Por la ola de robos, crece la demanda de perros guardianes

Las alarmas y las rejas ya no son suficientes. El animal debe adaptarse al estilo de vida de la familia. Cuidados.

CUIDADORES. Adiestradores y veterinarios dicen que tener un guardián en la casa tranquiliza y protege.
CUIDADORES. Adiestradores y veterinarios dicen que tener un guardián en la casa tranquiliza y protege.
22 Septiembre 2003
Las alarmas no son la gran solución; las rejas se sortean fácilmente, y la seguridad privada es demasiado cara. ¿Por qué entonces no probar con el mejor amigo del hombre? Desde hace un tiempo, la creciente ola de robos hizo que los tucumanos se decidieran a comprar un perro guardián para proteger a la familia y sentirse más seguros a la hora de estar en casa.
Si bien el fenómeno es una postal clásica de la mayoría de los barrios de la ciudad capital, no son pocos los criadores, adiestradores y veterinarios que afirman que, al menos en este último tiempo, la demanda de canes guardianes se incrementó también en la mayoría de la ciudades del interior. "El aumento es muy significativo. En mi caso, por ejemplo, cada vez hay más personas que me traen a sus mascotas para que las entrene en la defensa y el cuidado de la casa", señaló el entrenador Adolfo de la Vega.
La veterinaria Rosandra Molina coincide con De la Vega. Un perro guardián en la casa tranquiliza y protege. Sobre todo, si tiene gran porte, fortaleza y fama de malo. Pero advierte que esos animales deben coincidir con el estilo de vida de la familia que lo va a adoptar. "Muchos compran cachorros de razas muy agresivas y luego se dan cuenta de que no pueden manejarlos", señala la profesional.
En este sentido, el problema se centra en que la gente muchas veces no conoce y adquiere razas sin interiorizarse sobre ellas, algo que después termina en episodios bastante lamentables como los ataques de los canes a sus propios dueños.
La misma doctora Molina cuenta que, recientemente, tuvo que atender el caso de una familia de Yerba Buena que fue prácticamente cercada en su domicilio por dos perros embravecidos que se habían escapado de una casa vecina y habían matado a su mascota. "Lamentablemente este tipo de situaciones se presenta con demasiada frecuencia en Tucumán", dice.
Y es cierto. El de los perros que atacan a sus dueños es un fenómeno muy característico de estos tiempos, al punto que los servicios de guardia de los distintos hospitales, atienden varios incidentes de este tipo por día. "Es muy común que los ataques se realicen durante una fiesta infantil, porque los perros se sienten invadidos y a veces, hasta estresados, por la cantidad de gente", declara Molina.
Esta escalada en los casos de perros mordedores guarda una estrecha relación con el tema de la inseguridad. Al ser cada vez más la gente que compra un perro guardián como medida de seguridad, son cada vez más repetidos los episodios violentos protagonizados por los nuevos compradores y sus mascotas. "La raza no tiene la culpa -asegura la veterinaria-; la responsabilidad es exclusiva de los dueños. Además, hay mucho mito en torno del perro guardián".

Mano dura
No muy distinta es la visión del veterinario Joaquín López Islas. Según el profesional, no es el médico el que debe dominar al perro sino su dueño. "Un perro que no está bajo el control de su amo es como un revólver en la mano de un niño", comenta. Por eso, a la hora de elegir qué animal llegará a la casa, hay que analizar primero si los dueños podrán manejarlo.
En realidad cualquier perro, bien entrenado, sirve para guardián. Al menos para armar escándalo cuando ve algo extraño, como es el caso de los perros de talla pequeña al estilo del pequinés o el fox terrier. Pero hay otras razas que son agresivas por naturaleza. Y eso debe tenerse en cuenta si es que en la casa hay chicos o ancianos.

Más seguridad por menos pesos


A pesar de la responsabilidad que implica y de los cuidados que necesita, para algunas familias un buen perro guardián es mejor -y en algunos casos hasta más barato- que un sistema de alarma completo. Hoy, un kit básico cuesta desde $ 500, pero hay que agregarle el costo de los sensores magnéticos (uno en cada puerta y ventana de la casa), barreras infrarrojas en el jardín, sirena exterior y, entre otras cosas, el monitoreo que ronda los $ 40 por mes.
En la casa de la familia Martínez, en Yerba Buena, confían más en "Otto", un rottweiler de dos años. "El nos advierte cualquier situación de peligro", cuenta Rodolfo Martínez.
Según los veterinarios, entre los perros de guardia más elegidos por los tucumanos están los rottweiler, los ovejeros y los dobermann. "Ahora se están incorporando otras razas como el pittbull terrier, el gran danés y hasta el San Bernardo", comentó la veterinaria Rosandra Molina. Aunque hay una raza que, según la profesional, es guardiana por excelencia: la boxer.En cuanto a los gastos, hay que decir que el precio de un rottweiler, por ejemplo, va de los $ 350 pesos en adelante, mientras que un pastor alemán cuesta entre $ 200 y $ 300 pesos y un pittbull terrier, una raza muy de moda en este último tiempo, más de $ 400.
Entre los denominados perros de defensa, el ovejero alemán sigue estando a la cabeza de todas las preferencias. Tal vez sea porque, como lo definen los especialistas, se trata de un animal bravo como el rottweiler si se enoja pero manso como el labrador cuando está entre conocidos. De esto pueden dar testimonio los oficiales de la sección perros de la Policía. "Son animales con los que uno trabaja confiadamente. Son muy fieles", comentó el oficial Alberto Trejo.

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