28 Octubre 2012 Seguir en 
Un reciente informe producido por el Banco Mundial ubica a la Argentina entre los peores países del planeta para hacer negocios. En el estudio "Doing Business 2013: Regulaciones inteligentes para Pequeñas y Medianas Empresas", encargado por el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (CFI), el país quedó en el puesto 124 del ranking que analiza las condiciones para construir y mantener una empresa, en 185 mercados.
La Argentina cae ocho escalones respecto de la medición del año pasado y quedó por debajo de Chile, Perú y Colombia, entre otros países de la región, pero se ubicó ahora por arriba de Brasil , que figuró en el 130 lugar. En el reporte de 2011, nuestro país había quedado ubicado en el puesto 116, y la baja de ahora al 124 se explica principalmente por la nota deficiente en materia de comercio internacional, segmento en el que descendió del puesto 103 al 139 como consecuencia de las trabas al intercambio impuestas por el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández.
Al explicar esta situación, el informe expone: "La Argentina incrementó el tiempo, el costo y el número de documentos necesarios para importar, mediante la ampliación de la lista de productos que requieren licencias no automáticas y la introducción de nuevos procedimientos de aprobación previa para todas las importaciones". Se trata pues de un fuerte crítica a las políticas comerciales implementadas, que han levantados las quejas de empresarios, entidades sectoriales y actores políticos y sociales, han complicado el desarrollo de la mayoría de las actividades de económicas y que son fuentes de disputas con una gran cantidad de países y bloques, a tal punto que la Argentina enfrenta denuncias ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por la decisión de modificar contratos para sostener su aplicación.
Colombia y Costa Rica se destacan como las economías que más han mejorado su perfil regulatorio para los negocios. Chile es el líder regional en lo referido a la facilidad para hacer negocios: ocupa el puesto 37 de 185 economías en la clasificación global, seguido por Puerto Rico (41), Perú (43), Colombia (45) y México (48).
En otros índices, la Argentina ocupó el puesto 154 para la apertura de un negocio (150 el año pasado); 74 (72) para obtención de electricidad; 135 (137) en el registro de propiedades; 70 (67) para la obtención de crédito; 117 (114) respecto a la protección de los inversores; 149 (147) en pago de impuestos, y 94 (88) sobre la resolución de insolvencia. Y según el reporte, se deben realizar 14 pasos para comenzar un negocio, que insumen 26 días. Sin embargo, dentro del bloque regional, logró el primer lugar en lo referido a cumplimientos de contratos, junto a Nicaragua y Chile.
Pero debe decirse que el informe viene a ratificar otros que elaboran rankings comparativos entre naciones, en los cuales se advierte que la Argentina viene cayendo posiciones o se mantiene en los últimos lugares, como el caso del que evalúa los avances en la libertad económica. Estudios como el difundido por el Banco Mundial son especialmente valorados por financistas, organizaciones dedicadas a las promociones de proyectos, por los bancos de inversión o por consultoras especializadas en negocios. Así, frente a estudios que -en principio- no favorecen la orientación de flujos financieros o que muestran un clima de negocio poco favorable en determinados lugares, lo que hacen es orientar las inversiones a los países más beneficiados por los índices de competitividad o que ofrezca mayores garantías de seguridad jurídica. Y deberían ser también un llamado de atención para el Gobierno que tiene la responsabilidad de mejorar las condiciones económicas y hacer virtuoso el vínculo con el mundo del comercio y los negocios.
La Argentina cae ocho escalones respecto de la medición del año pasado y quedó por debajo de Chile, Perú y Colombia, entre otros países de la región, pero se ubicó ahora por arriba de Brasil , que figuró en el 130 lugar. En el reporte de 2011, nuestro país había quedado ubicado en el puesto 116, y la baja de ahora al 124 se explica principalmente por la nota deficiente en materia de comercio internacional, segmento en el que descendió del puesto 103 al 139 como consecuencia de las trabas al intercambio impuestas por el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández.
Al explicar esta situación, el informe expone: "La Argentina incrementó el tiempo, el costo y el número de documentos necesarios para importar, mediante la ampliación de la lista de productos que requieren licencias no automáticas y la introducción de nuevos procedimientos de aprobación previa para todas las importaciones". Se trata pues de un fuerte crítica a las políticas comerciales implementadas, que han levantados las quejas de empresarios, entidades sectoriales y actores políticos y sociales, han complicado el desarrollo de la mayoría de las actividades de económicas y que son fuentes de disputas con una gran cantidad de países y bloques, a tal punto que la Argentina enfrenta denuncias ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por la decisión de modificar contratos para sostener su aplicación.
Colombia y Costa Rica se destacan como las economías que más han mejorado su perfil regulatorio para los negocios. Chile es el líder regional en lo referido a la facilidad para hacer negocios: ocupa el puesto 37 de 185 economías en la clasificación global, seguido por Puerto Rico (41), Perú (43), Colombia (45) y México (48).
En otros índices, la Argentina ocupó el puesto 154 para la apertura de un negocio (150 el año pasado); 74 (72) para obtención de electricidad; 135 (137) en el registro de propiedades; 70 (67) para la obtención de crédito; 117 (114) respecto a la protección de los inversores; 149 (147) en pago de impuestos, y 94 (88) sobre la resolución de insolvencia. Y según el reporte, se deben realizar 14 pasos para comenzar un negocio, que insumen 26 días. Sin embargo, dentro del bloque regional, logró el primer lugar en lo referido a cumplimientos de contratos, junto a Nicaragua y Chile.
Pero debe decirse que el informe viene a ratificar otros que elaboran rankings comparativos entre naciones, en los cuales se advierte que la Argentina viene cayendo posiciones o se mantiene en los últimos lugares, como el caso del que evalúa los avances en la libertad económica. Estudios como el difundido por el Banco Mundial son especialmente valorados por financistas, organizaciones dedicadas a las promociones de proyectos, por los bancos de inversión o por consultoras especializadas en negocios. Así, frente a estudios que -en principio- no favorecen la orientación de flujos financieros o que muestran un clima de negocio poco favorable en determinados lugares, lo que hacen es orientar las inversiones a los países más beneficiados por los índices de competitividad o que ofrezca mayores garantías de seguridad jurídica. Y deberían ser también un llamado de atención para el Gobierno que tiene la responsabilidad de mejorar las condiciones económicas y hacer virtuoso el vínculo con el mundo del comercio y los negocios.







