23 Septiembre 2003 Seguir en 
La Paz.- La tensión en el altiplano de Bolivia aumenta con las horas, luego de que los campesinos decidieron extender el bloqueo de caminos y sitiar la ciudad de La Paz, sede del gobierno. Además, se declararon en estado de emergencia y de duelo por 30 días en la región, tras los enfrentamientos del fin de semana entre manifestantes y militares y policías, que dejaron siete muertos -entre ellos un uniformado- y unos 20 heridos.
El detonante de este sangriento incidente fue un operativo militar de rescate de turistas extranjeros y comerciantes bolivianos en la población de Sorata, que se hallaban demorados por un bloqueo. Desde la semana pasada, los campesinos comenzaron con esta campaña en protesta contra los planes del gobierno de exportar gas a Estados Unidos a través de un puerto chileno.
Ningún vehículo ni medio de prensa u otra institución pudo ingresar a Sorata, a 148 kilómetros de La Paz, pues la localidad está completamente aislada. Ahora la situación está más tensa porque los labriegos de localidades aledañas abandonaron sus campos para concentrarse en la protesta.
La cuestión de fondo
Según dirigentes políticos, la llamada guerra del gas obedece a que su eventual exportación se realizarán sin la industrialización del producto. "Con la actual ley de hidrocarburos quedará muy poco para los bolivianos en materia de producción y empleo, debido a la exportación del gas sin industrializar", dijeron. Las organizaciones sociales proponen derogar la ley y refundar la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) para que explore, industrialice y exporte. Actualmente, el proyecto de exportación de gas licuado a California que defiende el presidente del país, Gonzalo Sánchez de Lozada, es desarrollado por las petroleras multinacionales Repsol YPF, British Gas y British Petroleum. Los yacimientos gasíferos bolivianos se encuentran en Tarija. (DPA/Télam)
El detonante de este sangriento incidente fue un operativo militar de rescate de turistas extranjeros y comerciantes bolivianos en la población de Sorata, que se hallaban demorados por un bloqueo. Desde la semana pasada, los campesinos comenzaron con esta campaña en protesta contra los planes del gobierno de exportar gas a Estados Unidos a través de un puerto chileno.
Ningún vehículo ni medio de prensa u otra institución pudo ingresar a Sorata, a 148 kilómetros de La Paz, pues la localidad está completamente aislada. Ahora la situación está más tensa porque los labriegos de localidades aledañas abandonaron sus campos para concentrarse en la protesta.
La cuestión de fondo
Según dirigentes políticos, la llamada guerra del gas obedece a que su eventual exportación se realizarán sin la industrialización del producto. "Con la actual ley de hidrocarburos quedará muy poco para los bolivianos en materia de producción y empleo, debido a la exportación del gas sin industrializar", dijeron. Las organizaciones sociales proponen derogar la ley y refundar la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) para que explore, industrialice y exporte. Actualmente, el proyecto de exportación de gas licuado a California que defiende el presidente del país, Gonzalo Sánchez de Lozada, es desarrollado por las petroleras multinacionales Repsol YPF, British Gas y British Petroleum. Los yacimientos gasíferos bolivianos se encuentran en Tarija. (DPA/Télam)







