Al momento de escribirse esta columna, el gobernador José Alperovich partía hacia Dubai. Un viaje mitad misión comercial-mitad de turismo a un lugar donde reinan los petrodólares. Será hasta el domingo. Para entonces se prevé el retorno a Tucumán. Antes de tomar el vuelo, el mandatario tuvo una gira por los despachos oficiales. Fue a ver a Hernán Lorenzino, el ministro de Economía que busca ahuyentar los "fondos buitres", para explicarle cómo será el esquema de rescate anticipado de los Consadep, en sus dos series dolarizadas. Luego se dirigió hasta la oficina de la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, que ha patrocinado el mismo sistema para que Chaco recupere algo de credibilidad en el mercado, luego de haber pesificado sus títulos.
Algo ha quedado claro en ambas reuniones: Tucumán no es Chaco, sencillamente porque tiene los dólares para avanzar con un rescate que, entre otras alternativas, prevé reconocer hasta un 60% del valor residual del Consadep.
El gobernador Jorge Capitanich, luego de una reunión con Marcó del Pont, había dicho que la convocatoria a una asamblea de acreedores era una de las posibilidades que la jefa del Central le había propuesto; la otra era la pesificación diseñada por la provincia del NEA.
Días antes, Tucumán había revelado su estrategia financiera, que ayer fue detallada en Buenos Aires. ¿Dónde están los dólares? Guardados en una cuenta de reservas por un total de U$S 17,5 millones. Durante las charlas con funcionarios nacionales, las autoridades tucumanas han dejado en claro que esas divisas no pueden ser usadas con otro destino, si es que en algún momento la Casa Rosada pensó en generalizar la idea pesificadora. Esa cuenta es inembargable y, tal como lo dice la ley que la instrumentó, tienen destino específico: pagar los cupones semestrales de los Consadep. Nada más; nada menos.
En el Banco Central prometieron analizar los aspectos jurídicos del plan. En Tucumán, no ven otro camino que hacer esa propuesta a los acreedores de los Consadep, antes de avanzar con la emisión de bonos nominados en pesos, el "plan B" del esquema para evitar caer en una cesación de pagos técnica.
Alperovich respiró tranquilo al escuchar -el jueves último- a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, en una teleconferencia. "El negocio es que no paguemos, pero les tengo una muy mala noticia: vamos a pagar con dólares", dijo la jefa de Estado al hablar sobre los compromisos financieros de la Argentina. Es el argumento que utilizará el gobernador tucumano para avanzar con su programa de rescate anticipado.
Dentro de un mes, el Estado provincial deberá dar una señal a los que apostaron por la serie III de los Consadep. El 5 de diciembre deberá abonarse el cupón semestral por un monto cercano a los U$S 240.000. Los dólares atesorados por el Ejecutivo en una cuenta bancaria alcanzan y sobran para atender los compromisos de los próximos, tres o cuatro años. Pero, Alperovich quiere acelerar el proceso de rescate aprovechando el momento. Nadie despreciaría el canje en momentos de escasez de dólares. Pero a eso también se le agrega un inconveniente cada vez más visible: la provincia ha dejado de comprar los U$S 2 millones promedio mensuales. Y, por eso, ha decidido suspender la emisión de la serie III de los Consadep. El futuro obliga a pensar en pesos.
Algo ha quedado claro en ambas reuniones: Tucumán no es Chaco, sencillamente porque tiene los dólares para avanzar con un rescate que, entre otras alternativas, prevé reconocer hasta un 60% del valor residual del Consadep.
El gobernador Jorge Capitanich, luego de una reunión con Marcó del Pont, había dicho que la convocatoria a una asamblea de acreedores era una de las posibilidades que la jefa del Central le había propuesto; la otra era la pesificación diseñada por la provincia del NEA.
Días antes, Tucumán había revelado su estrategia financiera, que ayer fue detallada en Buenos Aires. ¿Dónde están los dólares? Guardados en una cuenta de reservas por un total de U$S 17,5 millones. Durante las charlas con funcionarios nacionales, las autoridades tucumanas han dejado en claro que esas divisas no pueden ser usadas con otro destino, si es que en algún momento la Casa Rosada pensó en generalizar la idea pesificadora. Esa cuenta es inembargable y, tal como lo dice la ley que la instrumentó, tienen destino específico: pagar los cupones semestrales de los Consadep. Nada más; nada menos.
En el Banco Central prometieron analizar los aspectos jurídicos del plan. En Tucumán, no ven otro camino que hacer esa propuesta a los acreedores de los Consadep, antes de avanzar con la emisión de bonos nominados en pesos, el "plan B" del esquema para evitar caer en una cesación de pagos técnica.
Alperovich respiró tranquilo al escuchar -el jueves último- a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, en una teleconferencia. "El negocio es que no paguemos, pero les tengo una muy mala noticia: vamos a pagar con dólares", dijo la jefa de Estado al hablar sobre los compromisos financieros de la Argentina. Es el argumento que utilizará el gobernador tucumano para avanzar con su programa de rescate anticipado.
Dentro de un mes, el Estado provincial deberá dar una señal a los que apostaron por la serie III de los Consadep. El 5 de diciembre deberá abonarse el cupón semestral por un monto cercano a los U$S 240.000. Los dólares atesorados por el Ejecutivo en una cuenta bancaria alcanzan y sobran para atender los compromisos de los próximos, tres o cuatro años. Pero, Alperovich quiere acelerar el proceso de rescate aprovechando el momento. Nadie despreciaría el canje en momentos de escasez de dólares. Pero a eso también se le agrega un inconveniente cada vez más visible: la provincia ha dejado de comprar los U$S 2 millones promedio mensuales. Y, por eso, ha decidido suspender la emisión de la serie III de los Consadep. El futuro obliga a pensar en pesos.
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