UN CAUDILLO POLÍTICO
Repasando la historia vemos que el caudillismo político existió desde siempre entre nosotros. Se trata del liderazgo que ejerce una suerte de paternidad entre la gente. Y entre los caudillos políticos comarcanos del pasado, cobra relevancia la extinta figura de Mariano Ramos en el departamento Burruyacu. Su carrera política comenzó en 1942 militando en la UCR, donde se consagró senador por el departamento. Luego, con la llegada del Partido Laborista peronista, pasó a integrar sus filas. Su bonhomía y su particular manera de tutear e identificar a las personas, en tiempos en que hasta los matrimonios se trataban de usted, le sirvió para ganar aprecio y confianza ante propios y extraños. Esto le permitió ser consagrado diputado por Burruyacu en las elecciones generales de 1946, para proseguir electo en cuanta elección hubiere. Entre estas, las de 1958 que, al estar proscripto el peronismo, se incorporó al ex profeso Partido Blanco local, surgido por mandato de Perón en el exilio, que ordenó a sus partidarios a votar en blanco. Sus proyectos legislativos por Burruyacu casi siempre estuvieron menguados, debido a que por ser zona subdesarrollada propia de explotaciones forestales, carecía de la infraestructura necesaria. No obstante ello, Ramos no se quedó quieto; por el contrario, dedicaba su tiempo libre para recorrer en automotor, en sulky, a caballo, distintas zonas del extenso departamento para conocer in situ los problemas y las necesidades de la gente, buscando dar solución a pedidos de empleo y/o traslados, jubilaciones, pensiones, asistencia a enfermos, provisión de ataúdes, reclamos, gestión para la liberación de presos encausados, etcétera, lo que le valió ser elegido legislador en siete ocasiones. Paralelamente, desarrollaba su actividad privada en explotaciones forestales, ganadería y agricultura, y ocupaba mano de obra lugareña. Don Mariano, como se lo conocía, llegó a presidir en el período 1973-76 la Cámara de Senadores por su antigüedad en el cargo, lo que le permitió asumir como gobernador interino toda vez que el titular se ausentaba de la provincia. En su memoria y reconocimiento, la Escuela Técnica de La Ramada y una calle del municipio de Burruyacu llevan su nombre.
Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí-Tucumán
EL 8N
Sorprendido por las imágenes que recibíamos sobre el cacerolazo en Europa (y de un amigo en Nueva York) marchamos raudos al Ochoene tucumano. No llevábamos cacerolas ni sartenes. Sólo una brevísima pancarta (la mitad de una hoja A4) que le copié a un manifestante londinense y que decía: "Cambio un Kirchner X un Mujica." Se trataría, creo, de una expresión inquietante. Kirchner sería el emblema de una gestión agresiva y mediocre que representa, supongamos, al 50% de nuestra sociedad. También, si se quiere, esa proporción de nuestra clase política. Todo esto ya es harto sabido. Pero me impactó ese otro mensaje que está en la mini-pancarta: el argentino-londinense quiere cambiar a Kirchner pero no por un personaje local; sólo por alguien que no viva en este país. Nadie salido del arco iris político argentino reuniría las condiciones para reemplazar a Kirchner. Nadie de ese otro 50% merece ser el estadista que Argentina necesita. Se podría entender entonces que esas seis palabras son una síntesis de esta profunda (incesante, diría Borges) crisis que vive la sociedad, en especial su dirigencia política. Busco a mi alrededor, por si existe una respuesta. Una salida, quizá. Y la encuentro en el mismo Borges. Me dice, a propósito de esas seis palabras, "que el rigor ya ha tejido su madeja". Una madeja de seis palabras. Pero a continuación me pide que no me arredre. La prisión, sostiene, es oscura y su "firme trama es de incesante hierro,/ pero en algún recodo de tu encierro/ puede haber una luz, una hendidura./ El camino es fatal como la flecha./ Pero en las grietas, está Dios que acecha".

Alfredo Bolsi
alfredo.bolsi@gmail.com
CORTES DE LUZ
Vivo en la manzana comprendida entre calles José Colombres, Mendoza, Catamarca y Córdoba. Junto con mis vecinos sufrimos, como el año pasado, continuos cortes de luz, en todo ese cuadrante, salvo un edificio ubicado en Mendoza al 1.000 de la misma manzana. Seguimos siendo maltratados por EDET. No sabemos por qué ubicaron la central eléctrica de todas las viviendas en el sótano de dicho edificio, sin medir que las napas de agua en Tucumán suben en épocas de lluvia. Esto perjudica a los vecinos con cortes que ya comenzaron con los primeros calores con excepción del mencionado edificio que no sabemos qué privilegios los ampara para tener luz siempre. Los derechos humanos de los ancianos, niños, enfermos, comerciantes, profesionales que viven en esta manzana, ¿dónde están? En realidad somos rehenes de esta nefasta instalación que nos perjudica.

