El 21/12 nada se pierde, todo se transforma

Por Magena Valentié 21 Noviembre 2012
Algunas profecías asustan. Sobre todo cuando despliegan con "pelos y señales" una ingeniería de predicciones ancestrales, basadas en coincidencias y encastres de fechas, cálculos matemáticos y acontecimientos casi siempre catastróficos. La primera reacción es el miedo ante lo desconocido. Pero si damos un vistazo a la historia encontraremos una avalancha de predicciones, muchas de ellas con fechas vencidas hace ya cientos de años. Y la rueda de la vida sigue girando...

También a Jesús le preguntaron sobre el fin de los tiempos. "En cuanto al día y la hora, nadie lo sabe ni los mismos ángeles del cielo, ni siquiera el Hijo de Dios. Solamente el Padre lo sabe", les respondió según Mateo 13,32. ¿Qué clase de cristiano sería quien no creyera en la Palabra de Cristo?

Pero hay otras razones no cristianas para desligarse de estas teorías. Los propios estudiosos de la cultura maya reniegan de las profecías que marcan el 21/12/2012 como un día para temer. Rubén Cedeño, autor de "Predicciones mayas" -llega a mis manos por gentileza de Beatriz Catalán-, explica que los mayas tenían varios calendarios. Uno de ellos, el llamado de "cuenta larga", es el que da origen a las supuestas profecías del 21/12/ 2012. Explica que si bien comienza el 13 de agosto del año 3114 aC, no es un calendario eterno como el Gregoriano, sino que tiene un fin, y ese fin es justamente el 21 de diciembre de 2012. Si hubiera sido infinito como el tiempo "no hubiera habido papel ni piedras en todo México para registrarlo", razona Cedeño.

Lo que sí ocurrirá -dice Cedeño- es que ese viernes 21, a las 5.11 se iniciará el solsticio de Invierno Boreal, que junto con la llegada de la Navidad llenará de armonía el planeta. La Tierra, por su parte, se alineará con el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea (lo que sucede cada 26.000 años) y por eso nos llenaremos de luz y energía buena.

Hay quienes ya se organizan para vivir un día mágico. Por Facebook el tucumano Diego dell ' Orso difunde su proyecto "Iluminar la tierra", por lo cual convoca a salir ese viernes a las 11 con un espejo en la mano y reflejar la luz del sol. "¡Desde el satélite se verá la tierra toda iluminada! ¡Transmitiremos un mensaje de belleza y de unidad y paz entre todos los hombres!", se entusiasma. En resumen, que el 21 de diciembre nada se pierda, todo se transforme en energía amorosa que, al fin de cuentas, es lo que nos hace vivir y sonreír cada día.

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