"Al no ya lo tenés", disparó el coaching a una audiencia integrada mayoritariamente por personal jerárquico de una empresa. Luego desarrolló la idea. Muchas veces abrazamos un futuro que aún no poseemos, en base a interpretaciones de un pasado que sin dudas ya no tenemos.
"No hay nada que perder sobre lo que no dijiste, lo que no hiciste, lo que no conseguiste. Entonces, si decidís ir por un objetivo y no lo alcanzás tenés dos formas de analizar las cosas: como que fracasaste o como que estás igual que antes, cuando no lo tenías".
Sufrimos una tendencia muy fuerte a quedarnos enganchados en el pasado y si hay algo que es imposible de cambiar es lo que ya fue. "Cuando te preguntan para qué, tendemos a responder porque. El para qué es el futuro y el porque es el pasado. Háganse las preguntas más importantes con la premisa de que no pueden responder porque sino para qué. No sólo van a ver lo difícil que es sino cómo nos cambia las perspectivas de las cosas", propuso el entrenador.
"Luego hagan lo mismo con su pareja, con sus colaboradores, con sus amigos, siempre con la obligación de no responder porque sino para qué y van a descubrir que fluye un diálogo diferente, focalizado en el futuro y no en el pasado inmodificable".
-Dan, ¿dónde estás? -Aquí.
-¿Qué hora es? -Ahora.
-¿Qué eres? -Este momento.
"Cuando por fin logres vivir el presente, te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces", le dice el anciano Sócrates (Nick Nolte) al joven Dan Millman (Scott Mechlowicz) en "El Guerrero Pacífico".
-¿Cuántos años tenés?, preguntó el coaching.
-Treinta y ocho, respondió la alumna.
-No, esos ya te los gastaste. Te pregunto de nuevo, ¿cuántos años tenés, cuántos te quedan?
"No hay nada que perder sobre lo que no dijiste, lo que no hiciste, lo que no conseguiste. Entonces, si decidís ir por un objetivo y no lo alcanzás tenés dos formas de analizar las cosas: como que fracasaste o como que estás igual que antes, cuando no lo tenías".
Sufrimos una tendencia muy fuerte a quedarnos enganchados en el pasado y si hay algo que es imposible de cambiar es lo que ya fue. "Cuando te preguntan para qué, tendemos a responder porque. El para qué es el futuro y el porque es el pasado. Háganse las preguntas más importantes con la premisa de que no pueden responder porque sino para qué. No sólo van a ver lo difícil que es sino cómo nos cambia las perspectivas de las cosas", propuso el entrenador.
"Luego hagan lo mismo con su pareja, con sus colaboradores, con sus amigos, siempre con la obligación de no responder porque sino para qué y van a descubrir que fluye un diálogo diferente, focalizado en el futuro y no en el pasado inmodificable".
-Dan, ¿dónde estás? -Aquí.
-¿Qué hora es? -Ahora.
-¿Qué eres? -Este momento.
"Cuando por fin logres vivir el presente, te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces", le dice el anciano Sócrates (Nick Nolte) al joven Dan Millman (Scott Mechlowicz) en "El Guerrero Pacífico".
-¿Cuántos años tenés?, preguntó el coaching.
-Treinta y ocho, respondió la alumna.
-No, esos ya te los gastaste. Te pregunto de nuevo, ¿cuántos años tenés, cuántos te quedan?








