18 Noviembre 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Al filo del plazo dispuesto por el juez Thomas Griesa, la Argentina solicitó en Nueva York rechazar los argumentos de los tenedores de bonos en default que piden cobrar el total de la deuda más los intereses y se encolumnó con la posición de rechazo a los embargos que le hicieron llegar al magistrado por separado las entidades que deben pagar a quienes ingresaron en los canjes de 2005 y 2010. La presentación fue efectuada hacia las dos de la mañana de ayer (hora argentina) por los abogados del estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton, quienes sostuvieron con mucho cuidado, para no irritar al juez y evitar un futuro "default técnico", que la Argentina no tiene intención de desconocer a la Justicia estadounidense.
"La Argentina ha cumplido, cumple y cumplirá y no va a evadir las órdenes del tribunal de Nueva York", señaló el director de la Oficina Nacional de Argentina de Crédito Público, Francisco Guillermo Eggers, según consigna la agencia Bloomberg, a la hora de negar la posibilidad de un cambio de jurisdicción. El escrito también se refirió a que el pedido de los demandantes podría "perjudicar" a quienes "no son partes" del litigio, como el Bank of New York Mellon Corp, el fiduciario de los tenedores de bonos reestructurados, que es quien debe pagarles. Las agencias internacionales consignaron además las presentaciones que hicieron ante Griesa, en el mismo sentido, la Clearing House Association, la más antigua entidad de pagos perteneciente a los bancos de los Estados Unidos y la Depositary Trust Company, el mayor custodio de bonos de ese país.
La Argentina no quiere caer en "default técnico", que sucedería si se resiste a pagar lo que le ordene la Justicia, se producen los embargos y no le alcanzan los fondos para satisfacer a todos.
Por otra parte, los tenedores de bonos en default que están litigando y que lograron la sentencia favorable de la Corte de Apelaciones del Distrito, el Fondo NML Elliot, habían advertido al juez sobre la posibilidad de que la Argentina intente eludir la decisión judicial y, al respecto, citaron declaraciones de la presidenta Cristina Fernández y de algunos de sus funcionarios.
La Argentina sostuvo en su presentación que "no" acepta el modo en que se quiere resolver la cuestión ni mucho menos el total más los intereses que solicitan los llamados fondos buitres, U$S 1.450 millones, ya que considera que la manera encarada por la Justicia estadounidense "viola" el principio de que los tenedores de bonos en litigio no pueden recibir el mismo tratamiento que los tenedores de bonos reestructurados, por lo que estos serían también perjudicados. "BNY Mellon no tiene control sobre la Argentina y no ha participado en las decisiones en relación a las obligaciones para con los demandantes", dijo el banco en su presentación ante el tribunal. Otro de los argumentos de los abogados argentinos y del banco es que el dinero para los bonistas que tienen papeles reestructurados va a un fideicomiso y que cuando esos fondos ingresan allí no son más de la Argentina y que, por lo tanto, no se pueden embargar.
Antes del próximo martes, los demandantes deberán presentar su contestación a los escritos de la Argentina y ahora también a los de las demás entidades que han quedado involucradas. Con todos los elementos, Griesa deberá estudiar la forma de aplicar la sentencia a terceros y el establecimiento de una fórmula para el pago de los tenedores de los bonos en default y ha dicho que, después de escuchar a todas las partes, él se definirá antes del 1 de diciembre, ya que el 2 la Argentina debe hacer un pago regular a los bonistas.(DyN)
"La Argentina ha cumplido, cumple y cumplirá y no va a evadir las órdenes del tribunal de Nueva York", señaló el director de la Oficina Nacional de Argentina de Crédito Público, Francisco Guillermo Eggers, según consigna la agencia Bloomberg, a la hora de negar la posibilidad de un cambio de jurisdicción. El escrito también se refirió a que el pedido de los demandantes podría "perjudicar" a quienes "no son partes" del litigio, como el Bank of New York Mellon Corp, el fiduciario de los tenedores de bonos reestructurados, que es quien debe pagarles. Las agencias internacionales consignaron además las presentaciones que hicieron ante Griesa, en el mismo sentido, la Clearing House Association, la más antigua entidad de pagos perteneciente a los bancos de los Estados Unidos y la Depositary Trust Company, el mayor custodio de bonos de ese país.
La Argentina no quiere caer en "default técnico", que sucedería si se resiste a pagar lo que le ordene la Justicia, se producen los embargos y no le alcanzan los fondos para satisfacer a todos.
Por otra parte, los tenedores de bonos en default que están litigando y que lograron la sentencia favorable de la Corte de Apelaciones del Distrito, el Fondo NML Elliot, habían advertido al juez sobre la posibilidad de que la Argentina intente eludir la decisión judicial y, al respecto, citaron declaraciones de la presidenta Cristina Fernández y de algunos de sus funcionarios.
La Argentina sostuvo en su presentación que "no" acepta el modo en que se quiere resolver la cuestión ni mucho menos el total más los intereses que solicitan los llamados fondos buitres, U$S 1.450 millones, ya que considera que la manera encarada por la Justicia estadounidense "viola" el principio de que los tenedores de bonos en litigio no pueden recibir el mismo tratamiento que los tenedores de bonos reestructurados, por lo que estos serían también perjudicados. "BNY Mellon no tiene control sobre la Argentina y no ha participado en las decisiones en relación a las obligaciones para con los demandantes", dijo el banco en su presentación ante el tribunal. Otro de los argumentos de los abogados argentinos y del banco es que el dinero para los bonistas que tienen papeles reestructurados va a un fideicomiso y que cuando esos fondos ingresan allí no son más de la Argentina y que, por lo tanto, no se pueden embargar.
Antes del próximo martes, los demandantes deberán presentar su contestación a los escritos de la Argentina y ahora también a los de las demás entidades que han quedado involucradas. Con todos los elementos, Griesa deberá estudiar la forma de aplicar la sentencia a terceros y el establecimiento de una fórmula para el pago de los tenedores de los bonos en default y ha dicho que, después de escuchar a todas las partes, él se definirá antes del 1 de diciembre, ya que el 2 la Argentina debe hacer un pago regular a los bonistas.(DyN)







