"Brasil quiere ahora una Argentina industrial"
El titular de la UIA pidió aprovechar el crecimiento regional e hizo hincapié que el país vecino busca contar con un "socio fuerte". El industrial llama a aprovechar los altos valores de las materias primas para lograr crecimiento, pero alerta sobre los riesgos de la "primarización" de la economía
27 Noviembre 2012 Seguir en 
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio De Mendiguren, aseguró ayer que Argentina tiene que evitar el riesgo de la "primarización" de la economía, ante el alto valor de las materias primas.
El directivo abogó, bajo esa idea base, por el éxito de la 18ª Conferencia Industrial Argentina que arrancará hoy en Cardales, Buenos Aires, cuyo cierre está previsto para el miércoles con las presidentas Cristina Fernández, y Dilma Rouseff, de Brasil. "No se si vamos a ver el final del camino, pero nosotros seremos los que pusimos los cimientos", afirmó el titular de la UIA a la agencia de noticias DyN.
El industrial consideró necesario enfocar la relación de forma estratégica con el país vecino y potencia regional, con vistas a un mundo que dejó de ser bipolar y que ahora será multipolar.
"Hubo un cambio en Brasil. Ahora quieren una Argentina industrial; hasta hace unos años pensaban que Argentina tenía que ser una proveedora de materias primas. Ellos quieren un socio fuerte", indicó el empresario.
Mendiguren consideró que se tiene que salir de la coyuntura que intoxica y plantearnos los temas estratégicos de más largo plazo.
El encuentro de la UIA tendrá como fuertes participantes a más de 120 empresarios brasileños de primera línea, con la presencia de más de 15 asociaciones empresariales del país vecino.
"Está el riesgo de la primarización de la economía. Puede pasar como en los países árabes que sube el precio del commodity y todo termina en las cuentas de los jeques en Nueva York", señaló Mendiguren.
Así, el empresario aseguró que el momento de alto valor de las materias primas hay que aprovecharlo en un contexto en el que todos los países de la región crecen y tienen economías sanas.
De Mendiguren había afirmado una día atrás, de cara a la convención anual, que le preocupaba la atomización del sector gremial. "Todo proyecto de desarrollo requiere, indefectiblemente, la unidad del campo nacional. Los trabajadores son parte indisoluble del proyecto. Entonces, con el movimiento obrero atomizado se pierde una visión de largo plazo. Se pierden los interlocutores, y yo creo profundamente el diálogo tripartito", había manifestado.
La UIA dispuso para este año que el lema del evento sea "Argentina y Brasil: integración y desarrollo o el riesgo de la primarización" de sus economías, que mueven un mercado de 250 millones de personas.
Argentina y Brasil, quinta economía a nivel mundial, generan el 70% del Producto Bruto Interno (PBI) de Sudamérica. "Su base industrial sólida cuenta con un gran potencial y, además, poseen abundantes recursos naturales estratégicos -agua, proteínas, minerales, energía-. Trabajando juntos con el resto de la región están en condiciones de duplicar el producto bruto en la próxima década, alcanzando los U$S 6 billones", expresó la entidad.
En un comunicado de presentación de la Conferencia Anual, la UIA proyectó un desafío cualitativo regional.
"Como países hermanos y socios necesitamos integrarnos para responder a las exigencias del mundo que viene. Para realizar esta tarea se requiere ampliar las fronteras de la integración productiva: debemos promover en forma mancomunada políticas para la industrialización y la inclusión sin que los legítimos intereses de la coyuntura obstaculicen la alianza estratégica de largo plazo. Debemos enfrentar las amenazas comunes para el empleo de calidad y el mercado interno en un mundo complejo y en transición", finalizó.
El directivo abogó, bajo esa idea base, por el éxito de la 18ª Conferencia Industrial Argentina que arrancará hoy en Cardales, Buenos Aires, cuyo cierre está previsto para el miércoles con las presidentas Cristina Fernández, y Dilma Rouseff, de Brasil. "No se si vamos a ver el final del camino, pero nosotros seremos los que pusimos los cimientos", afirmó el titular de la UIA a la agencia de noticias DyN.
El industrial consideró necesario enfocar la relación de forma estratégica con el país vecino y potencia regional, con vistas a un mundo que dejó de ser bipolar y que ahora será multipolar.
"Hubo un cambio en Brasil. Ahora quieren una Argentina industrial; hasta hace unos años pensaban que Argentina tenía que ser una proveedora de materias primas. Ellos quieren un socio fuerte", indicó el empresario.
Mendiguren consideró que se tiene que salir de la coyuntura que intoxica y plantearnos los temas estratégicos de más largo plazo.
El encuentro de la UIA tendrá como fuertes participantes a más de 120 empresarios brasileños de primera línea, con la presencia de más de 15 asociaciones empresariales del país vecino.
"Está el riesgo de la primarización de la economía. Puede pasar como en los países árabes que sube el precio del commodity y todo termina en las cuentas de los jeques en Nueva York", señaló Mendiguren.
Así, el empresario aseguró que el momento de alto valor de las materias primas hay que aprovecharlo en un contexto en el que todos los países de la región crecen y tienen economías sanas.
De Mendiguren había afirmado una día atrás, de cara a la convención anual, que le preocupaba la atomización del sector gremial. "Todo proyecto de desarrollo requiere, indefectiblemente, la unidad del campo nacional. Los trabajadores son parte indisoluble del proyecto. Entonces, con el movimiento obrero atomizado se pierde una visión de largo plazo. Se pierden los interlocutores, y yo creo profundamente el diálogo tripartito", había manifestado.
La UIA dispuso para este año que el lema del evento sea "Argentina y Brasil: integración y desarrollo o el riesgo de la primarización" de sus economías, que mueven un mercado de 250 millones de personas.
Argentina y Brasil, quinta economía a nivel mundial, generan el 70% del Producto Bruto Interno (PBI) de Sudamérica. "Su base industrial sólida cuenta con un gran potencial y, además, poseen abundantes recursos naturales estratégicos -agua, proteínas, minerales, energía-. Trabajando juntos con el resto de la región están en condiciones de duplicar el producto bruto en la próxima década, alcanzando los U$S 6 billones", expresó la entidad.
En un comunicado de presentación de la Conferencia Anual, la UIA proyectó un desafío cualitativo regional.
"Como países hermanos y socios necesitamos integrarnos para responder a las exigencias del mundo que viene. Para realizar esta tarea se requiere ampliar las fronteras de la integración productiva: debemos promover en forma mancomunada políticas para la industrialización y la inclusión sin que los legítimos intereses de la coyuntura obstaculicen la alianza estratégica de largo plazo. Debemos enfrentar las amenazas comunes para el empleo de calidad y el mercado interno en un mundo complejo y en transición", finalizó.







