25 Septiembre 2003 Seguir en 
Para los investigadores, el caso de las 4x4 está casi definido, aunque admiten que los tiempos procesales no les permiten avanzar con la rapidez que todos querrían. Sin embargo, les falta un punto importante. Todos están de acuerdo con que el empresario detenido Pedro Tomas, quien habría sido quien obtenía los vehículos, no habría tenido el respaldo económico como para encarar una operación que alcanzaría cifras millonarias. Por eso, advierten, a la causa le falta la figura de un financista, capaz de entregar el dinero suficiente como para obtener los rodados.
En el marco de la investigación, cuando el nombre de Carlos Pedro Bobba empezó a aparecer en la causa, los investigadores creyeron primero que se trataba de un alias utilizado por Pedro Tomas. En algunas oportunidades este fue identificado por presuntas víctimas y procesado también como José, y en otras con su apellido acentuado (Tomás).
De la declaración de uno de los compradores de vehículos "mellizos" procesados, surge que esa versión no sería tan desacertada. El hombre, que compró una camioneta Toyota 4x4 robada, comentó que por casualidad llegó al taller de Tomas, y que un tal Bobba le hizo los trámites para obtener una constancia judicial que le permitiera circular libremente. Al describir a Bobba, dio los datos exactos de Tomas. Lo interesante de esa declaración es que relató cómo el "intermediario" negoció en la Fiscalía IV la entrega del documento, por el que el comprador tenía que abonar $ 1.500.
Las constancias de la causa, a la que accedió LA GACETA, mencionan sumas de entre $ 1.000 y $ 2.000, que sería el precio de los oficios judiciales. La operación fue calculada en $ 50.000 sólo en la Fiscalía IV y teniendo en cuenta sólo la documentación y los vehículos que pudieron secuestrarse.
El accidente
El 15 de junio pasado Bobba murió cuando iba en su moto, y fue embestido por un auto que circulaba a contramano en Alderetes. Eso ocurrió tres días después de que Gendarmería inspeccionó por primera vez los vehículos que Tomas tenía en su taller (donde trabajaba la víctima) en Crisóstomo Alvarez y avenida Adolfo de la Vega. Por la muerte de Bobba está detenido el remisero Raúl Reyes Sánchez, quien habría sido el conductor del Renault 19 que habría chocado al mecánico.
Sánchez declarará hoy ante el fiscal V Alejandro Noguera, quien deberá determinar si el hecho tuvo alguna relación con la causa de las 4x4. De la lectura de documentación surgen varios elementos que serían la columna vertebral de la causa federal, y que demostrarían que la organización dedicada a la venta de vehículos "mellizos" tenía un modus operandi que se sostenía en la aparente impunidad que le daban los excelentes contactos que sus miembros habrían mantenido con funcionarios judiciales.
La mayor parte de los vehículos robados proviene de Morón, Buenos Aires, y los "mellizos" legales de estos están radicados en su mayoría en la Patagonia, especialmente en Ushuaia. También fueron secuestrados varios rodados que habrían sido sustraídos en Córdoba.
En el marco de la investigación, cuando el nombre de Carlos Pedro Bobba empezó a aparecer en la causa, los investigadores creyeron primero que se trataba de un alias utilizado por Pedro Tomas. En algunas oportunidades este fue identificado por presuntas víctimas y procesado también como José, y en otras con su apellido acentuado (Tomás).
De la declaración de uno de los compradores de vehículos "mellizos" procesados, surge que esa versión no sería tan desacertada. El hombre, que compró una camioneta Toyota 4x4 robada, comentó que por casualidad llegó al taller de Tomas, y que un tal Bobba le hizo los trámites para obtener una constancia judicial que le permitiera circular libremente. Al describir a Bobba, dio los datos exactos de Tomas. Lo interesante de esa declaración es que relató cómo el "intermediario" negoció en la Fiscalía IV la entrega del documento, por el que el comprador tenía que abonar $ 1.500.
Las constancias de la causa, a la que accedió LA GACETA, mencionan sumas de entre $ 1.000 y $ 2.000, que sería el precio de los oficios judiciales. La operación fue calculada en $ 50.000 sólo en la Fiscalía IV y teniendo en cuenta sólo la documentación y los vehículos que pudieron secuestrarse.
El accidente
El 15 de junio pasado Bobba murió cuando iba en su moto, y fue embestido por un auto que circulaba a contramano en Alderetes. Eso ocurrió tres días después de que Gendarmería inspeccionó por primera vez los vehículos que Tomas tenía en su taller (donde trabajaba la víctima) en Crisóstomo Alvarez y avenida Adolfo de la Vega. Por la muerte de Bobba está detenido el remisero Raúl Reyes Sánchez, quien habría sido el conductor del Renault 19 que habría chocado al mecánico.
Sánchez declarará hoy ante el fiscal V Alejandro Noguera, quien deberá determinar si el hecho tuvo alguna relación con la causa de las 4x4. De la lectura de documentación surgen varios elementos que serían la columna vertebral de la causa federal, y que demostrarían que la organización dedicada a la venta de vehículos "mellizos" tenía un modus operandi que se sostenía en la aparente impunidad que le daban los excelentes contactos que sus miembros habrían mantenido con funcionarios judiciales.
La mayor parte de los vehículos robados proviene de Morón, Buenos Aires, y los "mellizos" legales de estos están radicados en su mayoría en la Patagonia, especialmente en Ushuaia. También fueron secuestrados varios rodados que habrían sido sustraídos en Córdoba.
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