20 Septiembre 2003 Seguir en 
WASHINGTON.- El huracán "Isabel" dejó 16 muertos y más de 5 millones de casas y negocios sin electricidad. Paralizó a Washington por segundo día, mientras se desplazaba ayer tierra adentro rumbo a los Grandes Lagos, todavía amenazante aunque degradado a tormenta tropical. "Isabel" inició su trayectoria de destrucción el jueves en las costas de Carolina del Norte y Virginia con vientos de hasta 160 kph, pero se debilitó al aproximarse a la capital de EE.UU.
Los peores daños fueron causados por vientos y lluvias que derribaron decenas de miles de árboles e hicieron subir el nivel de los ríos hasta provocar inundaciones récords en una extensa región ya saturada por una temporada de lluvias muy intensa. Algunas áreas permanecerán sin electricidad hasta dentro de una semana. Una cantidad récord de clientes se quedó sin energía y en muchas zonas afectadas se interrumpió el servicio telefónico.
Las aseguradoras esperan que el costo de los daños sea menor a los U$S 1.000 millones, frente a los U$S 4.000 millones que se habían pronosticado a principios de semana, cuando el meteoro avanzaba por el Atlántico como huracán de categoría 5, la máxima, en la escala Saffir-Simpson.
Temor latente
El sol reapareció ayer en algunos sectores afectados, mientras el fenómeno se dirigía a Ohio a una velocidad de 48 kph. Ayer se levantó la advertencia de tormenta tropical, pero no se descarta que el sistema vuelva a ese rango al tocar Canadá.
Las oficinas del gobierno federal permanecieron cerradas ayer por segundo día consecutivo en la capital. El presidente, George W. Bush, permanecía ayer refugiado en Camp David, donde continuó sin embargo con su agenda. Aunque "Isabel" no golpeó aquí con tanta fuerza como se esperaba, las intensas lluvias y los vientos de 84 kph le dieron un aspecto insólito el jueves.
En total, unas 5,5 millones de viviendas y negocios quedaron sin electricidad desde las Carolinas hasta Nueva York y 250.000 personas fueron evacuadas. (Reuter)
Los peores daños fueron causados por vientos y lluvias que derribaron decenas de miles de árboles e hicieron subir el nivel de los ríos hasta provocar inundaciones récords en una extensa región ya saturada por una temporada de lluvias muy intensa. Algunas áreas permanecerán sin electricidad hasta dentro de una semana. Una cantidad récord de clientes se quedó sin energía y en muchas zonas afectadas se interrumpió el servicio telefónico.
Las aseguradoras esperan que el costo de los daños sea menor a los U$S 1.000 millones, frente a los U$S 4.000 millones que se habían pronosticado a principios de semana, cuando el meteoro avanzaba por el Atlántico como huracán de categoría 5, la máxima, en la escala Saffir-Simpson.
Temor latente
El sol reapareció ayer en algunos sectores afectados, mientras el fenómeno se dirigía a Ohio a una velocidad de 48 kph. Ayer se levantó la advertencia de tormenta tropical, pero no se descarta que el sistema vuelva a ese rango al tocar Canadá.
Las oficinas del gobierno federal permanecieron cerradas ayer por segundo día consecutivo en la capital. El presidente, George W. Bush, permanecía ayer refugiado en Camp David, donde continuó sin embargo con su agenda. Aunque "Isabel" no golpeó aquí con tanta fuerza como se esperaba, las intensas lluvias y los vientos de 84 kph le dieron un aspecto insólito el jueves.
En total, unas 5,5 millones de viviendas y negocios quedaron sin electricidad desde las Carolinas hasta Nueva York y 250.000 personas fueron evacuadas. (Reuter)







