El día fue atípico. Algunos ingresos a la capital estuvieron bloqueados, pero igual hubo mucha gente en las calles. El café de la esquina no atendió, pero el de la otra cuadra sí. Esa fue la huella que dejó la huelga de ayer: fue potente, se hizo sentir y notar, pero no logró la contundencia necesaria como para decir que la parálisis se apoderó de todo. Quedó en claro que varios gremios ahora no alineados con los K poseen aún una fuerza de tal intensidad que al Gobierno nacional le hizo mella su salida a la calle. Por eso, el tema ocupó el centro de la portada.
La que continúa abierta es la protesta de los docentes, que se niegan a dar clases hasta el 21 de diciembre, fecha establecida por el Gobierno provincial como de fin de ciclo lectivo. La cuestión preocupa a educadores, alumnos y familiares de chicos en edad escolar en general y por ello también consideramos que debíamos darle un buen despliegue en la tapa.
La que continúa abierta es la protesta de los docentes, que se niegan a dar clases hasta el 21 de diciembre, fecha establecida por el Gobierno provincial como de fin de ciclo lectivo. La cuestión preocupa a educadores, alumnos y familiares de chicos en edad escolar en general y por ello también consideramos que debíamos darle un buen despliegue en la tapa.








