El consumo familiar o personal se ha desacelerado; y ese comportamiento fue confirmado hasta por el propio Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), a través de sus últimos informes. A su vez, los empresarios minoristas prevén que esa tendencia llegue a revertirse a partir de mediados de noviembre, o en el último mes del año.
Sin embargo, desde el lado de las organizaciones de defensa del consumidor advierten que hasta fin de año se registrarán nuevos aumentos de precio de productos.

"Estamos estimando un incrementos de precio de un 12%. Inclusive, ya registramos subas de alimentos, como el pollo", afirmó José García, referente de uno de los frentes de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de la provincia. Según el dirigente, existe entre los tucumanos una fiebre de consumo que no puede revertirse y ello obliga a orientar las campañas hacia el consumo responsable. "Apuntamos, por ejemplo, a que aquel que tenga dinero compre de manera anticipada productos no perecederos acorde a sus ingresos", aclaró.
Bajo esa línea, García adelantó además que negocia con firmas comerciales y cámaras del sector la posibilidad de conformar antes de fin de año una canasta básica, que incluya alimentos como la carne. La intención de la organización es congelar los valores de los artículos hasta el cierre de 2012.

Pensando en los gastos, García admitió que las promociones con tarjetas de créditos serán una tentación y llevarán a desembolsos que generarán deudas.
"Cayó bastante el poder adquisitivo real de la gente en los últimos meses", agregó el dirigente.








