20 Septiembre 2003 Seguir en 
Dubai.- El director gerente del FMI, Horst Köhler, advirtió que aunque crece el optimismo en la economía global persisten incertidumbres que necesitan vigilancia y una decisiva administración de políticas. En vísperas de la cumbre anual del FMI (Fondo Monetario Internacional) y del Banco Mundial (BM) en Dubai, Köhler dijo que la reunión tratará, entre sus temas centrales, las previsiones y los riesgos de la economía global, el fortalecimiento de la vigilancia del Fondo y la promoción de la estabilidad financiera internacional. "Una recuperación equilibrada y un regreso a un crecimiento firme y sostenido requieren, con urgencia, que cambiemos nuestro foco de los requisitos de corto plazo hacia los graves problemas subyacentes que varias economías siguen enfrentando", expresó.
El organismo está reforzando la vigilancia, centrando su atención en los sectores financieros, en los mercados internacionales de capitales y en la prevención de crisis, manifestó. Los mayores riesgos para la economía mundial, según Köhler, son los actuales desequilibrios en las cuentas corrientes globales y los niveles persistentemente altos de deuda pública en muchos países.
El Fondo está impresionado por los logros del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en pocos meses de gobierno. Si Brasil decidiera renovar el acuerdo con el Fondo, que expira el próximo 31 de diciembre, el FMI colaborará "porque Brasil merece ser la historia de un éxito", dijo Köhler al elogiar el programa presidencial que combina la lucha contra la pobreza con reformas favorables al mercado. El programa de Brasil con el FMI se acordó en setiembre de 2002 para blindar al país de las consecuencias de la crisis argentina. El monto del acuerdo -U$S 31.300 millones- fue el mayor suscrito en la historia del Fondo.
Hacia el equilibrio
Por su parte, el presidente del Banco Mundial (BM), James Wolfensohn, afirmó que el propósito de la conferencia es discutir sobre la voz y la participación de los países en desarrollo, tema "especialmente actual en vista de lo ocurrido en Cancún", destacó, en referencia al reciente fracaso de la cumbre ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), celebrada en México. Wolfensohn opinó que en Cancún hubo una posición defensiva de los países en desarrollo, que reclamaban que sus puntos de vista fueran tomados más seriamente. "No creo que haya culpas que echar a ninguna de las partes", dijo acerca del fracaso en Cancún. "Fue un intento por lograr un nuevo equilibrio entre los países ricos y los más numerosos", añadió.
Köhler y Wolfensohn formularon declaraciones horas antes de la reunión -también en Dubai- de los ministros de Finanzas y directores de bancos centrales del Grupo de los 7 (G-7) países más industrializados. La asamblea del FMI-BM se realizará el martes y el miércoles. (DPA/Especial)
Dubai posee el hotel más lujoso del mundo
Buenos Aires.- Dubai es una de las siete ciudades-estado que integran los Emiratos Arabes, una metrópoli que se abre a las aguas del Golfo Pérsico y a la inmensidad del desierto, con enormes arenales y salinas, conformando una suerte de bisagra entre Oriente y Occidente. La población de Dubai profesa el islamismo en forma mayoritaria y su idioma oficial es el árabe, aunque también se habla inglés y persa.
Lo que primero se ve de Dubai son los 321 metros de altura del hotel más lujoso del planeta, el único categoría 7 estrellas, que ellos llaman "Bourj Al Arab" y los españoles "La Torre de los Arabes". El edificio es más alto que la Torre Eiffel y está en una isla que emerge de las aguas del Golfo Pérsico. Desde lejos, los 2.000 metros de su fachada semejan la silueta de un velero. Los magnates del mundo aguardaron en él la llegada del siglo XXI, pagando por día hasta U$S 18.000. Su decoración se apoya en los cuatro elementos -agua, fuego, aire y tierra- que combinan la tecnología más avanzada con el misticismo oriental. (Télam)
El organismo está reforzando la vigilancia, centrando su atención en los sectores financieros, en los mercados internacionales de capitales y en la prevención de crisis, manifestó. Los mayores riesgos para la economía mundial, según Köhler, son los actuales desequilibrios en las cuentas corrientes globales y los niveles persistentemente altos de deuda pública en muchos países.
El Fondo está impresionado por los logros del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en pocos meses de gobierno. Si Brasil decidiera renovar el acuerdo con el Fondo, que expira el próximo 31 de diciembre, el FMI colaborará "porque Brasil merece ser la historia de un éxito", dijo Köhler al elogiar el programa presidencial que combina la lucha contra la pobreza con reformas favorables al mercado. El programa de Brasil con el FMI se acordó en setiembre de 2002 para blindar al país de las consecuencias de la crisis argentina. El monto del acuerdo -U$S 31.300 millones- fue el mayor suscrito en la historia del Fondo.
Hacia el equilibrio
Por su parte, el presidente del Banco Mundial (BM), James Wolfensohn, afirmó que el propósito de la conferencia es discutir sobre la voz y la participación de los países en desarrollo, tema "especialmente actual en vista de lo ocurrido en Cancún", destacó, en referencia al reciente fracaso de la cumbre ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), celebrada en México. Wolfensohn opinó que en Cancún hubo una posición defensiva de los países en desarrollo, que reclamaban que sus puntos de vista fueran tomados más seriamente. "No creo que haya culpas que echar a ninguna de las partes", dijo acerca del fracaso en Cancún. "Fue un intento por lograr un nuevo equilibrio entre los países ricos y los más numerosos", añadió.
Köhler y Wolfensohn formularon declaraciones horas antes de la reunión -también en Dubai- de los ministros de Finanzas y directores de bancos centrales del Grupo de los 7 (G-7) países más industrializados. La asamblea del FMI-BM se realizará el martes y el miércoles. (DPA/Especial)
Dubai posee el hotel más lujoso del mundo
Buenos Aires.- Dubai es una de las siete ciudades-estado que integran los Emiratos Arabes, una metrópoli que se abre a las aguas del Golfo Pérsico y a la inmensidad del desierto, con enormes arenales y salinas, conformando una suerte de bisagra entre Oriente y Occidente. La población de Dubai profesa el islamismo en forma mayoritaria y su idioma oficial es el árabe, aunque también se habla inglés y persa.
Lo que primero se ve de Dubai son los 321 metros de altura del hotel más lujoso del planeta, el único categoría 7 estrellas, que ellos llaman "Bourj Al Arab" y los españoles "La Torre de los Arabes". El edificio es más alto que la Torre Eiffel y está en una isla que emerge de las aguas del Golfo Pérsico. Desde lejos, los 2.000 metros de su fachada semejan la silueta de un velero. Los magnates del mundo aguardaron en él la llegada del siglo XXI, pagando por día hasta U$S 18.000. Su decoración se apoya en los cuatro elementos -agua, fuego, aire y tierra- que combinan la tecnología más avanzada con el misticismo oriental. (Télam)







