Un atenuante para la creciente presión fiscal argentina

18 Noviembre 2012
La decisión presidencial de exceptuar del pago de Ganancias a los empleados en relación de dependencia que cobran menos de $ 25.000 mensuales significa un atenuante para la creciente presión fiscal afrontada por una parte de los contribuyentes del impuesto. Así lo entiende el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Sin embargo, aclara el centro que dirige el economista Nadin Argañaraz, no impedirá que todos los trabajadores que superan los mínimos y deducciones vean incrementada la tasa efectiva del impuesto en 2012 respecto de 2011, ni que se incorporen como contribuyentes un importante porcentaje de personas que no lo eran hasta el año anterior.

Las principales consecuencias de la medida enunciada son las siguientes, de acuerdo con la interpretación del Iaraf:

• Los trabajadores independientes (autónomos) no perciben beneficio como consecuencia de las nuevas disposiciones y por consiguiente la falta de ajuste de mínimos y deducciones les supone un incremento de la tasa efectiva del impuesto en 2012 respecto del año anterior de varios puntos porcentuales de su ingreso total anual.

• Los trabajadores en relación de dependencia, en su gran mayoría, dado los topes para el beneficio enunciado, experimentarán en 2012 una pérdida de salario real menor que la que hubieran sufrido sin esta disposición. La tasa efectiva de impuesto que pagarán será de todos modos superior a la que tributaron en 2011, y a la que deberían tributar por este año si se hubieran ajustado los mínimos y deducciones en un porcentaje similar al aumento nominal de los salarios. Esta conclusión se puede obtener intuitivamente toda vez que el

incremento de mínimos y deducciones debería haber sido de aproximadamente el mismo que el promedio de incrementos salariales (25%), mientras que la segunda cuota del sueldo anual complementario, que es el ingreso que pasa a estar desgravado, representa sólo alrededor del 4% del ingreso anual total de los trabajadores.

Una cuestión que sigue sin resolverse y que implica un constante incremento de presión tributaria para los contribuyentes de Ganancias, es la falta de ajuste de los topes de los tramos de escala que se mantienen sin cambios desde 2001. Este tema podría formar parte de la agenda de discusión para 2013, conjuntamente con los valores de mínimos y deducciones, indica el Iaraf.

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