23 Septiembre 2003 Seguir en 
NACIONES UNIDAS.- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, condenó hoy la doctrina de guerra preventiva ejecutada por Estados Unidos en Irak, mientras la Casa Blanca reiteró que derrocó a Saddam Hussein porque "tenía lazos" con el terrorismo y pidió ayuda a la comunidad internacional para reconstruir ese país.
"Estados Unidos no acelerará ni retrasará los esfuerzos para la reconstrucción y la democratización de Irak para escuchar las voces que llegan de otras partes", dijo además el presidente George W. Bush, en aparente alusión a Francia, al hablar ante la Asamblea General.
Por su parte, el presidente francés, Jacques Chirac, reclamó "la transferencia de la soberanía a los iraquíes" y dijo que el Consejo de Seguridad de la ONU debe ampliarse a nueve miembros, entre los que mencionó a Alemania y a Japón, pero también a "países líderes" de otras regiones, entre ellas América latina.
En su discurso inaugural de la Asamblea General, en Nueva York, Annan rechazó la ocupación de Irak por parte de la Casa Blanca, sin la aprobación de la ONU, al señalar que "para lanzar un ataque se necesita la legitimación única de Naciones Unidas".
"Hay quien dice que eso no es viable, que los Estados tienen derecho a utilizar la fuerza de forma preventiva. Según estas personas, los estados no deben esperar la autorización del Consejo de Seguridad y en su lugar prefieren actuar solas o bajo la forma de coalición", agregó.
El secretario de la ONU dijo que "esta lógica representa un reto fundamental a los principios de legalidad que han gobernado el mundo y sienta precedentes en la utilización unilateral y abusiva de la fuerza".
En tanto, Bush defendió una vez más la ocupación militar de Irak, concretada a fines de marzo pasado, y reiteró como argumento que "el régimen de Saddam Hussein tenía lazos con el terrorismo y construía armas de destrucción masiva".
"Saddam usó esas armas en actos de asesinato masivo y se negó a informar sobre ellas cuando así se lo exigió el mundo", manifestó Bush, en su intervención ante el plenario de la Asamblea.
Sin mencionar la incapacidad de los aliados para encontrar esas armas, seis meses después de la invasión, el presidente estadounidense resaltó que Hussein desafió a la comunidad internacional y que ahora Irak es un país "libre".
Bush restó importancia a los "desacuerdos" en la comunidad mundial sobre Irak y afirmó que lo importante ahora es defender "la seguridad colectiva" de Occidente y los "compartidos valores en defensa de los derechos humanos".
"Estos compromisos permanentes nos invitan a hacer frente a una gran tarea en el mundo, una tarea que debemos afrontar juntos. Por tanto, miremos hacia delante", dijo Bush.
A su vez, el presidente francés Chirac pidió la ampliación a nueve miembros del Cosejo de Seguridad de la ONU, integrado hasta ahora por Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China.
El mandatario sugirió la inclusión de Alemania y Japón, así como la participación de "algunos países líderes de Asia, Africa y América Latina", como miembros permanentes.
Por su parte, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reclamó hoy una "reforma urgente" del Consejo de Seguridad de la ONU y afirmó que Brasil puede representar en ese cuerpo "el sentimiento de toda la región" sudamericana.
En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Lula elogió "el nuevo vínculo" que Brasil forja actualmente con sus vecinos latinoamericanos y calificó de "crucial" su relación con Argentina, su socio del Mercosur. (Télam-SNI)
"Estados Unidos no acelerará ni retrasará los esfuerzos para la reconstrucción y la democratización de Irak para escuchar las voces que llegan de otras partes", dijo además el presidente George W. Bush, en aparente alusión a Francia, al hablar ante la Asamblea General.
Por su parte, el presidente francés, Jacques Chirac, reclamó "la transferencia de la soberanía a los iraquíes" y dijo que el Consejo de Seguridad de la ONU debe ampliarse a nueve miembros, entre los que mencionó a Alemania y a Japón, pero también a "países líderes" de otras regiones, entre ellas América latina.
En su discurso inaugural de la Asamblea General, en Nueva York, Annan rechazó la ocupación de Irak por parte de la Casa Blanca, sin la aprobación de la ONU, al señalar que "para lanzar un ataque se necesita la legitimación única de Naciones Unidas".
"Hay quien dice que eso no es viable, que los Estados tienen derecho a utilizar la fuerza de forma preventiva. Según estas personas, los estados no deben esperar la autorización del Consejo de Seguridad y en su lugar prefieren actuar solas o bajo la forma de coalición", agregó.
El secretario de la ONU dijo que "esta lógica representa un reto fundamental a los principios de legalidad que han gobernado el mundo y sienta precedentes en la utilización unilateral y abusiva de la fuerza".
En tanto, Bush defendió una vez más la ocupación militar de Irak, concretada a fines de marzo pasado, y reiteró como argumento que "el régimen de Saddam Hussein tenía lazos con el terrorismo y construía armas de destrucción masiva".
"Saddam usó esas armas en actos de asesinato masivo y se negó a informar sobre ellas cuando así se lo exigió el mundo", manifestó Bush, en su intervención ante el plenario de la Asamblea.
Sin mencionar la incapacidad de los aliados para encontrar esas armas, seis meses después de la invasión, el presidente estadounidense resaltó que Hussein desafió a la comunidad internacional y que ahora Irak es un país "libre".
Bush restó importancia a los "desacuerdos" en la comunidad mundial sobre Irak y afirmó que lo importante ahora es defender "la seguridad colectiva" de Occidente y los "compartidos valores en defensa de los derechos humanos".
"Estos compromisos permanentes nos invitan a hacer frente a una gran tarea en el mundo, una tarea que debemos afrontar juntos. Por tanto, miremos hacia delante", dijo Bush.
A su vez, el presidente francés Chirac pidió la ampliación a nueve miembros del Cosejo de Seguridad de la ONU, integrado hasta ahora por Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China.
El mandatario sugirió la inclusión de Alemania y Japón, así como la participación de "algunos países líderes de Asia, Africa y América Latina", como miembros permanentes.
Por su parte, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reclamó hoy una "reforma urgente" del Consejo de Seguridad de la ONU y afirmó que Brasil puede representar en ese cuerpo "el sentimiento de toda la región" sudamericana.
En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Lula elogió "el nuevo vínculo" que Brasil forja actualmente con sus vecinos latinoamericanos y calificó de "crucial" su relación con Argentina, su socio del Mercosur. (Télam-SNI)







