No recuerda los 90 con cariño. El "efecto tequila" le dejó en la boca el sabor amargo del despido. Había llegado a ser jefe de switchers en un canal local cuando un mal día recibió el telegrama que ningún trabajador quiere leer. Atrás quedaban 11 años en la TV. Había ingresado a poco de volver de Buenos Aires, cuando la democracia gateaba. En la Capital, hacia donde viajó en 1979, hizo de todo: fue obrero de la construcción, metalúrgico; trabajó en un laboratorio farmacéutico y en una fábrica de zapatos. Conoce esa ciudad porque la recorrió cuando integraba el plantel exterior que reparaba líneas de la vieja y estatal Entel. "Tuve muchas vida antes de ser docente", confiesa Oscar Pavetti.
El nuevo secretario general de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (Adiunt), de 58 años, ganó su primer concurso como docente 20 días después de aquel despido, cuando tenía más de 40 años. Hoy enseña Introducción a la Historia e Historia de América. "Empecé a estudiar a los 31 años; hice una dilatada carrera porque tenía laburo y familia. En los 90 me separé, perdí casa, auto, mis hijas, el laburo", cuenta a LA GACETA en una entrevista. Habló del kirchnerismo, de la gestión del rector, Juan Alberto Cerisola, de sus ex aliados gremiales y de cómo cree que debe funcionar Adiunt.
- ¿Llegó al techo en Adiunt?
- Sí. En dos años haré un balance y veré cómo empiezo a retirarme para hacer otra cosa. Me imagino fuera de la UNT a los 65 años; y hay que dejar a otro el lugar en Adiunt; estoy convencido. No tengo la pasta del dirigente que se atornilla en el sillón.

- ¿Descarta la reelección?
- En 2014 (fin del mandato) haré balances; pero no me pienso quedar eternamente. No quiero hacer la experiencia de (Walter) Díaz, que está hace ocho años. (N. de la R. Díaz es el titular saliente de Adiunt; integra la lista Compromiso y Dignidad Docente -CDD-, que perdió por tres votos contra Unión Docente, de Pavetti. Ambos fueron aliados 10 años, hasta septiembre).
- Es crítico con Díaz, ¿cómo está la relación; da para un café?
- Sí, no es difícil tal posibilidad. Pasa que en un proceso electoral todos los puentes se cortan. Y hay algo que quizá no entendieron Díaz y Ángel Paliza (candidato a secretario general por CDD): nuestro grupo puso esfuerzo, trabajo y afecto en Adiunt. Cuando Díaz me dice "no vamos más, no queremos seguir con ustedes", nos golpea. Mis hijas jugaban con las suyas; compartíamos asados, cumpleaños. Mi grupo sintió un golpe en el plano del afecto; y cuesta ver que la política motive la ruptura.

- ¿El triunfo tiene otro sabor?
- No. Lo tomamos con tranquilidad; como reafirmación de lo que venimos haciendo. Somos los hacedores de todo. Antes de comprar la casa vi como 40. Díaz sólo fue a firmar. No le quiero restar mérito ni esfuerzo; si hay algo que tuvo es estar allí todo el tiempo. Pero la acción la realizamos nosotros. El reconocimiento al trabajo es la clave del triunfo.
- Según da a entender, su grupo reúne kirchneristas y críticos de los K. ¿Cómo armonizan?
- Entendiendo que los universitarios tenemos agenda propia. A los que se acercan les decimos "no importa de dónde venís, pero debemos luchar por mejor salario y presupuesto; no queremos impuesto a las Ganancias, queremos que todos cobren asignaciones familiares". Hay debate; y conduce el pensamiento mayoritario.
- ¿Y hacia dentro del gremio?
- Hay que aprovechar la potencialidad de Adiunt: sobre un padrón de 2.060 afiliados votan 1.700; es impresionante. En el sindicalismo argentino no hay gremio cuya comisión directiva esté integrada por todas las listas. Debemos aprovechar eso; no para pelear, sino para dar juntos la lucha. Si los partidos políticos quieren participar lo pueden hacer; pero en forma clara: se dirá "el Partido Obrero (PO) invita a tal marcha". Y así como al programa de radio puede ir el PO, también los docentes que investigan y van a congresos. No excluiremos a nadie: estará el K y el no K; la cuestión política no debe dividir el gremio.
- ¿Cómo ve la gestión de la Presidenta?
- Hay cosas que me parecen buenas: los derechos humanos. Los juicios responden a una decisión política. Me parece bien la Asignación Universal. Hubo una reconstrucción del capitalismo argentino; vivimos en una sociedad capitalista. Podemos elegir en qué sociedad capitalista queremos vivir: en la de los 90 o en esta; yo prefiero esta, aquella me dejó sin laburo. Pero no dejo de reconocer que el Gobierno defiende el capital. La gran crítica que hago al kirchnerismo es que no dio a la universidad su importancia. Si hay una deuda de los K es con la universidad.
- ¿Y la de Cerisola?
- Noto una suerte de desgobierno, de descompromiso con la UNT. Falta diálogo, en el sentido de buscar acuerdos, de ver qué es lo importante. No te cierran las puertas; querés plantear un problema, peticionás; no podés decir que son autoritarios. Pero la prioridad no se discute; y ahí falla la gestión. Los recursos son escasos; bueno, hay que ver dónde van.







