Rescataron a una chica de un burdel

Psicosis general por el caso "Verón".Detienen a un hombre y a una tucumana que habría sido quien reclutaba a las alternadoras. "No lo voy a volver a hacer... fue un capricho", dijo Vanesa.

MUY SEGURAS. Vanesa (izquierda), dijo que no volverá a huir, y Patricia quiere volver a Córdoba.
MUY SEGURAS. Vanesa (izquierda), dijo que no volverá a huir, y Patricia quiere volver a Córdoba.
21 Septiembre 2003
La historia tuvo un final feliz, pero desnudó, una vez más, que las redes de prostitución operan con un alto grado de impunidad en todo el país, reclutando chicas con problemas familiares, con necesidades económicas, y otras, ávidas de nuevas experiencias.
Una comisión de la Policía de Tucumán regresó ayer de Córdoba con Vanesa, de 17 años; con Patricia, de 18, y con Hugo Italo Galimberti, acusado de corrupción de menores. Los nombres de las chicas que aparecen en esta crónica son los de "guerra", inventados por ellas, para preservar sus identidades porque son menores.
La nueva exposición pública que tuvo en las últimas semanas la desaparición de María de los Angeles "Marita" Verón, presuntamente secuestrada por una mafia ligada a la prostitución, generó una especie de psicosis en la que abundan las denuncias sobre supuestos raptos.
Vanesa desapareció de su casa, de una ciudad ubicada en Las Talitas, el 10 de setiembre, luego de una discusión con su madre. Le dejó una nota y se fue. Pero su familia sospecha que Patricia, que vive en Arroyito, donde funciona el prostíbulo en el que habría trabajado la menor, la engañó y la engatuzó para llevarla.
"No fui secuestrada ni nada de eso. Mi mamá se imagina lo peor, pero no fue así. Me fui después de una discusión por un capricho mío, pero no lo voy a volver a hacer", le dijo la jovencita a LA GACETA. Esta fue la primera vez que se fugó de su casa, según lo confirmó su madre.

Negativa
Vanesa se fue por su voluntad, llevándose el DNI de su hermana mayor para no tener problemas por ser menor de edad.
La jovencita, que no trabaja ni estudia, fue encontrada en Córdoba, en una casa de Arroyito. Estaba cuidando a la hija de Paola, otra tucumana que trabaja como alternadora en un burdel llamado "El Oasis", ubicado en el paraje El Fuertecito, cerca de la ciudad, que pertenece a Galimberti.
"Yo no trabajé ahí, sólo en la casa cuidando a la chiquita", aseguró. La Policía confirmó que al allanar el prostíbulo Vanesa no estaba allí, y que fue hallada en una casa donde viven varias alternadoras.
La cabo de la Policía Cordobesa Claudia Ghione, quien ayudó a los tucumanos de Informaciones (D-2), comentó que Galimberti tiene antecedentes por distintos delitos, pero especialmente por hechos relacionados con la prostitución o con la corrupción de menores.
La mujer policía, que fue maestra jardinera en el paraje El Fuertecito, comentó que el burdel en cuestión es un galpón con algunas separaciones, en el que suele haber shows de muy bajas condiciones, y que "va gente que no tiene ni $ 2". Ghione señaló que en varias oportunidades rescataron a menores del burdel.
La investigación, que fue comandada por el comisario mayor Miguel Angel Chuchuy Linares, fue realizada, al igual que los allanamientos y las detenciones, por el subcomisario Luis Suárez, los oficiales Julio Fernández y Héctor Ortiz, y por el sargento Miguel Ale.
Los policías, en los allanamientos ordenados por la jueza Emma Lidia de Nucci, secuestraron un Renault Fuego que pertenecería a Galimberti y cuatro DNI aprócrifos.
Vanesa regresó ayer a su casa, junto con su madre y su hermana, arrepentida. "Estoy segura de no volver a hacerle esto a ella, pobrecita", dijo. Patricia, en tanto, fue derivada a un hogar para menores, y Galimberti continúa detenido. Es muy probable que por su supuesta participación en el reclutamiento de jovencitas, Patricia termine también acusada por la Justicia.