María Josefina Fontenla
José Colombres 255
San Miguel de Tucumán
LA COSTANERA (I)
Qué sentimientos de dolor, angustia, impotencia y tristeza sentí al leer días pasados los informes periodísticos de cómo se vive en La Costanera. ¿Cómo es posible que todo esto esté pasando tan cerca nuestro sin que el Gobierno y la Municipalidad hagan algo? Este es un problema social y moral que afecta la dignidad más esencial y requiere una acción prioritaria del Ministerio de Desarrollo Social, mediante acciones concretas. Es una deuda social que no admite postergaciones y en la cual nosotros como sociedad también podemos hacer nuestro aporte si se lo organiza adecuadamente. ¿Qué podemos dar? ¡De todo!, porque en un lugar de tantas carencias hace falta todo, tanto material como espiritual, ya que la entrega generosa de las instituciones religiosas que allí trabajan, es insuficiente. "Dar hasta que duela", decía la Madre Teresa de Calcuta. Señores gobernantes, no miren para otro lado. No se preocupen tanto por 2013 o cómo seguir llenando las arcas, porque ustedes serán los primeros en rendir cuentas. "Al que más se le dio, más se le pedirá", dice el Altísimo. Pónganse de pie y con la seriedad que se merece, dignifiquen La Costanera.
Irma Bonsignori
irmabonsignori@gmail.com
LA COSTANERA (II)
Desde el año pasado todos los fines de semanas comenzamos (junto a David) a visitar familias y algunos jóvenes con problemas de adicción que querían rescatarse (como dicen ellos cuando quieren salir de las drogas). Siempre nos estaban esperando, uno de ellos era José Palavecino; con él hemos hablado mucho y estoy seguro de que realmente quería cambiar, dejar la droga y en su impotencia muchas veces decía: "tiene una atracción bestial… parece que es más fuerte que yo…" Lo llevamos una vez a la Fazenda y pronto se volvió. El tenía confianza en que Dios lo iba a ayudar, pero también era consciente de que debía poner de su parte, pero necesitaba tiempo, para ir nuevamente a un centro de recuperación. El jueves 18/10 antes de viajar a Santiago del Estero lo fui a visitar a la siesta, hemos charlado con toda su familia: con su mamá Érica, su papá, el Gringo, Andrés, Mónica, sus demás hermanitos y el tío Manuel. Nos hemos reído mucho y hemos festejado con unos mates dulces el embarazo de Emilse, su novia. En ese momento, pensé que había llegado el tiempo para José, así también lo manifestó él, pero el viernes a la noche se fue, lo mataron. Aunque tal vez, como Cristo gritó a su padre: "¿Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?", él también le gritó a toda la sociedad: "Hermanos, ¿por qué me han abandonado?" Él como Cristo ha entregado a Dios su espíritu (padre en tus manos encomiendo mi espíritu). Porque soy testigo de que José ha conocido y experimentado el amor de Dios y en el último instante de su vida ha optado por ese Amor. Hoy, José está gozando de una vida feliz junto a Dios. Pero no debemos olvidarnos de que él hizo un camino para salir de ese flagelo de la droga, puso de su parte, se esforzó un poco, la luchó junto a su familia, confió en que se podía vivir de otro modo, tenía la esperanza de que pronto terminaría aquella lucha contra la droga. Nosotros (todos: Iglesia, Estado, ONG, etc.) deberíamos plantearnos que podemos hacer y actuar en consecuencia. José intercede por nosotros. Paz.
José Claudio Vera
verajc@hotmail.com.ar
EL FUTURO Y EL PReSENTE
Señora Norma Nelegatti: después de leer su carta del 29/10 me vi reflejado en sus palabras y en su dolor. Coincido plenamente con usted sobre el abandono que hace el Estado de los niños y jóvenes en materia social. Comparto su preocupación y anhelo sacarlos de la marginalidad. Me tomo el atrevimiento de hacerle una propuesta a usted y a cualquier otra persona interesada en buscar alguna solución para rescatar a nuestros niños y jóvenes de lo que bien llama "infierno". Con este fin, pongo a disposición la totalidad de mi jubilación para el alquiler de un local en donde tengamos la posibilidad de reunirnos a debatir ideas y buscar coincidencias que luego se transformen en proyectos a nivel provincial, dejando de lado cualquier posición política. Porque la asignación universal no es suficiente para garantizar el normal desarrollo y crecimiento del niño. La protección que debe ejercer el Estado tiene que comenzar desde la concepción en el vientre de la madre y continuar hasta el final de la adolescencia. Para formar hombres y mujeres de bien. Seres humanos útiles para la sociedad que respeten a los demás y a sí mismos. Porque nadie nace siendo delincuente; es el entorno social lleno de violencia, abandono y resentimiento lo que predispone al consumo de drogas y a la delincuencia. Debemos comprender que protegiendo y brindando educación a los sectores más vulnerables, protegemos a la sociedad en su totalidad. Tenemos que demostrarles que no los abandonamos a su suerte, entonces se sentirán queridos y obrarán en consecuencia. Por otro lado, el Estado no puede desentenderse y dejar librado al azar el futuro de miles de niños, ya que la principal función de la política y de los políticos es promover el desarrollo social de aquellos sectores que no cuentan con las herramientas necesarias para valerse por sí mismos. Tenemos que comprometernos y lograr que la clase dirigente se comprometa porque niños y jóvenes no deben ser sólo el futuro, sino también el presente.
Roberto Luis Reynoso
carlosrreinoso@hotmail.coom
VEREDAS ROTAS
Sería más que bueno si el intendente hiciese arreglar las veredas del microcentro. Los discapacitados y los ancianos, no sé si lo van a votar, pero le van a estar muy agradecidos.
Emma González Díaz
emmadiaz52@yahoo.com
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







