Obispos denuncian torturas policiales en Santiago

En siete años se hicieron presentaciones sobre 284 casos de abusos y violaciones a los derechos humanos.

21 Septiembre 2003
SANTIAGO DEL ESTERO.- Los datos del informe del Obispado santiagueño sobre los abusos sistemáticos de la Policía son tan escalofriantes como lapidarios.
En siete años fueron denunciados 284 casos de torturas, de "gatillo fácil" y otros tipos de violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros de la fuerza policial. Todo, según el informe que tiene en su poder el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, ocurrió antes del presunto encubrimiento policial de los responsables del doble crimen de La Dársena y de la denuncia de 13 chicos del barrio Pacará, que habrían sido torturados.

Violencia y desigualdad
El trabajo elaborado por la Secretaría de Derechos Humanos del Obispado de Santiago del Estero está incluido en el informe que el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, le remitió al presidente Néstor Kirchner, y que muy probablemente determinaría la intervención al Poder Judicial provincial, una vez que el primer mandatario regrese de su viaje por EE.UU. "No nos puede extrañar la extensa presencia del miedo en nuestra sociedad. Desde la violencia familiar a la social. La violencia de la pobreza, que es una verdadera trampa para la libertad individual y social. La inseguridad jurídica, la violencia policial, la prepotencia de los que tienen más o se creen más, la falta de un diálogo social respetuoso y no amenazante, y el espíritu caudillesco que está en variadas formas de la vida social", sentenció en su homilía del domingo pasado el obispo Juan Carlos Maccarone, según publicó "La Nación".
El viernes, en tanto, la jueza María del Carmen Bravo tomó posesión del juzgado del Crimen de La Banda, donde se investigan las muertes de Leyla Bshier Nazar y Patricia Villalba, que estaba vacante desde febrero. También el viernes, unas 3.000 personas marcharon por la ciudad reclamando el esclarecimiento del doble crimen. "El pueblo de Santiago sigue caminando y reclamando justicia; no tolera más la impunidad, ni el encubrimiento de la Justicia ni del Gobierno", dijo Olga Díaz, mamá de Patricia. (Especial y DyN)

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