"Trabaja" en la calle desde que tenía 11 años


"Me fui de mi casa a los 11 años y una mujer de Tucumán, que creo que se llamaba Elizabeth, me hizo prostituir. Después me llevaron a Santiago del Estero, y ?Cacho? Civilar hizo lo mismo hasta que mi marido me sacó de todo eso", le contó Patricia a LA GACETA.
La joven , de 18 años, vive en Arroyito, Córdoba, desde hace unos cuatro años, y dice ser esposa de Hugo Italo Galimberti, el presunto dueño del prostíbulo donde fue encontrada Vanesa, la menor de 17 años que desapareció de su casa el 10 de setiembre.
Patricia prefirió no hablar de su pasado. Cuando se le preguntó por qué se fue de su casa siendo tan pequeña, sólo dijo: "pasaban cosas muy feas". Y rompió en llanto, demostrando que detrás de la coraza de mujer fuerte y madura, hay una adolescente que tuvo que vivir demasiado rápido.

De regreso
Patricia aseguró que en cuanto pueda regresará a Córdoba con Galimberti. Ella sabe que él tiene cinco hijas y que está separado, pero negó la versión policial que indica que tiene otra mujer en Tucumán y una más en Arroyito.
La jovencita habló de la "whiskería" (dijo que no es un prostíbulo ni un burdel) como si fuera la regente. "Tengo chicas de Santa Fe, una de Santiago y de Tucumán", afirmó sin dar detalles. "No son prostitutas, sino rotadoras... y si afuera del local hacen eso, es cosa de ellas", añadió.
Patricia tiene un documento de identidad trucho, que -dijo- se lo dio el hombre que la obligó a prostituirse en Santiago. "Pero mire si vamos a andar en algo raro, si la Policía de Córdoba nunca se metió con nosotros y nunca se avivaron de que tenía el DNI falso. En cambio, los policías de Tucumán me pescaron en un día", afirmó, tratando de congraciarse con los agentes que la custodian.

Las Talitas era el centro de operaciones del grupo


La organización que lideraría Hugo Italo Galimberti tendría uno de sus centros de reclutamiento en Las Talitas. Los testimonios recogidos por la Policía indican que cada 15 o 20 días, llegaban desde Córdoba el detenido, otro hombre identificado como Giannandrea y Patricia.
Vecinos de Vanesa, la adolescente que se fue a esa provincia a trabajar supuestamente como niñera, confirmaron ese método. Y aportaron datos que, al ser cotejados con la realidad, empiezan a coincidir.
Hubo algunas chicas de la zona entrevistadas por la Policía que afirmaron que Patricia decía que trabajaba en una panadería y que les ofrecía viajar para hacer lo mismo. Resulta que hasta hace al menos tres años, Galimberti tuvo en Arroyito un negocio de ese rubro que quebró, al mismo tiempo que un cabaret que sería "El Oasis".

No quieren volver
Otras jovencitas, en cambio, señalaron que se les ofreció, directamente, trabajar como prostitutas o coperas.Las tres tucumanas encontradas en el burdel son oriundas justamente de Las Talitas. Pero sólo Vanesa fue trasladada a Tucumán, dado que las otras dos son mayores de edad y no se las puede forzar a volver.
Además, en esa ciudad tucumana viviría otra mujer que mantendría una relación sentimental con Galimberti, y que también conseguiría chicas para trabajar en Arroyito, según le dijeron los vecinos a la Policía.
Generalmente, según los testimonios, Galimberti y Patricia se movilizaban en la coupé Fuego que se secuestró, aunque otras veces lo hacían en remises. Patricia y Vanesa fueron compañeras en la escuela primaria y vecinas, hasta que a los 11 años la primera de ellas se fugó de su hogar.

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