Alperovich le cedió su lugar a una empleada

02 Noviembre 2012
No fue otro día de trabajo en la vida de Liliana Díaz. Ayer, las lágrimas casi se le escapan cuando le contaba a LA GACETA la emoción que sentía luego de haber hablado, en una misma mañana, con la presidenta, Cristina Fernández, y con el gobernador, José Alperovich.

Con la teleconferencia se inauguró una escuela en Lobería (Buenos Aires), y un horno térmico en Mendoza (permitirá incrementar en un 40% la producción de botellas de vidrio para vino en Argentina), comenzó a las 12.10. La Presidenta se comunicó con esos lugares y cuando le tocó el turno a la planta ABB, instalada en Bella Vista, Díaz estaba parada detrás del gobernador. "Correte José: quiero ver a las chicas y vos sos grandote", dijo la Presidenta al gobernador. Entonces apareció la figura de Díaz, que trabaja hace 25 años en esa fábrica: vestía un delantal azul. "Tengo un hijo y mantengo a mi familia con este trabajo. En Bella Vista, muchos quieren trabajar aquí", señaló Díaz. Ayer, pese a su estatura apenas superior al metro sesenta, la alegría la hizo sentirse enorme.

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