente del BM, James Wolfensohn, y el director gerente del FMI, Horst Köhler, reiteraron que el reciente fracaso de la cumbre de Cancún fue un llamado de atención de los países en desarrollo a las naciones ricas para que haya un nuevo equilibrio. (Reuter/Télam)







